Joven a juicio por matar a su amante de 80 años con cuchillos y mazo

Según la Fiscalía, el cambista y la joven sostenían “una relación de pareja de manera ocasional desde hace aproximadamente cinco meses” y en fines de semana frecuentaban el hotel donde ocurrió el crimen

Cambista

Aura Lidia Gutiérrez Ochoa, de 21 años, se mantendrá en prisión preventiva a la espera del juicio, programado para diciembre. HOY/Luis Martínez

HOY/Matagalpa

Aura Lidia Gutiérrez Ochoa, de 21 años, acusada por asesinato y robo agravado en perjuicio del cambista y vendedor de lotería Rosario Centeno Aráuz, de 80, debe enfrentar un juicio a principios de diciembre próximo, determinó una juez en la ciudad de Matagalpa.

La joven, originaria de la comunidad Kansas City, en el municipio El Tuma-La Dalia, presuntamente mató a Centeno asestándole un golpe con un mazo en el ojo izquierdo y tres cuchilladas en el tórax, la tarde del 29 de septiembre reciente, en el cuarto número siete de un pequeño hotel al centro de la ciudad de Matagalpa.

Durante la audiencia inicial celebrada ayer, la titular del Juzgado Único de Distrito Penal de Audiencias de Matagalpa, Maribel Parrilla, admitió los elementos de prueba ofrecidos por el fiscal auxiliar Dimas Antonio Cerna.

Ligia Tórrez, defensora de Gutiérrez Ochoa, alegó que los testigos ofrecidos como medios probatorios eran “referenciales” y solicitó a la juez que ordenara a la Fiscalía la mejora del escrito de intercambio de información y pruebas.

Sin embargo, la juez Parrilla consideró que los elementos probatorios de la Fiscalía eran suficientes para remitir la causa a juicio, el cual programó para el 4 de diciembre. Además, mantuvo la medida cautelar de prisión preventiva que había impuesto contra la acusada en la audiencia preliminar.

Robo de dinero

Según la Fiscalía, el cambista y Gutiérrez sostenían “una relación de pareja de manera ocasional desde hace aproximadamente cinco meses” y en fines de semana frecuentaban el hotel donde ocurrió el crimen.

Gutiérrez Ochoa llevaba un mazo pequeño con cabo de madera y dos cuchillos en un bolso. Una hora y media después, Centeno estaba acostado boca arriba en la cama y Gutiérrez presuntamente le asestó tres cuchilladas en la parte izquierda del tórax.

Los testimonios de dos empleados del hotel son coincidentes al apuntar que Centeno “gritó de dolor” y que para silenciarlo Gutiérrez le asestó el golpe con el mazo. Uno de los testigos fue a preguntar qué pasaba y la joven, entreabriendo la puerta, les habría dicho que “todo estaba bien (y) que se estaban vistiendo para retirarse”.

Según la Fiscalía, la muchacha se apoderó de 1,078 dólares y 18 mil córdobas que andaba Centeno y debajo del colchón dejó los cuchillos y el mazo.

Capturada a una cuadra

La joven intentó irse varias veces, pero los empleados estaban en la ruta de salida, por lo que ella se devolvía al cuarto.

Cuando la joven se fue, el administrador del hotel fue a la habitación y vio muerto a Centeno, por lo que con el otro empleado siguieron a Gutiérrez, deteniéndola a una cuadra del local.

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