Tome el control

Cómo distanciar a las personas tóxicas que afectan su vida día a día

Nuestra vida es demasiado corta y demasiado hermosa como para cargar con más peso del imprescindible. Existen comportamientos en muchas personas que nos perjudican de forma gradual. Son las llamadas personas tóxicas, y conviene que aprendamos a alejarnos de ellas antes de que nos afecte.

Nadie está obligado a soportar esa onda negativa que solo trae problemas y preocupaciones. Aprenda a distinguir este tipo a esas personas tóxicas que le rodean.

Perfiles

Debe tener en cuenta que no se puede clasificar de personas tóxicas a cualquiera con quien tenga una discusión o nos lleve la contraria en algo. La persona tóxica va mucho más allá de un simple choque de personalidades.

El negativo: Si hacemos una metáfora, las personas negativas son como vampiros energéticos. Absorben nuestra vitalidad y nuestro ánimo. Cualquier situación la viven como un problema o una dificultad, incluso las buenas oportunidades que surgen. Suelen ser especialistas en meter miedo. Y, siempre que compartas un proyecto, una idea de viaje o una ilusión van a sacarle pegas y peligros por todos los lugares.

El deudor: Una persona puede tener una mala racha económica. Eso no es criticable ni significa que sea una persona tóxica. No obstante, cuando te esquivan para no devolverte lo prestado empieza el problema. La persona tóxica siempre pone excusas, nunca da la cara, siempre evade su responsabilidad. Jamás aceptará que no tiene razón.

Se los detecta con facilidad cuando observas que no tienen posibilidad de devolverte el dinero pero, sin embargo, sí que se pueden permitir otros gastos. Hay un consejo infalible para distanciarse de este tipo de personas: si te engañan una vez la culpa es suya; si te engañan dos veces, la culpa es tuya.

El envidioso: No hay nada más tóxico que tener un envidioso como amigo. Alguien que, en lugar de alegrarse cuando te suceden cosas buenas, las recela o envidia. El envidioso almacena resentimiento contra ti y, tarde o temprano, lo convertirá en traición. Olvida todo el esfuerzo que invertiste para lograr ese triunfo y jamás valora lo que tiene. Siempre idealiza la vida de los demás y suele tener complejo de inferioridad. Se envidia una posición social, una suerte del destino, la belleza, una propiedad, etc.

El violento: Por mucho que cueste asimilarlo, hay personas que son malas y disfrutan causando dolor. Hay muchos grados de violencia y se desarrollan de formas muy distintas. Incluso un comportamiento agresivo puede llegar a verse como algo normal o disculpable. Sin embargo, la realidad es otra.

Aunque sea un familiar cercano o la propia pareja, es muy importante cortar de raíz y no permitir este tipo de conducta. No existe justificación alguna para que alguien nos grite, nos insulte o agreda. Lo normal en nuestra vida jamás puede ser el mal humor, la discusión, la ira, la intimidación o las vejaciones.

Consejos para huir de ellos

No confíes en quien no sepa guardar un secreto, no permitas el desprecio o la infravaloración, recuerda que, quien contigo habla mal de otro, con otro hablará mal de ti. Una persona sin palabra jamás será un buen amigo, aléjate de las murmuraciones, nada bueno pueden aportar.

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