El “mal de cacho”, “cacho hueco”, “secadero” o “derriengue”…

En muchas, los cachos se desprenden o se los ve con contenido de sangre y pus en los cachos.

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Quizás les llame la atención este nombre, o les traiga a colación o recuerdo otra cosa, pero no, estamos hablando de una enfermedad grave de las vacas, la Tripanosomiasis, enfermedad que se está volviendo endémica en Nicaragua, y que la hemos detectado en Boaco, Carazo, Chinandega, Chontales, Jinotega, León, Managua y Matagalpa, encontrando en varios lugares hasta un 30% de prevalencia.

Las características propias del agente causal, el Tripanosoma evansi o Tripananosoma theileri, hacen que sea bien difícil de combatir, además de que se transmite a otras especies, nosotros hemos diagnosticado por análisis laboratoriales la enfermedad no solamente en vacas, sino también en caballos, ovejas y perros. El Tripanosoma es un protozario, transmitido generalmente por tábanos o moscas hematófagas, aunque nosotros tenemos la firme sospecha de que la garrapata Amblyoma sp. está teniendo un gran rol en la difusión y transmisión de la enfermedad entre especies.

Al principio se puede confundir con Anaplasmosis o Babesiosis (Complejo Piroplasmosis), pero no responde a los tratamientos tradicionales contra estas.

Las vacas pierden el apetito, comienzan a adelgazar progresivamente, bajan mucho la producción de leche, muestran signos de calentura, y algunas manifiestan dificultad al caminar, sobre todo de sus patas traseras.

En muchas, los cachos se desprenden o se los ve con contenido de sangre y pus en los cachos.

El diagnóstico debe corroborarse con análisis de laboratorio, frotis de sangre periférica y central, usando técnicas específicas para el diagnóstico de tripanosoma, como es la técnica de microcentrifugación de Woo.

El control de la garrapata y otros vectores como las moscas chupadoras de sangre es fundamental, dado que son la fuente de infestación, nada ganamos tratando los animales si mantenemos la infección en el ambiente.

Sin lugar a dudas, además del tratamiento específico, es menester también mejorar la dieta, con un alto porcentaje de proteínas y sobre todo energía para que los animales se recuperen.

El tripanosoma además baja mucho las defensas del animal, lo inmunosuprime, por lo que está en riesgo de desarrollar cualquier enfermedad y sucumbir.

Así que si sus vacas muestran estos síntomas: adelgazamiento progresivo, pérdida de la producción de leche, derriengue o desprendimiento de cachos llamen urgente al veterinario y que este haga los análisis correspondientes y de las recomendaciones pertinentes para el control de la enfermedad.

Dr. Enrique Rimbaud, decano Facultad de Ciencias Agrarias UCC y presidente Fundación A.Mar.Te.

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