La increíble injusticia de los apodos, epítetos, piropos e insultos relacionados con animales

El ser humano es un ser complicado… bien complicado… entre otras cosas, porque somos una especie que nos cuesta entendernos entre nosotros

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El ser humano es un ser complicado… bien complicado… entre otras cosas, porque somos una especie que nos cuesta entendernos entre nosotros, porque, siendo la misma especie, hablamos y/o escribimos miles de lenguas, dialectos e idiomas diferentes: español, inglés, francés, alemán, chino, flamenco, catalán, vasco, ruso, japonés, coreano, cirílico, árabe, indostaní, swahili, rumano, griego, hebreo, quechua, aymará, guaraní, etc., etc. ¿Culpa de la Torre de Babel? May be…. Nos cuesta entendernos.

Pero mas allá de eso, e independientemente de la riqueza del idioma, y creo sin lugar a dudas que, entre todos, el idioma español es uno de los idiomas mas ricos, tanto en verbos, como en sustantivos y adjetivos, solemos inventar términos, nombres, epítetos, tanto para usarlos como agasajo, cumplido, piropo o lisonja, como también insulto, agravio o desdén.

Siempre me ha molestado el uso y abuso que hace el ser humano, de los nombres de animales para referir situaciones que son del todo equívocas, dado que los animales no son así.

A veces podemos hacer acuerdo… como, por ejemplo, a una persona que habla mucho y le dicen que es un “loro” …, es claro, los loros parlotean todo el día, pero no estoy de acuerdo en decirle “loro” a quien lleva o trae un chisme, porque los loros no hacen eso.

El amigo mas fiel del hombre, sin dudas, es el perro, uno de los animales mas nobles que existen, sin embargo, si una persona vive de mal carácter, enojada, o rezonga seguido a sus trabajadores le dicen “perro”, ¿acaso los perros hacen eso? No… y peor todavía, si una mujer es mala, o es mujer de la vida, le dicen “perra”, y las perras son buenas, dóciles y fieles.

También me confunden algunos, como, por ejemplo, a las mujeres de la vida o traicioneras, les dicen “zorra”, y, sin embargo, que animalito mas lindo e inteligente que es el zorro… no entiendo…

Ni que hablar de que, a los hombres serviles o rastreros, que les dicen “sapos”, nunca vi un sapo alabando o aplaudiendo a nadie.

Mas confusos son aquellos que si una mujer esta bien vestida, le dicen que “mona” que está, o si el hombre esta mal vestido, o es chaparro y feo, le dicen que es un “mono”, ¿acaso los monos se visten? No…

Podemos aceptar que le digan a las mujeres jóvenes, altas y bien dotadas, que es una “potranca”, ya que una potranca es un bello ejemplar de hembra joven equina…. Pero que a una mujer mala le digan “yegua”, ¿por qué? ¡¡¡Si las yeguas no son malas.

Sin embargo, algunas comparaciones etimológicas podríamos hacer acuerdo, dada sus implicaciones y semejanzas, como: esta mujer es una “víbora”, o no seas “cerdo”, claro que para los animalistas estos insultos pueden ser duales o convertirse en elogios… porque, la mujer se parece a una víbora ¿por lo venenosa o por como se mueve? El tipo parece un cerdo por lo sucio o porque tiene gran capacidad de eyaculación (un cerdo eyacula medio litro de semen) … hay que hacer las aclaraciones necesarias.

Lo mismo cuando te preguntan ¿Cómo estás?, ¿Cómo te sentís? Y uno responde, me siento como un “toro”, ¿porque como un toro? ¿Por la fuerza? ¿Por la potencia? ¿Por los cachos?

Ni hablar de los que te llaman “animal”“rata”“cabrón”, etc.

Así que amigos, hagamos un esfuerzo y revisemos el idioma, para no equivocarnos o dar lugar a error… no sean “burros”(como si estos supieran leer o escribir).

Dr. Enrique Rimbaud
Decano Facultad de Ciencias Agrarias, UCC
Presidente Fundación A.Mar.Te.

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