Sepultan a hijo de diplomáticos que fue asesinado y sobreviviente reconoce a los autores

Los sujetos comieron, bebieron y hasta pidieron música para luego matar al propietario del bar y herir a otros cuatro en Bello Horizonte.

Bar

Los restos del joven empresario fueron sepultados ayer en el Cementerio General. Sus familiares agradecieron a las personas que les dieron su apoyo. HOY/Wilih Narváez

HOY

“Ya fui entrevistado (por la Policía), pero no puedo dar información. Lo único que sí, ya los tenemos, te puedo decir, reconocidos, pero todavía no han sido capturados”, afirmó ayer un sobreviviente del asalto ocurrido en un bar la noche del pasado lunes en Bello Horizonte, donde fue asesinado de un disparo en la cabeza Víctor Hugo Canda Gutiérrez.

Cuatro personas resultaron heridas. El Sport Bar Los Tocayos no había cumplido ni un mes de haber sido inaugurado.

Canda, un joven de 29 años, graduado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, y con maestrías, era el propietario del negocio.

La víctima era hijo de Maribel Gutiérrez, representante residente adjunta del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia y Jorge Canda, quien fungió como embajador en años pasados.

Sus restos fueron sepultados ayer en el Cementerio General.

Comen, beben y matan

Durante el sepelio, don Jorge dijo a los asistentes que su hijo trabajó dos años para la cancillería, se cerró esa plaza y tocaron otras puertas, pero nada se concretó.

“Fue así que maduró la idea de un negocio propio”, agregó, y no dudaron en apoyarlo.

También recordó que hace unos años, a su hijo le salió una oferta de trabajo en Guatemala, pero el joven tuvo temor ante la inseguridad de ese país.

Sus padres radican fuera del país, y en ocasiones le dijeron que se fuera.

Uno de los sobrevivientes aseguró que esa noche conversaba con Canda Gutiérrez.

Víctor Hugo Canda, asesinado el pasado lunes. HOY/Tomada de Facebook

“Estuvimos platicando que cómo le iba en su negocio en ese mes, me había dicho que eran pérdidas, yo le dije que igual a mí en mi negocio. Teníamos como 15 a 20 minutos de haber llegado cuando llegaron dos personas. Un muchacho costeño y otro recio, chelito. Entran con sus gorras y short cholo. Se sentaron en la primera mesa, a mano izquierda de la entrada”, relató el joven que prefirió omitir su identidad.

Uno de los jóvenes atendió a los clientes y estos pidieron dos cervezas. Los delincuentes se turnaban para ingresar al baño muy seguido.

Además pidieron música en la roconola y solicitaron asesoría porque no pudieron manipularla.

Luego pidieron un menú y ordenaron un cebiche. A menos de 20 minutos de ingresar los falsos clientes cometieron el atraco. Uno le pegó dos cachetadas a una joven y levantó una pistola.

Los sujetos pidieron los celulares y golpearon a las víctimas.

Víctor Canda impedía que uno de los elementos ingresara a la barra y agarrara la caja. Los sujetos le dispararon en la cabeza al joven, hirieron a Víctor Fuentes en la espalda y al resto los golpearon en la cabeza con el arma.

Los delincuentes se llevaron cuatro celulares, incluyendo el del occiso, y mil 500 córdobas de una de las víctimas.

La caja no se la llevaron. Huyeron en una motocicleta. La Policía no se ha pronunciado ante este crimen.

En ese mismo local en el 2016, cuando era alquilado por otras personas, sujetos asesinaron a balazos a un costeño.

Vinieron desde lejos

Al sepelio de Víctor Canda asistieron un grupo reducido de amistades y familiares. Incluso algunos que viajaron desde Holanda, Portugal, El Salvador, Chile y Bélgica.

“Víctor Hugo era el ser más dulce y más bueno, y más ingenuo, y lo que pasó fue por ingenuidad”, expresó doña Maribel Gutiérrez y agregó: “No se merecía esto, nadie se lo merecía, pero Víctor Hugo era un joven que no podía matar una mosca. Era incapaz de hacerle daño a nadie”.

Bar
En ese mismo local en el 2016, cuando era alquilado por otras personas, sujetos asesinaron a balazos a un costeño. HOY/Wilih Narváez

 

 

...

Notas Relacionadas