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Minguito llega a Managua con menos algarabía y más religiosidad

El patrono de los Managuas llegó a una ciudad golpeada y adolorida por los asesinatos de decenas de jóvenes producto de la crisis sociopolítica que hoy cumple 107 días

Los tradicionales cargadores con la imagen de Minguito. A su alrededor, el cordón de seguridad que esta vez no integraron policías, a quienes la gente señala de opresores.

Los tradicionales cargadores con la imagen de Minguito. A su alrededor, el cordón de seguridad que esta vez no integraron policías, a quienes la gente señala de opresores. Roberto Fonseca

Esta mañana Managua despertó con su patrono en casa. Ayer tarde, el alegre Santo Domingo de Guzmán vino a la capital y extenderá su estadía por diez días, como lo ha hecho en los últimos años.

Desde la víspera de este primero de agosto muchos sintieron que había algo distinto en el ambiente. Las emociones estaban a flor de piel y además hubo pequeños cambios y adiciones que los devotos de Santo Domingo percibieron de inmediato, como los rosarios que la parroquia de Las Sierritas les entregó la mañana que bajaron la imagen del santo para colocarla en su peaña. Al amanecer de este miércoles también se hizo evidente que en la procesión no habría agentes de la Policía Nacional.

Los rosarios

En el cordón de seguridad que suele bordear la peaña de Minguito solo había miembros del Comité Parroquial. Policías ni uno. Tampoco autoridades de la Alcaldía. Y en un ambiente algo tenso, a las 6:00 de la mañana, el santo empezó a bajar hacia la vieja Managua.

Dos cuadras adelante doña Maritza Cruz, de 54 años, ya iba sudando a mares y repartía rosarios mientras se zangoloteaba, ataviada con un huipil de color amarillo.

Empezó a pagar su promesa de hace veinte años, por una enfermedad de la que no le gusta hablar. Y este agosto, comentó, llegó a pedirle al santo que interceda para que en Nicaragua haya “democracia y sobre todo justicia”, porque ahora “tenemos el alma enferma y destrozada por todo lo que ha pasado”. “Ando pidiendo por todos los muertos que ha habido, sangre inocente que se ha derramado y por todos los que están en las cárceles injustamente”, expresó.  Por eso este año agregó a su promesa la entrega de rosarios. Cinco docenas que fue sacando, sonriente, de una gran bolsa.

Cientos llegaron de todos los rincones de Managua para pagar promesas. HOY/Roberto Fonseca

Más devoción, menos licor

Los rosarios circularon más que otros años. Mucho más. Solo la iglesia de Las Sierritas repartió cerca de 15 mil. Los empezaron a entregar desde la misa del 31 de julio, señaló el padre Boanerges Carballo, párroco de Las Sierritas y mayordomo de las fiestas, mientras avanzaba dentro del cordón de seguridad.

Al frente de la procesión, miembros de la Iglesia rezaban el rosario desde una camioneta con micrófono y parlantes.  Y afuera, desde las aceras, decenas de policías observaban a la multitud. Algunos dijeron que andaban“resguardando la procesión”, pero su presencia puso incómodo a más de un promesante. Pocos olvidan las imágenes de la represión, donde se les ha visto con paramilitares.

A eso de las 9:00 de la mañana doña Rosa Santos los estaba mirando con bastante recelo. “Vos sabés los guardias cómo andan agarrando a la gente y los paramilitares cómo los golpean”, explicó. Para ella, este año “Santo Domingo fue superdistinto”. “Falta gente que realmente es devota, hay un montón de gente que no vino por miedo a que los policías tomaran represalias. Estamos con miedo los nicaragüenses, esa es la verdad”, señaló.

Este año, la Iglesia católica solicitó que, debido al luto que vive el país, la procesión de Minguito se realizara en oración, austeridad y sin alcohol. Sin embargo, para Miguel Argueta, vendedor de cervezas que ayer a mediodía empujaba su carretón en medio de la muchedumbre, eliminar el alcohol de las fiestas patronales es misión imposible.

“Si no hay alcohol en esta alegría, no hay fiestas patronales”, dijo categóricamente. Y sí, fue abundante la oferta de cervezas y guaro; pero algunos viejos promesantes coincidieron en que este primero de agosto se vio mucho menos alcohol que en otros años. Argueta también percibió una procesión poco nutrida. “Es por el terror de la gente de salir a la calle”, afirma.

Pequeña imagen
20 centímetros mide la pequeña imagen de Santo Domingo, la que según los historiadores locales fue encontrada en 1885 dentro de un árbol de madero negro, por el campesino Vicente Aburto. 12 kilómetros aproximadamente recorre la imagen sobre los hombros de sus promesantes, desde Las Sierritas hasta el centro de Managua. El recorrido se hace el primero de cada agosto y el 10 la imagen regresa su parroquia. 13 son los puntos más importantes del trayecto que recorre la imagen para llegar al templo en Managua. En estos puntos los cargadores bailan con más fuerza. 11 horas tardó Minguito en llegar ayer a su Iglesia de Managua, en donde miles de promesantes lo esperaron ansiosos por verlo y tocarlo.

Esta vez el santo no se zangoloteó como siempre. El baile fue más lento y se escucharon vivas y aplausos cuando los chicheros tocaban “Soy puro pinolero”.

Así, bailando despacio, minutos antes de las 4:00 de la tarde llegó al Gancho de Caminos, donde lo esperaba el tradicional barco al que año con año es subido para recorrer el último tramo hacia la iglesia Santo Domingo de Managua.

Fue entonces que dentro de la muchedumbre surgieron voces encontradas: unas pedían a los cargadores que no subieran la imagen al barco, preparado por la Alcaldía de Managua, luego de que a la  alcaldesa Reyna Rueda le fue negada la mayordomía de las fiestas. Y otras gritaban: “¡Que sí suba!” Lo subieron. Y los partidarios del barco festejaron coreando: “Sí se pudo”.

Santo Domingo llegó al Gancho de Caminos en la zona del Mercado Oriental  y ahí lo esperaba el tradicional barco.    Manuel Esquivel
Santo Domingo llegó al Gancho de Caminos en la zona del Mercado Oriental y ahí lo esperaba el tradicional barco. HOY/Manuel Esquivel

Bajo su  techo

Cincuenta minutos más tarde, Minguito estaba llegando a la parroquia donde se hospedará por nueve días más, hasta que el 10 de agosto sea devuelto a su templo en Las Sierritas.

Fue notable la ausencia de los políticos variopintos que años anteriores acostumbraban llegar para consumir cámaras y conseguir simpatías con aspiraciones políticas.

Poco que lamentar

Entre las autoridades que dieron resguardo a la festividad, la Cruz Roja Nicaragüense fue la que más destacó igual que los bomberos. La Policía, aunque presente en algunos lugares, se mantuvo aislada todo el tiempo.

La Cruz Roja dijo que como institución de auxilio desplazaron  un total de 100 voluntarios para dar cobertura a las fiestas patronales de Santo Domingo de Guzmán.

Explicaron que el plan operativo inició a las 5:00 de la tarde del 31 de julio y se ubicó en tres puntos específicos: la Vela del Barco en San Judas, el Palo Lucio en la Rotonda Cristo Rey y  la Vela del Santo, que se realiza en la iglesia de Las Sierritas. Asimismo acompañó todo el recorrido del patrono de los managuas.

Hasta el cierre de esta edición, la Cruz Roja había registrado 80 incidencias, en su mayoría por insolación, hipertensión o hipotensión, entre los más graves.

 

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