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Gobierno cobra con secuestros

Represión gubernamental mantiene a cientos en prisión, así lo asegura organismo de derechos humanos nicaragüense. Los secuestros estan a la orden del día

Madres, padres y demás familiares hacen fila en El Chipote para entregar los alimentos. Inmediantamente se van del sitio por temor a los orteguistas que se tomaron el sitio. HOY/ Osacr Navarrete.

Managua
Según el último informe de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), hasta ayer el paradero de 595 nicaragüenses era desconocido y sus familiares los buscan en delegaciones policiales, donde no les dan ninguna información.

El organismo dice que han registrado 718 denuncias de secuestros. Y los califica así debido a que los familiares de las víctimas dicen que sin tener orden de captura los han detenido y llevado civiles encapuchados y armados que operan con la Policía de forma ilegal.

Explicó la ANPDH, que de ese grupo, el organismo ha logrado la libertad de 123, pero las restantes 595, son hasta el cierre del informe, personas con paradero desconocido. Es posible también que estén huyendo, debido a la represión feroz ordenada por el Gobierno.

El secretario ejecutivo de ANPDH, Álvaro Leiva, manifestó preocupación por esta situación, debido a que los operativos de policías y parapolicías ponen en riesgo los derechos humanos de familias completas.

Secuestros y golpes
Ángel Escorcia, de 18 años, fue uno de los 123 liberados en estos días, quien fue secuestrado por parapolicías la noche del pasado domingo 22 de julio en un campo deportivo de San Antonio Sur. Se lo llevaron solo por asistir a una celebración en el campo deportivo de dicha comarca.

Los parapolicías llegaron disparando al lugar y se llevaron a Ángel y dos jóvenes más. Ernesto Antonio Escorcia, padre del muchacho, dice que esperaron dos largos días para poder ver libre a Ángel.

El señor denunció que su hijo fue golpeado mientras estuvo detenido. Pero da gracias a Dios, que no lo hirieron ni lo balearon.
“(Golpearon) su cara y su cuerpo. Eso es lo que hacen para sacar información”, comenta el señor. El joven estuvo detenido en el distrito cinco de la Policía bajo “procesos investigativos”.

Otra que también fue liberada fue la estudiante de Derecho Valeska Sandoval, quien estaba detenida en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, El Chipote.

Sandoval fue secuestrada por segunda ocasión por parapolicías el pasado 20 de julio, mientras se refugiaba en un albergue.
Sandoval estuvo atrincherada en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) y se dio a conocer a través de un video que grabó y colgó en redes sociales despidiéndose de su familia durante el ataque que perpetraron policías y paramilitares contra el recinto universitario.

La primera vez que secuestraron a Valeska fue el 4 de junio junto con dos personas más, cuando regresaban a Managua tras dejar unos víveres en el municipio de Tipitapa.

Un día después los jóvenes fueron abandonados en el sector de la Cuesta El Plomo. Fueron torturados y dejados desnudos.

No habrá olvido

Los jóvenes que han recuperado su libertad se declaran con suerte, pero dicen no olvidar los golpes y los vejámenes a los que fueron sometidos por parapolicías y policías que actúan en una mancuerna ilegal en defensa del régimen.

Los organismos de derechos humanos tanto del país como los internacionales que se encuentran en Nicaragua investigando a petición de la Alianza Cívica, han exigido a Daniel Ortega el desarme paramilitar.

Asimismo llaman a las familias nicaragüenses a combatir el incremento de secuestros, con la denuncia ante los organismos de
derechos humanos.

El Chipote, cárcel y sufrimiento

Managua
Nectalí Mora Zeledón
Yaosca Reyes Centeno
El temor es parte del trajín diario de las madres y padres de los secuestrados que permanecen encarcelados en la Dirección de Auxilio Judicial. Todos los familiares ya saben que ir a El Chipote es “entrada por salida”, sin mirar a nadie ni detenerse, pues los grupos afines al Gobierno los acechan con sus armas.

Hace más de una semana estos mismos familiares que permanecían en espera fuera de este lugar fueron desalojados por estos mismos grupos orteguistas, quienes irrespetuosamente violentaron el derecho de estas madres, quitaron sus pancartas, y ubicaron fotografías de policías caídos en esta crisis.

Algunos familiares de los detenidos permanecen en la catedral de Managua y van a El Chipote a dejarles comida a sus presos porque temen por su seguridad. Y es que entre los militantes del partido que tienen tomado el portón de esta cárcel de la Policía, se encuentran personas con armas hechizas a la vista.

Nadie de las personas que llegan a dejar alimentos se detiene a hablar en ese sector, menos si se identifica a plena vista que es periodista.

“Nos vienen a amenazar”, dijo una de las personas que prefieren pasar directo a hacer la afila para entregar alimentos y alejarse después a una zona segura. Cada persona que se acerca caminando o en vehículo es revisada por estos individuos, que con su presencia intimidan a los familiares de las víctimas. Si resulta “sospechoso”, se acercan preguntando sobre quién es el detenido u otros detalles.

Por seguridad, prefieren estar el tiempo menos posible dentro del perímetro que resguardan, que es en cada costado de la entrada. Por eso, desde la calle etiquetan y preparan los paquetes que van a entregar a los oficiales. Las pocas madres que han podido hablar con los medios fuera del perímetro orteguista, aseguran que en ocasiones los seguidores del partido del Gobierno las ofenden gritándoles que son madres de asesinos. Las agresiones verbales esporádicas se sostienen hasta el día de hoy.

Las madres se hacen las disimuladas cuando escuchan esas frases, y algunas han optado por esperar fuera del perímetro, y cuando solo faltan unos minutos para entregar el desayuno o almuerzo, empiezan a subir hasta llegar a la puerta, pero siempre con ese temor a que pase cualquier cosa.

Secuestrados

Medardo Mairena Desde su detención el pasado 14 de julio en el aeropuerto de Managua, el lugar donde se encuentra detenido el líder campesino Medardo Mairena es un secreto que solo manejan las autoridades policiales. Según los organismos de derechos humanos, el integrante de la mesa del Diálogo Nacional está siendo torturado y mantenido en diferentes lugares de forma ilegal.

El domingo 22 de julio, Christian Fajardo, uno de los dirigentes del Movimiento 19 de Abril en Masaya, fue detenido junto con su esposa María Adilia Cerrato en un puesto fronterizo de Peñas Blancas. La versión que dieron sus compañeros autoconvocados es que fue entregado a la Policía. Seis días después de la arbitraria detención, sus familiares no han podido verlos ni saber sus condiciones.

 

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