Félix Alvarado tiene como objetivo unificar su cetro mundial

Alvarado no entiende ir “al suave”, es decir, cuando los promotores le van haciendo carrera a un púgil, cuidándolo al extremo. El caso Gemelo es diferente

Félix “El Gemelo” Alvarado cumplió su sueño de ser campeón del mundo después de 35 peleas en el ámbito profesional. LAPRENSA/URIEL MOLINA

A sus 29 años está consciente que no es el niño sorpresa que apareció de la nada, su meta: mantenerse sobre la nube del sueño y evitar ser doblegado por tormentas. Lo que vive Félix Alvarado como nuevo campeón no es ficción, sino realidad, tampoco se confunde con lo inverosímil, eso era cuando sus conocidos le decían campeón sin serlo. Ahora no solo tocó las estrellas, sino que el muchacho no ha perdido el piso: “Soy el mismo”.

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“Me siento igual, me alegra que la gente me salude. Que ya estoy maduro y la vida me ha golpeado mucho como para creerme la mamá de Tarzán. Sé de dónde vengo y nada ha cambiado”, relata el Gemelo. Saltar el campo de minas y en torno de combustión lo hacen ser más comprometido que nunca. Una vez que llegó a su casa de Filipinas el pasado jueves, no esperó mucho para volver al ritmo de entrenamiento. Salió a correr el día siguiente, se dio cuenta que una vez colgado los guantes habrá suficiente tiempo para descansar.

 Alvarado no entiende ir “al suave”, es decir, cuando los promotores le van haciendo carrera a un púgil, cuidándolo al extremo. El caso Gemelo es diferente. Cuando se coronó le preguntó a su promotor: cuál sería la siguiente pelea. “Me dijo que tomara las cosas con calma, que descansara y que ya hablaríamos de eso. La AMB no quedó contenta con que Hekkie Budler abandonara el título de la FIB y les gustaría una unificación según me cuentan”, explica el monarca de las 108 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).

“Mi cuerpo me pide entrenar”, dice Félix, un hombre que ya entendió que en la vida y el boxeo no hay caminos paralelos: lo que hace en la calle repercute en su carrera y viceversa. “Quiero pelear con Ken Shiro (campeón CMB) o Tito Acosta (campeón OMB). Con el japonés porque sería una buena bolsa en Japón y con Acosta porque lo vi pelear ante Chocorroncito y creo que sería una muy buena pelea por nuestros estilos”, indicó un decidido monarca.

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El Gemelo piensa en su legado. Quiere que su hija Chelsea y su niño en camino, quien se llamará Félix Mateo, lo recuerden y reflejen orgullo. “Vengo de la pobreza, mi mamá nos ha ayudado a salir adelante y no quiero que mis hijos pasen lo mismo que yo”, sentencia el campeón, todavía esperando el cheque de 28,000 dólares ganado con mucho sudor, y poder cambiar su moto por un vehículo más seguro y respirar tranquilidad.

Detalles curiosos

Félix “El Gemelo” Alvarado aseguró que, a pesar de los obstáculos sufridos en Filipinas con el hotel, el vuelo, los vendajes, el peso del rival y el recorrido extra para desorientarlo previo al combate, haber tenido dos peleas de título como fue la de Ioka y Reveco le ayudó a nunca perder el enfoque.

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Alvarado apenas es el segundo campeón de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) de los 14 monarcas que han existido en el país. Antes de él, Luis Pérez había levantado ese cetro. Ricardo Mayorga, el 13 de diciembre de 2003 intentó conseguir el título de ese organismo cuando unificó con Cory Spinks, sin embargo, perdió en una pelea sumamente apretada.

Randy Petalcorin, oponente de Alvarado, sufrió una hemorragia interna a partir del cuarto asalto, así lo dijo el promotor australiano Peter Maniatis, aunque más tarde el periodista Ryan Songalia puso en dudas esas declaraciones, aduciendo que el sangrado era superficial por el golpeo del nicaragüense.

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