Pocos comerciantes llegan a vender

Demandan más seguridad en el mercadito Hugo Chávez

El mercadito luce desolado la mayor parte del tiempo incluso los días de pago. Manuel Esquivel

HOY

Al mercadito Hugo Chávez, ubicado en el Mayoreo siempre han llegado muy pocos compradores, con las crisis sociopolítica que enfrenta el país, este problema se ha incrementado al doble.

De los 128 comerciantes que tienen tramos en este lugar solo llegan a trabajar diez. Otros ocupan de bodega los espacios y se van a vender de forma ambulante.

“Estamos peor que antes, no hay compradores, más bien nos hemos venido a exponer porque la delincuencia se ha desatado, se vienen a consumir drogas aquí, y no les importa que uno los este viendo, me da temor porque yo traigo a mis nietos, es un peligro”, dice Brenda García, comerciante.

García dice que todas las mañanas encuentra el mercadito lleno de basura y excremento, incluso en algunos de los tramos que están semi construidos, que son exactamente 32, también ha capturado a algunos vagos sosteniendo relaciones sexuales.

“Ya no respetan nada, estamos muy preocupados, los diez que venimos fijo, es porque no perdemos las esperanzas de ver transformado nuestro centro de labores, pero literalmente solo se viene a pasar el tiempo, nos compramos entre nosotros mismos para no caer en el desánimo”, cuenta la marchante.

Proyecto

El comerciante José Luis Hernández, señala que en varias ocasiones le han expuesto a la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) del Mayoreo, todos los problemas, sin embargo, no les dan una respuesta concreta.

“Desde que se hizo este mercado estamos con la promesa que nos harían un galerón, es la única forma de proyectarlo, si se hace el galerón los comerciantes se animarían a venir, y sobretodo los pobladores tendrían a la vista todos los productos, pero solo saben decir que esperemos, así no vamos a avanzar nunca”, manifiesta Hernández.

El comerciante alega que algunos de los tramos que sí están funcionando quedan en medio del mercadito, y por eso los clientes creen que nadie está trabajando.

“Hay espacio, hay presupuesto, lo que no hay es voluntad, estamos en el olvido, nadie nos escucha, nadie nos resuelve, uno tienen que buscar que hacer para sobrevivir, este espacio está desaprovechándose, mientras tanto un desorden en el Mayoreo, que hasta el los pasillos se ponen a vender, eso no es justo”, alega el marchante.

José Luis a pesar de lo que ha insistido a Commema, no pierde las esperanzas de ser escuchado, por eso permanece aún en el mercadito.

De todo un poco
En los tramos que están funcionando el cliente puede encontrar ropa usada, bebidas, comida, venta de abarrotes, productos elaborados con plata y queso.

La mayoría cierran temprano por seguridad, puesto que temen a la delincuencia que se ha desatado.

 

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