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CIDH: Van 317 muertos, todos verificados

Hace 22 días en el pleno de la OEA la CIDH dijo que habían confirmado 264 fallecidos, ahora suman 53

Infografía/HOY/Luis González

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dijo ayer que los muertos en Nicaragua producto de la represión del gobierno de Daniel Ortega suman 317. El organismo demandó además al Ejecutivo a cumplir con las normas internacionales relacionadas con el respeto de los derechos humanos ante las múltiples violaciones a estos, como la persecución y criminalización contra quienes han protestados desde el 18 de abril, según ha podido constatar en el terreno.

La actualización sobre los números de fallecidos ocurre en momentos en que Daniel Ortega acusó al secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão, de “mentir todos los días” y señaló que estos organismos realizan “visita de médicos”, algo que ya fue rechazado por la organización. Ortega dice que la cifra de muertos es de 195 personas.

En un comunicado de prensa, a propósito de la quinta semana de trabajo del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), la CIDH señala que documentó en el terreno la represión y los operativos desplegados por agentes de la Policía Nacional y grupos parapoliciales en el contexto de la llamada “operación por la paz”, contra las personas que se habían atrincherado en los tranques en diferentes ciudades del país.

Crímenes inventados

Entre el 19 y 30 de julio, cuando la CIDH ya contabiliza 317 muertes, el Meseni recibió información alarmante sobre “la activación de prácticas de persecución judicial y criminalización” contra opositores al régimen, manifestantes, estudiantes, activistas y defensores de derechos humanos.

Por ejemplo, “la Comisión advierte que tras el levantamiento de tranques en diferentes lugares del país, mediante el uso de la fuerza, las autoridades habrían realizado numerosas detenciones arbitrarias, efectuadas con violencia por grupos encapuchados y armados, que habrían mantenido personas retenidas contra su voluntad”.

Crueldad de encapuchados

Entre esos casos menciona la detención en Masaya de dos menores de 14 y 15 años, trasladados a El Chipote durante cinco días y según los testimonios recibidos, “al momento de ser detenidos y durante su traslado, uno de los niños habría sido víctima de quemaduras de cigarrillo en el cuello y el otro habría sufrido torsiones provocadas por el peso de uno de los captores sobre su cuerpo”, para obligarlos a proporcionar información.

La comisionada Esmeralda Arosemena de Troitiño, vicepresidenta de la CIDH y relatora sobre los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, recordó que en este tipo de casos “el Estado debe asumir su posición de garante con mayor cuidado y responsabilidad por tratarse de un niño, y debe además tomar medidas especiales orientadas en el principio del interés superior del niño”.

Igualmente, destaca la CIDH, los obstáculos que enfrentan los detenidos para acceder a una defensa legal adecuada como la restricción a los abogados y las organizaciones de la sociedad civil para acceder a las audiencias.

Sin garantías procesales

El organismo de derechos humanos también enumera los casos de los líderes de los autoconvocados Irlanda Jerez, Christian Fajardo y su esposa María Adilia Peralta, Medardo Mairena y Pedro Mena.

“Hemos tomado conocimiento con suma preocupación del aumento vertiginoso de personas detenidas sin las garantías del debido proceso y hacemos un llamado urgente al Estado a asegurar el estricto cumplimiento de la ley y demás garantías procesales de todas las personas detenidas”, manifestó el comisionado Joel Hernández, relator sobre los Derechos de las Personas Privadas de la Libertad.

Igual preocupación es para la CIDH “el uso indebido del derecho penal y, en particular, la recién ley aprobada contra el terrorismo, con el objeto de criminalizar el ejercicio de los derechos a la protesta social y la defensa de derechos humanos”, expresó el relator sobre Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, comisionado Francisco Eguiguren.

AI: Situación gravez

Aunque experimenta una transformación de estrategias, la represión gubernamental en Nicaragua “no ha cesado” y recrudeció, consideró la investigadora para Situaciones de Crisis de Amnistía Internacional (AI), Pilar Sanmartín, responsabilizando al gobierno de Daniel Ortega de “graves violaciones a los derechos humanos”.

Sanmartín es parte una misión de AI que recientemente estuvo en distintas ciudades del país, incluyendo Sébaco, Matagalpa y Jinotega.

“Lo que hemos visto, llegó a límites que jamás pensamos que se pudiera llegar, a estos niveles de violencia por parte del Estado y esta ostentosidad de la violencia de la Policía con sus grupos armados. Para nosotros ha sido aterrador”, dijo Sanmartín.

 

Persecución preocupa a ONU

EFE

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Hussein, alertó ayer ante las “redadas” que se están llevando a cabo en Nicaragua y ante la persecución judicial a la que se enfrentan los estudiantes que participan en las protestas. “Estamos muy preocupados por las redadas que están teniendo lugar”, dijo Zeid, durante un encuentro con periodistas en la sede de Naciones Unidas.

Según el alto comisionado, a pesar de que la violencia se ha reducido recientemente en Nicaragua, esas operaciones y las consecuencias que pueden tener mantienen a la ONU “extremadamente preocupada”. “Tenemos que proteger de alguna manera a los estudiantes ante lo que está sucediendo. Están siendo acusados del equivalente de terrorismo y es algo muy desgraciado”, insistió.

El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Raad al Hussein. EFE

“Estudiantes valientes”

Zeid dijo que se reunió recientemente con un estudiante que participa en las protestas contra el presidente nicaragüense Daniel Ortega y quedó muy impresionado por su “valor”. “Cuando conoces a estudiantes como ese, estás conociendo a verdaderos líderes, no como algunos políticos que pretenden ser líderes”, aseguró. La oficina del Alto Comisionado, con sede en Ginebra, ha denunciado repetidamente la violencia política en respuesta a las protestas en Nicaragua y ha recomendado la creación de una comisión internacional que la investigue.

Las manifestaciones contra Ortega comenzaron el 18 de abril y han dejado hasta ahora 317 muertos, de acuerdo con las últimas cifras de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Mientras, otras organizaciones humanitarias contabilizan 448 víctimas mortales y el Gobierno 195.

Zeid, que dejará su cargo en la ONU a final de este mes, respondió ayer también a preguntas sobre la situación en Venezuela y recordó que su oficina, ha estado alertando de la situación en el país latinoamericano desde 2012 o 2013.
“Empezamos a hacer sonar la alarma sobre Venezuela y llevó mucho tiempo lograr que alguien prestara atención”, lamentó.

Según dijo, el caso venezolano es ejemplo de la importancia de dar una respuesta temprana a las advertencias de Naciones Unidas para evitar un “colapso total” en cualquier país. Es por ello, que también alerta, sobre lo que está pasando en Nicaragua.

 

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