“Su único pecado fue ir a vender”

Luis Manuel fue asesinado de un balazo al momento que estaba trabajando en la marcha. Él se ganaba la vida como comerciante ambulante

Managua
Al mediodía de este domingo familiares y amistades se despidieron de Luis Manuel Ortiz Martínez, el joven de 23 años que se ganaba la vida como vendedor ambulante y que fue asesinado de un balazo en la cabeza el sábado 30 de junio mientras trabajaba ofreciendo cintas azul y blanco en la Marcha de las Flores.

El sepelio fue en el Cementerio Nejapa. Antes de enterrar el cuerpo, la familia hizo una oración en nombre de él, y la acompañó de un canto religioso. El dolor era visible en cada rostro de los presentes. El desconsuelo fue evidente en los gritos de su madre, el desmayo de una tía y el llanto incontrolable de su esposa María Pavón.

Luego, uno a uno se fue despidiendo de Luis Manuel. Sus hermanos besaron sus manos, acariciaron su cabeza, donde le pegó la bala. La hija menor de Luis Manuel, de tan solo 15 meses, también llegó hasta su ataúd en brazos de su mamá. Los deditos de la niña buscaron los de su papá.

Dio dos toquecitos como cuando se quiere despertar a alguien, luego los quitó y lo miró pasiva. Mientras María se despidió de su esposo en medio de lágrimas y susurros.

“Su único pecado fue ir a vender, ir a ganarse la vida”, dice muy adolorido Luis Ortiz, padre del fallecido.
Alfonso Osegueda era amigo de Luis Manuel. Dice que era un hombre reconocido en el barrio como trabajador y buena persona.

“Se ganaba la vida vendiendo tomates, cebolla, chiltoma. Y ahora estaba vendiendo las cintas y otros productos en un carretón. Qué doloroso es ver que ahora por andar ganándote la vida, de repente te ganés la muerte”, expresó Osegueda.

Asesores de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), entre ellos Marcos Carmona, Pablo Cuevas y Julio Montenegro hicieron presencia en el entierro y se pusieron a la orden de la familia.

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