Tomas de tierras aumenta vulnerabilidad por lluvias en Managua

En dependencia de la fuerza de las escorrentías estas podrían causar daños en la infraestructura y en las viviendas de los capitalinos

Tomatierras, riesgos, managua, inundaciones, expertos, denuncia

Algunas de las casas de los tomatierras están asentadas en pendientes que corren el riesgo de deslizamiento. HOY/ Archivo

HOY

Las tomas de tierras en el país no solo afectan la seguridad de la tenencia de los terrenos, en el caso de los precaristas que se asentaron a lo largo de la carretera Suburbana, en Managua, también impactan en la impermeabilización del suelo y el incremento de los niveles de escorrentías aguas abajo.

Managua es una ciudad vulnerable ante las inundaciones, principalmente en los barrios del nuevo centro y orientales, solo en el 2017 la Alcaldía de Managua había contabilizado setenta puntos críticos.

Para el ambientalista y director del Centro Humboldt, Víctor Campos, con una lluvia promedio y tomando en consideración las tomas de tierras en esa parte alta de la ciudad, se podría observar mayor cantidad de agua corriendo sobre la superficie.

Campos explica que la impermeabilización de los suelos repercute en menor infiltración del agua, y por ende, disminuye el volumen del recurso hídrico subterráneo. Mientras tanto, las escorrentías sobre las superficies se vuelven más intensas, y en algunos sectores incrementan el nivel de exposición ante deslizamientos o inundaciones.

Algunas de las casas improvisadas de los precaristas ubicados en el sector de la Suburbana están asentadas  en pendientes muy inclinadas, tendientes a deslizamientos-el riesgo aumenta cuando los  suelos están saturados-. Asimismo, la fuerza de las corrientes facilitaría la aparición de nuevos cauces naturales, explicó Campos.
Por su parte, el agrometeorólogo del Centro Humboldt, Agustín Moreira, recordó que septiembre y octubre son los meses más lluviosos de la temporada. Se espera que la intensidad de las precipitaciones no sean similares a las del año 2017; sin embargo, la aparición de fenómenos meteorológicos-huracanes o tormentas tropicales- favorecerían a la generación de más precipitaciones.
Moreira recordó, en referencia a los toma tierras, que toda planificación mal hecha ocasiona altos riesgos e incrementa la vulnerabilidad de los territorios, principalmente, ante lluvias copiosas que encuentran suelos sin cobertura boscosa.
El país seguirá siendo afectado por bajas presiones y ondas tropicales. Esto, después que la canícula-un mes de ausencia de lluvias-se prolongó en el sector de occidente.
Las actuales condiciones climáticas están bajo el impacto de la transición del Enso neutral- ni Niño ni niña- hacia el fenómeno de El Niño que provocaría déficit de lluvias en el año 2019, según los pronósticos.

...

Notas Relacionadas