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Asesinos cenaron en casa de sus víctimas

Pareja es atacada brutalmente por sujetos. Familia cree que la cusa fue el robo, pero Policía investiga

Marvin Pineda Pineda de 35 años murió en la agresión. Su esposa sobrevivió. HOY/Cortesía

La sangre no para de correr en las comunidades de este municipio. Ahora se trata del asesinato de un hombre y la agresión violenta contra su pareja, que se recupera de varios machetazos.  Las autoridades aún buscan a los responsables de la agresión. Lo que se conoce es que la pareja fue atacada con filosos machetes por dos hombres cuyas identidades no han sido precisadas, pero se cree que son conocidos de las víctimas.

El hecho ocurrió al anochecer del martes 8 de enero. En la comunidad se habla de dos versiones, una que supuestamente señala el robo como motivo y la otra indica que se trata de traidos comunes en esta zona y que generalmente terminan en tragedias como estas.

Agredidos en casa

El asesinato del hombre y la agresión contra la mujer ocurrieron en la casa de la pareja, ubicada en la comunidad El Golfo, al sur de la cabecera municipal de El Cuá, departamento de Jinotega. El occiso fue identificado como Melvin Pineda Pineda, de 35 años.

Se conoce preliminarmente que Pineda Pineda recibió múltiples machetazos en distintas partes del cuerpo; mientras que la esposa de este, Yelkelina Araceli Salgado Reyes, de 27, sufrió al menos cuatro heridas de machete en sus brazos, las piernas y rostro, por lo que tuvo que ser llevada al centro de salud de El Cuá. Aunque se dijo que la mujer estaba estable, los familiares temen serias secuelas debido a lo delicado de las heridas recibidas.

Conocidos

Según reportes policiales dados en la escena del crimen, la pareja estaba con su hijo de cuatro años en la casa, un kilómetro al norte de una antena de radio, adonde llegaron dos sujetos no mayores de 40 años, con quienes Pineda Pineda estuvo platicando aproximadamente 15 minutos sobre trabajos que este pretendía realizar en su propiedad. Uno de los desconocidos tenía apariencia de adolescente y fue descrito por Salgado como “chaparro, delgado y piel blanca”, mientras que el otro dijo que era “alto, delgado y moreno”.

La mujer refirió a los agentes que investigan el crimen que ella no recuerda haberlos visto antes, aunque por la forma en que su esposo los trató, presumía que ya los conocía o que llegaron recomendados por alguien de confianza de Pineda Pineda.

Señaló que los agresores no se mostraron violentos, ni andaban los machetes con que más tarde le darían muerte a su esposo, por lo que ni la víctima ni ella se sintieron amenazados por los visitantes. Aseguró la sobreviviente que la agresión se dio estando su niño en la vivienda, pero que los agresores no le hicieron daño físico.

 

Cenaron y después mataron

Faltaban pocos minutos para las 6:00 de la tarde, cuando Melvin Pineda Pineda pidió a su esposa que les diera de cenar a los hombres que los visitaban.  La mujer no vio nada malo en la petición, y como dijo a los oficiales, tampoco miró maldad en los hombres y menos que se sintiera amenazada.

Les sirvió y, muy educados, los dos tomaron los platos de comida y fueron a comer afuera de la casa.  Comieron y unos 15 minutos después se despidieron de su anfitrión, para supuestamente acordar que se verían otro día.

Como endemoniados

Algún momento después los hombres aparecieron otra vez por la casa, ya con otro tono. A la mujer apenas le dio tiempo para percatarse de que llegaron armados con machetes.

Ingresaron a la vivienda sin decir palabra alguna y sorpresivamente atacaron al agricultor. Intentando escapar, Pineda Pineda corrió afuera de la casa y, en ese instante, los desconocidos atacaron a Salgado, hiriéndola en los brazos, una pierna y el rostro.

Con furia

Acto seguido, los hombres persiguieron y alcanzaron a Pineda Pineda, asestándole al menos 15 machetazos en distintas partes del cuerpo, mientras que Salgado corrió a esconderse debajo de una cama, de donde salió hasta que ya no escuchó ruidos.

Habían transcurrido aproximadamente 20 minutos y Salgado encontró muerto a su marido a unos cien metros al este de la casa. Luego ella pudo llegar a la casa del vecino identificado como Justo Díaz, donde la auxiliaron y pudieron llevarla al centro de salud de El Cuá.  Los asesinos huyeron y las autoridades policiales fueron al sitio para averiguar el caso y determinar el móvil del crimen.

El de Pineda es el segundo asesinato ocurrido este año en el departamento de Jinotega. El 7 de enero fue asesinado Óscar Alaniz, por desconocidos que lo machetearon San José de Bocay.

 

 

 

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