Acerca de las diarreas y los antidiarreicos en medicina veterinaria

¿Qué ha avanzado la medicina y sobre todo, la medicina veterinaria, en los últimos 30 siglos?

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Quizás muchos puedan decir, y tendrían razón, que este artículo es una “mierda”, pues si, en definitiva, se trata de eso, desde el punto de vista iteral y literal, semiótica y escatológicamente hablando, es puramente de esto, claro que puede sonar menos ofensivo en inglés, lengua foránea, y hablar de “shit”, o en francés, que es un idioma que todo lo suaviza, y decir “merde”, pero busquen los acomodos que prefieran, vamos a hablar de este tema, en realidad en su forma extrema, liquida, casi acuosa, que es la diarrea.

Por diarrea entendemos el aumento del volumen y la frecuencia de la defecación, con disminución de la consistencia, en un intervalo de tiempo dado, mucha gente se confunde con la disminución de la consistencia, llamándole diarrea a veces a episodios que no lo son… si un animal o persona defeca una o dos veces en el día materia fecal blanda o casi liquida, no necesariamente es diarrea… para que sea diarrea tienen que haber 10 o mas defecaciones blandas en el transcurso del día.

Pero, creo que no he sido claro, y los lectores aún no entienden el tema que quiero plantear, causa de mi enojo con la ciencia moderna, y no he sabido llevar el hilo conductor que introduzca el planteo o pensamiento.

Sucede que el hombre habita en la tierra como actualmente lo conocemos Homo sapiens (que de sapiens no tenemos nada) desde hace más de 300,000 años…. Si, hoy, con los avances tecnológicos y el caudal de conocimientos acumulado por siglos que tenemos, seguimos sufriendo de diarreas, intoxicaciones alimentarias y/o similares, mucho mas el hombre primigenio, que comenzaba a explorar nuevas fuentes de alimentación, probando con frutas, bayas y plantas de diverso origen, lo que le debe haber causado muchos conflictos digestivos sin dudas en su momento.

Quiere decir, que el hombre a través de los siglos, ha ido evolucionando, aprendiendo, investigando, descubriendo, solucionado problemas puntuales y globales, pero sigue conviviendo con la diarrea, sin haber logrado un medicamento o sistema de control efectivo.

Estamos en pleno Siglo XXI, y en medicina veterinaria no contamos con un buen antidiarreico, salvo para mascotas, donde algunas empresas se han atrevido a incluir la loperamida en su vademécum, pero solo para perros y gatos, el resto de los “antidiarreicos” ofertados son en realidad meras asociaciones de antibióticos y/o sulfamidas, propios para el combate de las diarreas de origen bacteriano o de protozoarios.

Para el resto de los animales, caballos, cabras, cerdos, ovejas, vacas, etc., no tenemos ningún antidiarreico efectivo para diarreas por complicaciones digestivas, metabólicas, tóxicas, hiperosmóticas o de cualquier otro tipo que no sean bacterianas o parasitarias.

¿Qué ha avanzado la medicina y sobre todo, la medicina veterinaria, en los últimos 30 siglos? Nada… hoy disponemos de medicamentos milagrosos para enfermedades superespecíficas, pero no podemos controlar una simple diarrea.

Las grandes empresas multinacionales, únicas con poder de investigación y desarrollo, no han invertido ni un cobre en procurar solucionar algo tan manido y reiterado como es la diarrea en los animales de producción.

Si no son causadas por parásitos o bacterias, estamos desnudos frente a un cuadro de diarrea o curso, porque no tenemos herramientas viables para utilizar con éxito.

Teniendo en cuenta además que estos medicamentos, en el caso de cabras, ovejas o vacas, debieran ser inyectables, porque lo que demos tomado se diluiría en el rumen sin tener efecto sobre las vísceras intestinales, por lo que no tendríamos resultados efectivos.

Le dejo planteado el desafío a las grandes empresas multinacionales, a que dediquen una parte mínima de su tiempo en buscar como solucionar este tema, en apariencia tan simple, pero que tantas complicaciones y retrasos en la producción nos trae, como es la diarrea inespecífica, la más común de las diarreas, diarreas en las que no encontramos ni parásitos ni bacterias, y no sabemos cómo controlarlas.

Así como nosotros nos tomamos nuestra pastillita de loperamida y solucionamos nuestros problemas intestinales, debemos tener algo para inyectar a los animales que les mejore sus complicaciones digestivas.

Decano Facultad de Ciencias Agrarias, UCC
Presidente Fundación A.Mar.Te.
Doctor en Medicina y Tecnologia Veterinarias
Cel: 88521488

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