Orteguistas se tomaron las afueras de El Chipote

Instalaron toldos y parlantes para animar

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Las madres y familiares que llegan a preguntar por los secuestrados fueron desplazados por los simpatizantes del partido de gobierno. HOY / Martha Vásquez

HOY

Los simpatizantes sandinistas se instalaron en las afueras de las instalaciones de la Dirección de Auxilio Judicial, conocida como El Chipote, donde hasta el sábado por la mañana permanecían los familiares de los jóvenes que han sido secuestrados como parte de la represión gubernamental contra el pueblo que pide justicia.

La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) evacuó hacia la Catedral de Managua a las madres y sus enseres que estaban frente a El Chipote el sábado, por precaución, ante la convocatoria del Gobierno a una marcha oficialista hacia ese lugar.

Los toldos que tenía la población civil junto a la CPDH en ese lugar desaparecieron y en su lugar están los toldos que llevaron los sandinistas. También llevaron colchones, dos baños portátiles, sillas plásticas y parlantes para animar el ambiente, como si se tratara de celebración.

“Estamos aquí porque pedimos justicia por nuestros muertos, los organismos de derechos humanos solo han apoyado a los civiles, nosotros pedimos por todos. Por los que sufrieron tortura en las universidades, en Masaya. Tenemos música en símbolo de esperanza”, dijo Julio Vega.

En el lugar, por la mañana, solo habían simpatizantes del partido en el gobierno ni un solo familiar de los 22 oficiales caídos en sus labores. Vega justificó la ausencia de estos “porque vendrán más tarde”.

Al preguntarle por qué eligieron El Chipote si ellos no tienen presos a quienes entregar comida ni preguntar por ellos, Vega respondió “porque los civiles empezaron aquí su solicitud de justicia”.

Quebraron piñatas

Una madre que llegó muy temprano a El Chipote logró ver parte del jolgorio nocturno de los sandinista, quienes hasta quebraron piñatas la noche del sábado, cuando se tomaron el lugar. “Anoche tuvieron fiestas, bailaron, quebraron piñatas y tomaron licor”, dijo la señora.

Las madres y esposas que llegan desde Masaya, Niquinohomo y Managua para dejar comida a sus “presos políticos” que fueron arrestados por participar en las manifestaciones cívicas, tranques y barricadas de barrio, se sienten con temor porque no saben en qué momento los simpatizantes del Frente las agredirán.

“Miedo hay porque esta gente es criminal sin corazón, pero no pueden venir a quitarnos nuestro derecho de preguntar por nuestros familiares y dejarles alimentos”, dijo una madre que viaja desde Masaya.

Otra situación que afecta a los familiares de escasos recursos económicos es que los gastos se les incrementaron porque ya no están quienes les ayudaban. “Ahora tenemos que pagar nuestro almuerzo que son 70 córdobas, pagar 10 córdobas para usar el baño y comprar agua cuando se acabe la que traemos”, dijo otra madre que llega desde Niquinohomo.

Miedo y dignidad
El militante sandinista Julio Vega dijo que las madres pueden ocupar los baños de ellos y sus colchones si quieren. “Por dignidad no aceptamos nada de ellos. Hasta miedo da agarrarles agua porque puede venir envenenada como sus corazones de odio”, dijo otra señora de Niquinohomo. “Ahí escuché a unos de esos sandinistas que estaban aburridos de estar aquí, para que vean esto no es fácil. Aquí nadie está patrocinada por un partido, nosotros estamos aquí por crueldad del Gobierno que se nos trajeron a nuestros familiares por pensar diferente”, dijo otra madre.

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