Sospecha de enfermedades del corazón…

Casi un 35% de la población adulta será diagnosticada de una enfermedad cardiovascular, prevalencia alta que produce más de 80 millones de enfermos, según estadísticas de Estados Unidos.

HOY/Thinkstockphotos.com

Casi un 35% de la población adulta será diagnosticada de una enfermedad cardiovascular, prevalencia alta que produce más de 80 millones de enfermos, según estadísticas de Estados Unidos. Las enfermedades cardiovasculares como presión alta, daño en válvulas cardíacas, cardiopatía isquémica o coronaria, insuficiencia cardíaca congestiva y arritmias, entre otras, producen 35% de muertes del planeta.

Mientras en países desarrollados se han disminuido las muertes cardiovasculares, por menor incidencia de factores de riesgo, estos padecimientos aumentan en los países “en desarrollo”. Una de cada cuatro personas que pierde la vida por enfermedad cardiaca se va de este mundo de forma súbita o repentina. La epidemia de obesidad, diabetes mellitus tipo 2 y síndrome metabólico favorecen crecientes nuevos casos de enfermos y muertos del corazón.

En el pasado era una creencia en la medicina de que los varones morían con más frecuencia del corazón que las mujeres. Hoy en día esto ha cambiado. De hecho las damas fallecen mucho más que los hombres: 43% de mujeres y 37% de hombres. Se piensa que en el sexo femenino la inflamación, obesidad, diabetes y el síndrome metabólico actúan con más fuerza en las mujeres que en los varones produciendo cardiopatía coronaria.

La dificultad para respirar o disnea, el dolor en el pecho (precordial), la hinchazón de piernas o edema y la pérdida del conocimiento o síncope son manifestaciones fundamentales de las enfermedades del corazón, aunque también se pueden ver en otros trastornos.

Por ejemplo, una persona puede tener dificultad para respirar (disnea) por enfermedades del pulmón, obesidad o ansiedad. El dolor torácico puede ser indicativo de un infarto cardiaco en un 12-25% de los casos. Una persona con edemas en miembros inferiores y dificultad para respirar puede estar afectada de una insuficiencia cardiaca, es decir la incapacidad del corazón para bombear la sangre a todo el cuerpo, pero también así se presentan la cirrosis hepática.

El ritmo cardiaco normal es de 60-100 latidos por minuto. Si es muy lento o menor de 60 o más de 100 se habla de una arritmia cardiaca. En el primer caso es una bradi-arritmia y en el segundo una taque-arritmia.

Un corazón acelerado por taqui-arritmia puede expresarse por palpitaciones o la sensación de que “el corazón se va salir del pecho” con o sin dolor. Los desmayos o síncopes pueden acompañarse de una presión arterial baja.

La medicina moderna pone especial atención a la hipertensión arterial o presión alta que afecta 25-30% de la población adulta. Este padecimiento obliga al corazón a trabajar con un esfuerzo doble o triple, ya que el bombeo de la sangre se ve obstaculizado por unas arterias que se cierran. Esto conlleva a que el ventrículo izquierdo aumente de grosor dando origen a la cardiopatía hipertensiva.

Cuando se tiene “un corazón grande” o hipertrofia del ventrículo izquierdo la persona se encuentra en mayor peligro de tener infarto cardiaco, arritmias, insuficiencia cardiaca y muerte súbita. Todos estos cambios que produce la presión alta se dan en las personas sin producirles molestias o síntomas por lo que se le llama el asesino silencioso. Si usted tiene historia familiar de enfermedad o muerte cardiovascular es recomendable un chequeo oportuno preventivo con su médico internista de confianza. ¡Larga vida y prosperidad!

Clínica del especialistas Dr. Maltez: de la rotonda El Periodista 3 cuadras al lago # 15, Managua. Tel.: 2223-4333/ 8903-6211/ 8854-7884. Correo electrónico: maltezvic@hotmail.com

...

Notas Relacionadas