¿Por qué no puedo tomar leche?

Un estimado lector nos pregunta por qué él y varios miembros de su familia tienen muchas molestias cuando toman leche

¿Por qué no puedo tomar leche? HOY/Istockphotos.com

Un estimado lector nos pregunta por qué él y varios miembros de su familia tienen muchas molestias cuando toman leche, pero ha podido observar que hay personas que han superado exitosamente este trastorno con tratamiento médico.

Gracias a un fermento o enzima que tenemos en el intestino delgado podemos procesar el azúcar de la leche que se llama lactosa, de la cual sale galactosa y glucosa que utilizamos como fuente de energía. El nombre de esa enzima es lactasa y el trastorno se llama deficiencia de lactasa o intolerancia a la lactosa.

Existen personas que nacen con esta deficiencia. Por ejemplo, en Estados Unidos hay 50 millones de personas con carencia parcial o total de lactasa. También se detecta en 90 % de los asiáticos, 70 % de los negros, 90 % de americanos nativos, 60 % de americanos judíos y 50 % de los mexicanos nativos presentan este padecimiento digestivo. En otros países con población caucásica los afectados son un promedio de 25 %.

Ahora bien, la deficiencia de lactasa es secundaria o consecuencia de un trastorno como la enfermedad de Crohn, enfermedad celíaca o intolerancia al gluten, gastroenteritis viral, desnutrición, síndrome de intestino corto y la frecuente causa parasitaria es la giardiasis.

Cuando el intestino delgado no produce lactasa el azúcar de la leche o lactosa no se absorbe por las vellosidades intestinales y es fermentada por bacterias intestinales. Se produce gas y acidez que conlleva flatulencia (gases) y diarreas.

Los síntomas de los afectados serán variados dependiendo de la severidad de la deficiencia. Casos leves o moderados podrán tomar uno a dos vasos de 240 mililitros de leche sin consecuencias negativas o con molestias tolerables.

Los casos de falta completa de lactasa producen meteorismo (tronadera del abdomen por gases), cólicos abdominales, flatulencia, diarreas osmóticas con heces fecales ácidas que tienen un pH menor de 6.

Para confirmar la sospecha de intolerancia a la lactosa podemos sugerirle al paciente que durante dos semanas suspenda leche y derivados y al notar que desaparecen los síntomas podemos tener fuertes elementos diagnósticos a favor de la enfermedad.

Para mayor exactitud se le dan al paciente 50 gramos de lactosa y al cabo de los noventa minutos se miden los niveles de hidrógeno del aliento, pudiendo detectarse en casos positivos que la concentración de hidrógeno es mayor de 20 partes por millón.

El médico internista nunca puede olvidarse que detrás de un síndrome de mala absorción como la intolerancia a la lactosa pueden existir enfermedades inflamatorias del intestino (colitis ulcerativa, enfermedad de Crohn), síndrome de intestino irritable y mal funcionamiento del páncreas, entre otros padecimientos gastrointestinales.

El no poder tomar leche puede ser un problema muy serio en niños y mujeres menopaúsicas que necesitan del calcio para formar o fortalecer sus huesos, así como en ancianos y personas debilitadas. Cuando se trata de enfermedades como la giardiasis al eliminar la parasitosis se supera la intolerancia a la lactosa.

En todos los casos, en especial cuando el problema es hereditario o crónico, sugerimos cápsulas de Lactofast que se toman a razón de una a dos por cada vaso de leche y que aportan la necesaria lactasa para fermentar el azúcar lácteo y obtener sus nutrientes sin sufrir consecuencias negativas. ¡Larga vida y prosperidad!

Clínica del especialistas Dr. Maltez: de la rotonda El Periodista 3 cuadras al lago # 15, Managua. Tel.: 2223-4333/ 8903-6211/ 8854-7884. Correo electrónico: maltezvic@hotmail.com

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