Comerciantes viven un tormento cuando llueve

Todos son afectados con las fuertes corrientes en el Oriental

Algunos comerciantes y pobladores llegan preparados al centro de compras, otros deben de ser creativos en el mismo momento para poder encontrar la forma de ponerse a salvo. Manuel Esquivel

HOY

Un día de lluvia es un día perdido para los comerciantes del mercado Oriental. Así lo manifiesta Nora González, comerciante del centro de compras. “Los compradores se van y los que pensaban venir mejor se quedan en sus casas”, argumenta.

González dice que basta con que llueva unos pocos minutos en la capital, para que todas las calles y andenes del centro de compras se llenen. En minutos, la corriente podrían llegar arriba de los tobillos.

“Las botas de hule y el capote son accesorios que no le pueden faltar a ningún marchante durante la temporada lluviosa, este mercado es muy vulnerable en todos los sentidos y tenemos que estar preparados, en segundos podemos ser arrastrados si nos descuidamos”, refiere la marchante.

Durante la lluvia de ayer, los comerciantes ambulantes tuvieron que amarrar sus carretones, taparlos con plástico y buscar refugio. Los pobladores que en ese momento andaban de compras también buscaron donde meterse.

“Nosotros tenemos que darle espacio a nuestros clientes, nos apiñamos y es incómodo, pero que te agarre la lluvia en este mercado es cosa seria”, señala Alexa Aráuz, comerciante.

Temor

La lluvia de ayer sorprendió a los que se encontraban en el mercado, muchos corrían con sus mercaderías.
Manuel Esquivel

Doña Leslie Sequeira, quien andaba de compras en el mercado, alegó que su principal miedo cuando la lluvia la “agarra” en el Oriental es tropezar y resbalar con tanta basura que hay en los andenes. También le da temor irse en algún manjol que esté sin tapa.

“Nosotros no conocemos este mercado, nos puede pasar cualquier cosa; si yo ando aquí en el mercado y notó que va a llover mejor me voy aunque no compre nada, mil veces prefiero mi vida, que exponerme, los mismos comerciantes te advierten que es peligroso”, comenta Sequeira.

Por su parte Massiel Urbina, comerciante en el mismo centro de compras, cuenta que los sitios más peligrosos para transitar durante la lluvia son el Gancho de Caminos, El Novillo y el Calvario.

“Son sitios que siempre permanecen sucios, llenos de lodo y con hoyos en la calles, esas calles se ponen horribles, muchos comerciantes dirán que ya están acostumbrados, pero nunca deja de impresionar, en lo personal cada vez que llueve me va muy mal comercialmente, a veces prefiero ni venir”, señala Urbina.

Lo más complicado
Según los mismos comerciantes fijos, la parte más fea cada vez que llueve le toca a los ambulantes, pues a veces no encuentran dónde meterse.

Muchos han perdido su mercadería, pues las fuertes corrientes les empujan su canastos si no están bien amarrados.

Los marchantes coinciden que un plan de ordenamiento sería el indicado para ir detectando las zonas de riesgo en el mercado y así evitar estar ahí cuando llueva en la capital.

...

Notas Relacionadas