Siguen redadas en la ciudad de Masaya

Pobladores denuncian más retenciones en la ciudad de Masaya

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La placita del barrio Monimbó, desde el pasado 17 de julio, se mantiene con una gran cantidad de paramilitares. HOY / Manuel Esquivel

HOY / Masaya

Los paramilitares siguen imponiendo el temor entre los pobladores de la ciudad de Masaya, es especial en el barrio indígena de Monimbó. Muchos ciudadanos fueron capturados desde el pasado martes 17 de julio y hasta la fecha sus familiares no saben de su paradero.

El profesor Arsenio Vivas, miembro de la Confederación de Maestros Independientes de Nicaragua, denunció que los paramilitares llegaron disparando a su casa y se llevaron a su hijo Pavel Antonio Vivas  y a su sobrino Dierich Vivas Ñurinda.

“Que lo sepan los organismos de derechos humanos que nos andan persiguiendo a la gente de Monimbó. Queremos denunciar ante la comunidad internacional que este régimen es despiadado. La Constitución Política de Nicaragua establece que somos libres de manifestarnos y eso no es ningún delito”, consideró Vivas.

Álvaro Gómez

Desde el pasado 17 de julio, cuando entraron los paramilitares y la Policía a Masaya en la llamada “Operación Limpieza”, se conoció del secuestro del profesor Álvaro Gómez. La familia del docente está preocupada porque Gómez es una persona con una discapacidad motora, producto de una amputación luego de ser baleado cuando prestó su Servicio Militar Patriótico en los años 80.

Hasta el momento se desconoce el paradero de don Álvaro. También fue capturado en Monimbó el abogado Dolores Morales, junto a decenas de jóvenes.

Calles desoladas
Pocos simpatizantes sandinistas se reunieron en la plaza de la Cultura de Masaya, mientras que la Placita de Monimbó se mantuvo tomada por paramilitares. Los buses con trabajadores del Estado llegaban de los nueve municipios de este departamento ondeando la bandera roja y negra, como parte del ambiente que se vivió ayer durante la celebración del 19 de julio. Las calles se mantuvieron desoladas, el transporte público circuló con pocos pasajeros, en tanto en los negocios abiertos había poca afluencia. El mercado municipal Ernesto Fernández abrió sus puertas con normalidad, situación que fue aprovechado por la población para realizar sus compras y llevar algo de provisiones a sus hogares. El transporte desde la terminal de buses de este centro de compras a los municipios salió con normalidad.

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