Román González y Moisés Fuentes: ¿Quién se levantará?

“Será bonito levantarme”, dijo Román González a su llegada al MGM Grand de Las Vegas. Está consciente que su imagen está en la lona y aunque resulte complicado regresar a la élite de lo sobrenatural

Román González abraza a Oscar De La Hoya. LAPRENSA/CORTESÍA

“Será bonito levantarme”, dijo Román González a su llegada al MGM Grand de Las Vegas. Está consciente que su imagen está en la lona y aunque resulte complicado regresar a la élite de lo sobrenatural, podría encontrar un horizonte cercano. En frente estará Moisés Fuentes y, si en algo coincide con el nicaragüense, es que su carrera también está al borde de la tumba. Ambos púgiles batallarán por la sobrevivencia en ligas mayores. Comparten edad (31-30), ambición y triunfos.

“Chocolatito se equivocó conmigo. Voy a resurgir”, fueron las declaraciones de Fuentes con anterioridad. Hay mucho paralelismo con las afirmaciones porque el mexicano empezó como un trueno en el pugilismo. Calló al Coliseo en Bayamón noqueando al ídolo Iván Calderón, un peleador difícil de atrapar y muy experimentado. Esa fue la última pelea del boricua y pasó hace seis años. Fuentes defendió su título mínimo (105 libras) y más adelante consiguió su segundo cetro mundial en 108 libras y fue despojado del triunfo ante Donnie Nietes en la primera pelea. Estamos hablando de un peleador acostumbrado al éxito y en su última etapa al fracaso.

González hizo su aparición junto a Marcos Caballero su nuevo entrenador al cual comparó con el fallecido Arnulfo Obando, además estaba su apoderado Carlos Blandón y su amigo Henry Membreño. Cuando la presentadora del evento en el hotel le preguntó sobre qué le hacía creer que volvería a las alturas, dijo: “Vengo en la mejor condición física de mi vida, tengo mucha confianza en mis cualidades”. Realmente no se veía desgastado para estar a una libra de la categoría (115) y tampoco su rostro reflejaba deshidratación.

Así como Chocolatito quiere levantarse, Fuentes lo emula en pensamiento. “Trabajé principalmente la parte mental para luego sacar un buen entrenamiento”, relató Caballero para otro medio de comunicación, dejando siempre la incógnita que solamente estará en las manos de Chocolatito cuando suba al ring, mire al público, esté frente a las luces, las cámaras y los puños de un rival ansioso por ir a la guerra.

¿Quién se levantará? la intriga se mantiene porque ni el mismo Román sabe cómo responderá el día de la pelea, sino estaríamos hablando de un triunfo inobjetables y cantado del pinolero. Ahora Chocolatito tiene dos maneras de perder: la primera es cayendo en las tarjetas o por nocaut, lo cual sería el retiro del boxeo y la segunda haciendo una mala presentación dejando en duda su continuidad.

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