Liberan a uno de los tres hombres secuestrados por paramilitares en San Marcos

La Policía Nacional liberó este martes a Luis Alberto López, de 34 años, uno de los tres hombres que fueron secuestrados la noche del lunes

De izquierda a derecha aparecen Arsenio López, Wálter Méndez y Luís López. HOY/Cortesía

La Policía Nacional liberó este martes a Luis Alberto López, de 34 años, uno de los tres hombres que fueron secuestrados la noche del lunes por un grupo de paramilitares fuertemente armados en el municipio de San Marcos, Carazo. López estaba retenido en la delegación de San Marcos.

José Arsenio López Canales, hermano de López, y Walter Mendoza, de 48 y 42 años respectivamente, también fueron secuestrados y trasladados a las delegaciones policiales del departamento. José y Walter permanecen detenidos en calidad de investigados por supuestamente haber participado en marchas y caravanas contra el Gobierno de Daniel Ortega.

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José Guzmán, de 22 años, sobrino de López, informó a este medio que este fue secuestrado por paramilitares en el parque central de San Marcos cuando se dirigía a la casa de su hermano José, para evitar que se lo llevaran.

 López trabaja como diseñador de moda desde 2007. Ha diseñado trajes que han sido usado en varios certámenes de belleza a nivel nacional e internacional.

Por su parte, Rut López Góngora, de 23 años, hija de José, una camioneta con al menos 13 paramilitares se aparcó frente a su casa e ingresaron apuntándoles con las armas.

“Mi papá estaba de visita y salió a ver qué querían (los paramilitares) y dijeron que se lo llevarían sin dar explicación alguna. Yo les pedía explicación y más me encañonaban”, expresó Rut. “Eran como trece hombres que andaban encapuchados y armados, vestían chaquetas gruesas sin el logo de la policía y andaban botas gruesas especiales como para construcción. Apuntaban desde las verjas del porche y lograron entrar, porque el candado no estaba puesto”, agregó. 

José, quien tiene una hernia en la columna, vestía camisa amarilla y un short color crema al momento que los sujetos armados lo secuestraron. “Cuando lo sacaron a la calle lo golpearon con las armas, lo patearon y le rompieron su camisa. Solo me tiró su celular pero un paramilitar me puso el arma en la frente y se lo llevó”, explicó la joven.

Unos perros que Rut tiene en su vivienda intentaron morder a los paramilitares. “Uno de los hombres les apuntó con el arma y dijo que los iba a matar, fue cuando entraron con desesperación al corredor y nos encañonaron a todos”, dijo. Los paramilitares, según Rut, se movilizaban en una camioneta Nissan de color blanco y doble cabina.

José es ingeniero civil y fue trasladado, según Rut, a la estación policial de Jinotepe donde está a la espera de un proceso investigativo. A sus familiares no se le ha otorgado el derecho a la visita.

Un policía, a quien Rut describe como chele y alto, supuestamente, le manifestó que la visita está prohibida. “Porque dice que apenas lo llevaron ayer (lunes) y que hasta hoy martes, iban a contar cuarenta y ocho horas para poder ver el proceso que le iban a hacer, de eso depende si lo dejan libre o preso”.

Por su parte Walter Mendoza es mecánico y chofer de microbuses interlocales y también fue secuestrado por paramilitares mientras se encontraba en su casa de habitación en el barrio Bruselas, de San Marcos. Fue trasladado  a la delegación de San Marcos.

Los familiares de los hombres secuestrados aseveraron que interpondrán la denuncia en organismos de derechos humanos.

Culpan a la alcaldesa de San Marcos

Rut afirma que el secuestro de su papá y su tío son represalias de parte de la alcaldesa sandinista de San Marcos, Yullinda Téllez, y la concejal Elízabeth Mojica, por no estar a favor del actual Gobierno. También responsabiliza a sus vecinos que simpatizan con ese partido, a quienes califica de informantes.

“Todo esto se da por represalias de la alcaldesa, ya que nosotros nunca hemos sido partidarios del Frente (FSLN) y vivimos en un barrio plenamente fiel al gobierno”, denunció Rut, quien asegura que nunca han simpatizado con ningún partido político.

“Como toda población nicaragüense consciente de lo que está ocurriendo, salimos a marchar y hemos participado de las caravanas”, agregó. Dice que en la noches son vigilados con drones y que sienten mucho temor. A las 6:00 de la tarde cierran sus puertas y apagan las luces.

Ruth dice que “ahora nos dejan sin una fuente económica dentro de la familia. Mi papá nos ayudaba con los alimentos y mi mamá con las cosas físicas, pero ahora que anda en estas vueltas, tampoco puede trabajar”.

En Diriamba y Jinotepe, los secuestros o detenciones ilegales por policías y paramilitares continúan y los afectados, por miedo a represalias, no han querido hablar. Este martes se conoció que varios detenidos, que se encontraban en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial conocido como El Chipote, en Managua, fueron puestos en libertad.

Los ciudadanos de Carazo han sido asediados por grupos paramilitares desde el domingo 8 de julio que desmontaron, a punta de balas, los tranques que pobladores autoconvocados mantenían en Jinotepe y Diriamba.

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