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“No era criminal”, dice la familia de uno de los asesinados en Quisulí

Pareja de uno de los ejecutados espera que investigación aclare las circunstancias en la que murió, y aclara que su esposo no era ningún criminal

Estelí
La última vez que su esposa lo vio con vida fue el 22 de agosto. Se despidió de ella, con la promesa que la recogería cerca de la 5:00 de la tarde, una vez lograra reparar el taxi que conducía y con el que se ganaba la vida desde hacía un tiempo.

A pocos minutos de la hora acordada le llamó para decirle que el mecánico no logró tener la unidad lista, que no lo esperara más.
Acostumbrada a los incumplimientos del taxista, ocasionada la mayor parte de veces por el mal estado del vehículo, la mujer decidió volver a casa sin imaginar que nunca hablaría con él en esta vida.

Al día siguiente, muy temprano, le avisaron que uno de los tres ejecutados la mañana del jueves 23 en la comunidad Quisulí del municipio de Mozonte, departamento de Nueva Segovia, era su esposo Carlos Valeriano Santos Mendoza, de 41 años.

Junto a él, fueron asesinados Hugo Francisco Moncada Tercero, de 51 años, y Justo Emilio Rodríguez Moncada, a quienes encontraron amarrados de pies y manos, con balazos en la cabeza, lo que hace suponer fue una ejecución.

Rechazan versión policial
Según la Policía, quien aún no esclarece el triple crimen, las víctimas tenían un largo historial delictivo y además los tres supuestamente pertenecían a una banda que llamó los Moncadas.

Los familiares de Moncada Tercero y Rodríguez Moncada, por separado, rechazaron los delitos que la Policía les achacó y que, según un comunicado, daba entender que la muerte se explicaba en los malos pasos de las víctimas.

Incluso en el caso de Justo Emilio, dijo una hija de crianza que el hombre era pastor evangélico y estaba a cargo de la iglesia Camino de Santidad del barrio La Unión de Estelí, donde también residía.

Ayer, la esposa del taxista Santos Mendoza también rechazó las versiones policiales. Afirmó que un día antes que lo mataran, salió de su casa cerca del mediodía. Aquel fue un día normal, con los apuros de él relacionados a que el taxi estaba malo en el taller de mecánica.

“Esa vez me llamó a las 5:00 de la tarde y me dijo que no iba a poder pasar recogiéndome por el lugar donde yo estaba, que era algo que hacíamos siempre”, aseveró la mujer, quien confiesa vivir con miedo desde que ocurrió el crimen.

No llegó en la noche
Contó que normalmente Santos Mendoza volvía a guardar el taxi entre las 9:00 y 10:00 de la noche. “Cerca de esa hora, lo llamé y lo llamé y solo el buzón me salía”, aseveró.

Dice la viuda que ella contaba con el hecho de que si la unidad no estaba reparada a las 5:00 de la tarde, era probable que no saliera a trabajar de noche o que saliera, y volviera un poco más tarde para recuperar algo de ganancia.

De los tres ejecutados, el último en ser identificado fue Santos Mendoza, a quien la Policía en su comunicado le imputa delitos como robo, daños a la propiedad y abuso de menor.

Lo dicho por las autoridades policiales le causó a la pareja del fallecido molestia y rechazo.

“Toda la gente que lo conoce sabe quien era.. No sé por qué de la noche a la mañana sale con tantos antecedentes”, reclamó.

“¿Por qué si era un delincuente nunca lo había venido a buscar aquí la Policía? ¿Por qué cuando iba sacar su récord de policía le salía limpio si tenía tantos antecedentes?”, se preguntó la mujer.

Los familiares de los otros dos ejecutados no han querido hablar públicamente sobre lo ocurrido, pero en su círculo de familia y vecinos, también han rechazado las versiones policiales.

Los restos del taxista fueron enterrados en su tierra natal, en La Trinidad, Estelí, el sábado reciente, manifestó la viuda, quien relató que su familia lo despidió con mucha tristeza: “Era un buen hombre, digan lo que digan, no era un criminal”.

Carlos Valeriano Santos Mendoza tenía 41 años y se ganaba la vida como taxista no hace mucho tiempo, pues desde abril no contaba con un trabajo continuo. Era originario de La Trinidad, Estelí, y con su pareja vivía en el barrio Virginia Quintero. Era padre de una niña de tres años, con quien según su madre era muy cariñoso.

Los familiares de los tres fallecidos esperan que la Policía aclare las muertes de sus parientes. No quieren que queden impunes, como a la fecha dos asesinatos en León, uno de ellos el de un taxista que fue baleado y quemado.

¿Quién los mató?

Las tres víctimas fueron encontradas cerca de la cuesta Lisupo, Quisulí, municipio de Mozonte, a eso de las 5:30 de la mañana del jueves 23. Tenían disparos en la cabeza y fue imposible determinar si antes fueron torturados, según el médico forense que estuvo en el lugar donde los encontraron.

Pobladores del lugar dijeron que cerca de las 4:00 de la mañana de ese día, vieron al menos tres vehículos tipo todoterreno en la zona y los oyeron desplazarse. Una hora más tarde oyeron detonaciones de armas de fuego.

Familiares hablan poco o nada de lo ocurrido, pero en el caso del taxista y del pastor, la familia rechaza la versión policial que los señala como delincuentes. Incluso en el caso del taxista, su esposa dice que había sacado récord policial y este no reflejaba delito alguno.

Crimen es manipulado por dirigentes políticos del FSLN

Madriz

Haydeé Castillo Flores, defensora de los derechos humanos en la región de Las Segovias, denunció que dirigentes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Nueva Segovia estarían detrás de las acusaciones y amenazas vertidas en las redes sociales en contra de ella, Denis Montano y Nelson Waldemar Cortez, al vincularlos en la muerte de los tres ciudadanos ejecutados Quisulí, en el municipio de Mozonte.

“Por el nivel de peligrosidad que estamos viviendo, y que significan también estas acusaciones, implica que mi integridad física está en peligro, por lo que denuncio este video (que proyecta su supuesta implicación directa en la muerte de los tres hombres ejecutados en una zona de Mozonte) hecho por el sistema orteguista que pretende llevarnos a la cárcel y procesarnos, al igual que lo hacen con centenares de nicaragüenses que se manifiestan en contra de este régimen”, señaló Castillo en entrevista.

También el conocido abogado ocotaleano Nelson Waldemar Cortez rechazó las acusaciones que en las redes sociales vierten dichos dirigentes, al implicarlo a él en la muerte de los tres hombres que aparecieron ejecutados.

“Se nos está vinculando como autores materiales e intelectuales en el asesinato, y que los propios paramilitares a fines al orteguismo han cometido, de los tres ciudadanos en la comunidad Quisulí del municipio de Mozonte, porque con esos señalamientos buscan como poder tener justificación alguna para detenernos arbitrariamente y abrirnos procesos judiciales”, explicó Nelson Waldemar Cortez, quien era la cara visible en las protestas en Nueva Segovia contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.

El abogado ocotaleano se encuentra oculto junto a su familia en una zona del territorio nicaragüense ante las múltiples amenazas de detención o muerte que ha recibido por parte de las estructuras del partido del gobierno de turno. Solidaridad ante falsedades Las amistades y demás ciudadanos que conocen de estas acusaciones se manifestaron en contra de la actitud de la dirigencia de FSLN.

“Estamos solidarizándonos con Denis Montano, dirigente campesino en Nueva Segovia; Haydeé Castillo, de derechos humanos, y el abogado Nelson Waldemar, porque están tratando de ensuciar la imagen de estas honorables personas y su integridad física”, se pronunció el alcalde del municipio de Ciudad Antigua, Nueva Segovia, Arturo Mairena. También los miembros de la Alianza Cívica de Madriz se solidarizaron con ellos y dieron su total respaldo en la lucha contra el orteguismo.

Indignante

Elizabeth López, del Movimiento de Mujeres de Las Segovias, reaccionó indignada por los actos vulgares y criminal con que actúa la dirigencia del orteguismo en este departamento al realizar señalamientos a los conocidos en la muerte de los tres hombres encontrados con signos de haber sido ejecutados por paramilitares.

“Los verdaderos asesinos son otros y ellos (orteguistas) lo saben muy bien”, dijo. Policía Nacional y los Cadáveres La mañana del pasado jueves 23 de agosto, cuando campesinos de la comunidad Quisulí, en el municipio de Mozonte, departamento de Nueva Segovia, reportaron el hallazgo de los tres cuerpos ejecutados, un fuerte dispositivo policial llegó al barranco de la Cuesta del Lisupu, a realizar las averiguaciones del caso en la escena.

Posteriormente, el mando de la Policía Nacional en Managua emitía un comunicado sobre la muerte de los tres ciudadanos, dos de ellos originarios de la ciudad de Estelí y un tercero de la ciudad de Ocotal, en Nueva Segovia, asegurando que estos poseían antecedentes criminales y que esa sería la razón por la que hayan sido ejecutados en el lugar.

Las personas que ayer criticaron las acusaciones contra los dirigentes opositores también recordaron que se trata de víctimas con familia y que a ellos se les debe respetar en el dolor por el que pasan.

Denuncian trama orteguista

23 de agosto: fueron encontrados tres cadáveres de sexo masculino en sector de la Cuesta Lisupu, municipio de Mozonte, Nueva Segovia. Tenían impactos de bala, informó la comisionada mayor Vilma Rosa González.

24 de agosto: la Policía Nacional informa avances en la investigación. Identificaron a dos de los cadáveres y revelan supuestos antecedentes delictivos. Los nombres de las víctimas son Hugo Moncada, de 51 años, y Justo Rodríguez Moncada, de 35.

25 de agosto: Policía Nacional revela que identificaron a la tercera víctima. Se trata de Carlos Santos Mendoza, de 41 años, originario de la ciudad de Estelí, con supuestos antecedentes delictivos de hurto, daños a la propiedad y abusos contra menor.

26 de agosto: en las redes sociales circula un video donde vinculan la muerte de estos tres hombres con un supuesto intento de asesinato a un alcalde y operador político del FSLN. Además acusan a opositores al gobierno como los responsables.

27 de agosto: autoconvocados denuncian que el video y las acusaciones son una trama de dirigentes del gobierno contra de Haydeé Castillo Flores, Denis Montano y Nelson Waldemar Cortez. Buscan encarcelarlos por protestar.

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