Secuestros por parapolicías y policías en Carazo no cesan

Los caraceños al ser capturados por sus opresores fueron fuertemente golpeados y sus familiares aseveraron que interpondrán la denuncia

El señor José Arsenio López Canalesfue secuestrado por paramilitares. HOY/Cortesía

De las tres personas originarias del municipio de San Marcos que fueron secuestradas el lunes por la noche a manos de civiles armados y que misteriosamente aparecieron en delegaciones policiales del departamento, solo una fue liberada. Se trata de Luis Alberto López de aproximadamente 34 años.

Sin embargo, su hermano mayor el señor José Arsenio López Canales de 48 años y Walter Mendoza de 42, siguen tras las rejas en calidad de investigados por supuestamente haber participado en marchas y caravanas contra el Gobierno de Daniel Ortega.

Los tres caraceños al ser capturados por sus opresores, fueron fuertemente golpeados y sus familiares aseveraron que interpondrán la denuncia en organismos de derechos humanos.

José Guzmán, de 22 años, sobrino de Luis López, informó a este medio que este fue secuestrado por paramilitares en el parque central de San Marcos cuando se dirigía a la casa de su hermano Arsenio, para evitar que se lo llevaran.

El señor Walter Mendoza también fue secuestrado. HOY/Cortesía

Mendoza, se dedica a la mecánica de vehículos, pero también es conductor de microbuses interlocales. Él fue secuestrado mientras se encontraba en su casa de habitación en el barrio Bruselas de San Marcos.

Amenazaron con matarlos

Rut López, hija de don José Arsenio, narró ese mal momento en que los paramilitares invadieron su casa, mientras toda su familia miraba televisión. “Eran como trece hombres que andaban encapuchados y armados, vestían chaquetas gruesas sin el logo de la policía y andaban botas gruesas especiales como para construcción. Apuntaban desde las verjas del porche y lograron entrar, porque el candado no estaba puesto”.

Unos perros que la denunciante tiene en su vivienda, intentaron morder a los rebeldes. “Uno de los hombres les apuntó con el arma y dijo que los iba a matar, fue cuando entraron con desesperación al corredor y nos encañonaron a todos”, dijo.

Su padre, fue el único secuestrado y mientras lo golpeaban, le lanzó el teléfono celular a su hija, el cual fue decomisado.

Refirió que los secuestradores o “policías voluntarios” a como los definió Ortega en una entrevista a un medio internacional, se movilizaban en una camioneta Nissan blanca doble cabina.

Don José López, es ingeniero civil y fue trasladado por sus verdugos a la estación policial de Jinotepe, donde está a la espera de un proceso investigativo y quizás judicial. A sus familiares, no se le ha otorgado el derecho a la visita.

Un policía a quien Rut describe como chele y alto, supuestamente le manifestó que la visita está prohibida, “porque dice que apenas lo llevaron ayer (lunes) y que hasta hoy martes, iban a contar cuarenta y ocho horas para poder ver el proceso que le iban a hacer, de eso depende si lo dejan libre o preso”.

Además los vigilan

Explicó que toda su familia es apática al gobierno actual y que nunca han simpatizado con ningún partido político, sin embargo, los sandinistas, los califican como opositores o derechistas, “como toda población nicaragüense consciente de lo que está ocurriendo, salimos a marchar y hemos participado de las caravanas”.

La mujer de 23 años, refirió que en la noche son vigilados con drones y sobre el asedio del cual han sido víctimas, responsabiliza a la alcaldesa de San Marcos Yulinda Téllez y a la secretaria política del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) Elizabeth Mojica con quienes ya han tenido problemas. También responsabiliza a sus vecinos que simpatizan con ese partido a quienes califica de informantes y orejas.

El ingeniero, quien tiene una hernia en la columna, vestía camisa amarilla y un short color crema al momento que los sujetos armados lo secuestraron. Su familia cuenta que sienten mucho temor y que a las 6:00 de la tarde, cierran sus puertas y apagan las luces.

Ruth, reciente todo lo que les está pasando, “ahora nos dejan sin una fuente económica dentro de la familia. Mi papá nos ayudaba con los alimentos y mi mamá con las cosas físicas, pero ahora que anda en estas vueltas, tampoco puede trabajar”.

En Diriamba y Jinotepe, los secuestros o detenciones ilegales por policías y parapolicías, también continúan, los afectados por miedo a represalias, no han querido hablar. Este martes por la tarde se conoció que varios detenidos que se encontraban en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial conocido como El Chiopte en Managua, fueron puestos en libertad.

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