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Del hospital a la cárcel: familia reclama derechos de salud de detenido

Su único delito fue ir a una marcha, y por darle "ride" a otros manifestantes una oficial le disparó y herido y mal de salud fue enviado a los juzgados

Edwin Altamirano en los juzgados de Managua, junto a las cinco personas con las que fue detenido, entre ellos un menor de edad. HOY/ Yaosca Reyes Centeno

Managua

“Vino Auxilio Judicial para amenazarme y decirme que me van a trasladar a El Chipote con la orden de torturarme, de tirarme un balazo en la cabeza y tirarme como perro a la casa de mi madre, y que de esa misma manera van a arrasar con todos los nicaragüenses que han andado en las marchas y los que han estado apoyando para que Nicaragua sea libre… Esa fue la amenaza que recibí de los oficiales de Auxilio Judicial en la cama del hospital donde me encuentro baleado. Este video lo estoy haciendo en vida, no sé mañana porque me llevan. Me despido de mis hijos, mi esposa, de mi madre, que Dios me los guarde. Me despido en vida, y que viva Nicaragua”, así se expresa en un video Edwin Altamirano, un ciudadano que fue detenido justo después de asistir el jueves pasado a la marcha Junto somos un volcán.

Su esposa, Reyna Duarte, con todo el temor por la seguridad de su familia pero con la necesidad de hacer algo por la salud de Altamirano, acudió a los derechos humanos para poner la denuncia y se armó de valor para darlo a conocer en los medios de comunicación.

Según su relato, Altamirano asistió a la marcha el jueves 12 de julio y al regresar a su casa, alrededor de las 3:00 de la tarde le dio “ride” a varias personas en el camino que iban en la parte trasera del vehículo y que al igual que él, asistieron a la movilización. Atrás, solo se veían las banderas azul y blanco.

Al llegar a la entrada que va hacia el Hospital La Mascota, un grupo de policías los interceptó, dispararon contra ellos y los encañonaron con armas de alto calibre.

“Unos muchachos que iban atrás se corrieron por miedo a las balas. Mi esposo sale de la camioneta con las manos en alto, como en señal de no andar armado. Lo hacen que se tire al suelo y estando ahí lo enchachan y lo suben a un microbús policial. Ahí se le acerca una policía y le grita que lo van a matar y le dispararon a él”, cuenta en medio de lágrimas Duarte, quien está embarazada de su tercer hijo con Altamirano.

Una hora después, Altamirano estaba siendo ingresado en el Hospital Manolo Morales, con una herida de bala que tiene orificio de entrada en el glúteo de la pierna izquierda y orificio de salida en la parte superior del muslo de la misma pierna.

Según valoraciones médicas expresadas a la familia, la herida es grave y pudo haberlo matado de no haberse desviado la bala. Necesitaba una intervención quirúrgica y varios exámenes de salud, pero agentes de Auxilio Judicial no quisieron que Altamirano pasara mucho tiempo en el hospital.

Las heridas son tan graves que de infectarse podría incluso provocar la amputación de la pierna completa del detenido. “Es por eso que yo necesito que lo saquen, que lo lleven a un médico. Me preocupan mucho esas heridas, por que son grandes y echan mucha sangre. Él se puede morir”, dice su esposa.

Reyna Duarte, esposa de Edwin Altamirano, denuncia en los derechos humanos los atropellos de la Policía. HOY/ Yaosca Reyes Centeno

Amenazas
Reyna se dio cuenta de lo que le había pasado a su esposo el mismo jueves, pero cayendo la tarde. En el estado de gestación que lleva —siete meses— no fue fácil recibir la llamada de un médico avisando de la situación de salud de su esposo. Pero ahí no acabó su martirio, porque al llegar al hospital se encontró con la fuerte presencia policial que no los dejaba tranquilos.

“Cada paso que yo daba, ahí iban detrás de mí. Incluso si iban al baño, ellos iban detrás… No me permitían que llevara mi celular, ni que le llevara comida, nada, solo querían que estuviera sentada sin hacer nada”, cuenta Duarte.

El viernes 13 por la noche, los policías insistieron infinidades de ocasiones que se fuera. Le decían a Duarte que en su estado de embarazo debía ir a dormirse, pero ella sabía que si se iba no sabría el paradero de su esposo.

“El sábado fui rápido a bañarme a la casa. Y cuando estuve de regreso mi esposo me dijo que se lo iban a llevar, que habían llegado a decirle que lo meterían a El Chipote y que lo iban a matar”, relata la mujer.

Fue en ese momento que él pidió a su esposa que lo grabara, porque no sabía si iba a sobrevivir después de todas las amenazas que los policías llegaron a decirle. Una de las cosas que le dijeron, es que se echara la culpa de haber provocado el incendio donde murieron seis miembros de la familia Velásquez Pavón en el barrio Carlos Marx, además de las constantes promesas de muerte.

“Una de las oficiales de Auxilio Judicial quiso pegarle en el hospital y le dijo que ahí adentro no le podían hacer nada, pero que lo estaban esperando en El Chipote y que se iba a tener que echar la culpa de esas muertes”, revela.

Esposa y madre de Edwin Altamirano. HOY/ Yaosca Reyes Centeno

Altamirano mostró sus heridas de bala al juez

El día domingo 15 de julio, Edwin Altamirano fue llevado a audiencia en los Juzgados de Managua, con las cinco personas con las que fue detenido. Pero su esposa y madre se dieron cuenta hasta este lunes.

Así de desinformada está la familia, sobre su estado legal, pero más grave aún, el de salud.

Yolanda Sánchez, Ana Sánchez, Miguel González, Lenín Rojas, un menor de edad de iniciales C.J.M.E y Edwin Altamirano fueron presentados por el Ministerio Público como presuntos autores del delito de portación o tenencia ilegal de armas.

El juez Donaldo Alfaro, del Juzgado Séptimo Local Penal de Managua dio lugar a la acusación y abrió el proceso judicial en su contra, muy a pesar de las evidencias incongruentes que tenía el libelo acusatorio.

“En este caso es claro ver que no cumple con los requisitos; sin embargo, se le da trámite, por eso yo dejé sentada mi protesta en el expediente por la aceptación de la acusación, porque no cumple con los requisitos, no es individualizada, no está circunstanciada, entre otras cosas, por eso la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) ha hecho la debida protesta”, expresó Yonarqui Martínez, defensora técnica de los seis acusados y abogada de la CPDH, al terminar la audiencia preliminar.

En el desarrollo de la audiencia, Martínez defendió a los seis acusados con igualdad, pero puso énfasis en el menor de edad, y los dos heridos, entre ellos Altamirano, a quien pidió ponerse en pie para que mostrara al juez sus heridas de gravedad.

Con dificultad, Altamirano se levantó, bajó sus pantalones y mostró —al juez, abogados y público presente— la herida visible en su muslo, donde está el orificio de entrada y salida que le dejó la bala disparada por una oficial de la Policía.

La acusación
Según la Fiscalía, el relato de los hechos implica de forma directa a los seis acusados de portar arsenal de armas de diversos calibres con sus cartuchos en el vehículo de Altamirano.

La acusación señala que los ciudadanos fueron detenidos a las 5:00 p.m. del jueves en cercanías de los semáforos del Hospital La Mascota, y que el disparo hecho por la Policía fue “preventivo”.

Señalan que tras la requisa de los detenidos y del vehículo, supuestamente encontraron varias armas de fuego, más un lanzamorteros con un mortero listo para detonar. Mientras que a Edwin supuestamente le encuentran en su pantalón una pistola con 10 cartuchos de calibre 9 milímetros. “Es válido mencionar que ninguno de ellos es portador de arma de fuego de manera legal”, insistió el representante fiscal.

El juez Alfaro dio lugar a la acusación, mencionó que la pena máxima para este tipo de casos no asciende a cinco años, pero que viendo los “hechos graves de la situación del país por la tenencia ilegal de armas” debía abrir el proceso, dando prisión preventiva a los seis acusados, y giró orden para que Edwin Altamirano y otro de los detenidos fueran remitidos a un centro hospitalario para que fueran valoradas sus heridas.

La audiencia inicial está prevista para el 23 de julio a las 12:00 m.

A juicio por oponerse a Ortega

Medardo Mairena, líder campesino. Detenido el viernes último y acusado de terrorismo y ataque a policías.
Marlon Fonseca, líder estudiantil. Detenido el miércoles 11 y acusado de posesión ilegal de municiones.
Hanssel Vásquez, líder estudiantil. Detenido el miércoles 11 y acusado de posesión ilegal de municiones.
Rodrigo Espinoza, líder estudiantil. Detenido el miércoles 11 y acusado de posesión ilegal de municiones.
Solanch Centeno, líder estudiantil, detenida el 27 de junio. Es acusada de crimen organizado y otros delitos.
Marily Roque Ordóñez, líder estudiantil, detenida el 27 de junio. Es acusada de crimen organizado.
Eduardo Tijerino, líder estudiantil, detenido el 27 de junio. Es acusado de crimen organizado y otros delitos.
Francisco Castro, líder estudiantil, detenido el 27 de junio. Es acusado de crimen organizado y otros delitos.

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