Familiares de los detenidos en El Chipote exigen justicia y la liberación de sus parientes

Bajo sol, bajo lluvia, a como sea, los familiares de los detenidos arbitrariamente en El Chipote esperan información de sus parientes. En las celdas de este terrible lugar, también hay menores de edad...

Madres, padres, tíos y hermanas se turnan para entregar los alimentos a sus parientes detenidos arbitrariamente en el Chipote. HOY/Foto: Yaosca Reyes

Managua

Sentados en las aceras, en sillas de plástico o en el propio suelo descansan un poco las piernas todos los familiares de los detenidos en El Chipote, luego de haber hecho fila para entregar el almuerzo y garantizar así que los muchachos se alimenten.

En sus caras se ve el cansancio de días de no dormir bien, de llanto y desesperación. Uno de esos rostros es el de Gloria Ruiz, quien desde el pasado viernes no sabe nada de su novio Carlos Antonio Bell Díaz, después que hombres encapuchados y armados irrumpieran en su casa y se lo llevaran sin motivos de peso.

Desde ese día, Ruiz llega diario a El Chipote y pasa al menos 12 horas afuera esperando un milagro, algo que haga que la Policía libere a Carlos. Comenta que llegó un juez ejecutor a tratar de sacarlo, pero los agentes no hicieron caso.

“Mi mayor angustia es que no sé cómo está. No me dejan verlo, y si uno pregunta algo no te dan una respuesta concreta… Uno hace los trámites para que lo suelten, pero aquí no hacen caso, aquí como que no hay leyes, por eso nos sentimos frustradas e impotentes. Esto es la peor tortura”, dice Ruiz.

A Carlos se lo llevó un grupo de paramilitares, lo sacaron a la fuerza de su hogar en el barrio Pedro Aráuz, el viernes 15 de junio, alrededor de las 6:00 de la mañana. El muchacho nunca opuso resistencia, quizás por eso no lo golpearon en ese instante, pero Ruiz tiene miedo que una vez estando dentro de las celdas le hayan podido hacer algo.

Mientras tanto esperará junto con los demás padres de familia que quieren ver a sus muchachos libres.

La famosa lista

Aunque todos los familiares de detenidos sufren el mismo dolor, no todos quieren hablar con los medios de comunicación. No quieren exponerse. Existe un claro miedo a la represalias personales. “Uno de estos días un señor, padre de uno de los presos, habló ante un medio de comunicación y nos contaron que ayer lo trajeron preso aquí mismo”, comentó una señora, quien prefirió no dar su nombre.

Hablan también de una famosa “lista” con la que llegaron hasta sus hogares a llevarse a sus muchachos. El tío de Jairo David Aragón, uno de los detenidos en El Chipote y menor de edad (16 años), asegura que los paramilitares llegaron a la casa para llevarse al jovencito, cuando aún estaba dormido.

Esto ocurrió el viernes 15 de junio en el barrio Santa Rosa.

“Se lo llevaron como a las 8:00 de la mañana. No dijeron nada de por qué se lo llevaban, solo hablaban de una lista, que ahí estaba su nombre… todos los hombres que llegaron estaban encapuchados y otros eran oficiales de la Policía Nacional”, explica el tío de Jairo, quien prefirió no dar su nombre.

Por muchos documentos que hayan llevado los familiares de Jairo, donde se demuestra que es menor de edad y que es ilegal su detención, no valen para los policías.

Derechos humanos

Los defensores de los derechos humanos han hecho presencia en el sitio, y han acompañado a los familiares de los detenidos. Uno de ellos es Braulio Abarca.

“Desde el viernes hasta hoy (ayer) hay alrededor de 35 personas detenidas arbitrariamente dentro de las celdas de Auxilio Judicial… No hay voluntad de dar algún tipo de información por parte de la Policía Nacional. Tenemos cinco recursos de exhibición personal, con mandamiento de libertad, determinado por los magistrados y no los han liberado. Hay al menos tres menores de edad dentro”, dice Braulio Abarca.

Cuando se lo llevaban, yo me le aferré al cuerpo, les decía que no se lo llevaran, no me importó que me apuntaran con las armas para intimidarme o que me forcejearan. Lloraba e imploraba porque él no se ha metido en nada de esto, es un hombre trabajador que no se mete con nadie”.
Gloria Ruiz, familiar de uno de los detenidos
Gloria Ruiz, familiar de uno de los detenidos
Un comisionado salió hasta la puerta y ante las preguntas de los familiares solo dijo que otra oficial de línea era la que nos estaba atendiendo. Legalmente el que nos debe dar información dentro de la Policía Nacional son las que tienen mayor grado y él no quiso hacerlo”.
Braulio Abarca, promotor del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.
Braulio Abarca, promotor del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.
Es un niño el que tienen encerrado, no es un criminal. Esto es ilegal y como familia vamos a luchar por su libertad. Vamos a denunciar esto si es posible a organismos defensores de los derechos humanos a nivel internacional. Los asesores del Cenidh nos indicarán qué hacer”.
Telma Martínez Tía del quinceañero David José Martínez Gómez.
Telma Martínez Tía del quinceañero David José Martínez Gómez.

Un niño preso en el Chipote

Managua
Francely Navarro

Todas las familias exigen liberación de sus parientes detenidos. HOY/Foto: Carlos Valle

David José Martínez Gómez, de 15 años, está preso arbitrariamente en la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), mejor conocida como la cárcel El Chipote.

El adolescente fue secuestrado el viernes 15 de junio como a eso de las 6:00 de la mañana en el barrio Santa Rosa.

Su tía, Telma Martínez, relató a HOY que desde las 5:00 a.m. grupos paramilitares, encapuchados, “armados hasta los dientes” y a bordo de camionetas Hilux se estacionaron en cada barricada de la comunidad y empezaron a quitarlas rápidamente.

La presencia de las huestes de la muerte causó temor e indignación en la población. Todos salieron de sus viviendas a observar y grabar a los sujetos que deliberadamente les apuntaban con armas de guerra.

“Con ellos estaba la Policía”, aseguró Martínez, “no les gustó que los estuviéramos viendo, grabando, se nos dejaron ir a punta de balas… todos salimos corriendo a encerrarnos… fue ahí donde perdí a mi sobrino”, precisó con aflicción.

La última vez que Telma miró a su pariente este se encontraba cerca de ella, mirando perplejo a los paramilitares en acción.

“Como todo niño fue curioso… cuando salimos corriendo, ahí lo perdí de vista. Luego, preguntando, preguntando, una niña nos contó que había visto cómo las turbas lo golpearon y lo subieron a una de las camionetas”, mencionó.

Un calvario

Desde el día de la captura tiránica la familia del joven David José Martínez Gómez no ha tenido sosiego, resolvieron visitar al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) para interponer formal denuncia.

“Es un menor de edad. Es un niño. Su pecado fue ir de curioso”, dijo Martínez, quien posterior a poner la acusación llegó a El Chipote para exigir información sobre su sobrino.

“Al principio me aseguraban que no estaba aquí… un día después me dijeron que sí. Pero de ahí no sé más, no sé en qué condiciones está… estamos muy asustados”.

El Chipote, según Telma Martínez, se ha convertido en su casa, llueva o haya sol, está al pie de los portones, rogando a los agentes que le digan cómo está su sobrino.

“Los hombres policías se nos corren… mandan a mujeres para que nos calmen, no tienen corazón, como si no tienen familia o hijos”.

Martínez aseveró que su pariente no estuvo participando de las protestas de abril y mayo, sí asistió a una que otra marcha pero, por su corta edad, procuraban mantenerlo resguardado en casa.

“Él está bajo el cuidado de su papá, otros familiares y yo, es un chavalito tranquilo, un soñador como es normal a esa edad… pero totalmente sano, sin vicios, sin problemas con nadie”, argumentó la tía.

También pidió a las autoridades y al Gobierno que cese la represión y acabe el asedio a menores de edad. Lamentó la muerte de tantos jóvenes en apenas dos meses y expresó que no estará en paz hasta no tener a David en casa, sano y salvo.

“Quiero que me lo entreguen con vida, sin golpes, porque él no es ningún criminal… es un niño. Estamos bajo el asesoramiento del Cenidh… no descartamos el hecho de llevar esta violación de derechos humanos a organismos internacionales; ¿dónde se ha visto que encarcelen a niños? Queremos justicia”, finalizó.

Al cierre de esta nota David José Martínez Gómez, de 15 años, seguía preso en la cárcel El Chipote.

Perversa instalación

Nada bueno cuentan las paredes del Chipote, siempre ha sido un lugar de tortura. HOY/Foto: Yaosca Reyes

En 1981, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recomendó el cierre de El Chipote y 32 años más tarde, la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) quiso elevar la recomendación a decreto de ley, pero en ese año, 2013, solo unos cuantos diputados dijeron apoyar la iniciativa.

Cinco años más tarde, el lugar vuelve a ser zona de tormento para muchas familias nicaragüenses que buscan la liberación de sus hijos, nietos, sobrinos, primos y hasta vecinos.

Policías y parapolicías secuestraron a pobladores que participaron en las manifestaciones contra el gobierno de Daniel Ortega y los mantienen allá de forma ilegal, bajo un régimen carcelario que lesiona sus derechos humanos y el de su familia.

En las tuberías de la Asamblea Nacional, descansa la iniciativa de cierre de El Chipote y fueron los mismos diputados del gobierno actual quienes descartaron apoyar su cierre. Toda una ironía, pues fue el dictador Anastasio Somoza García el primero en darle color de ser una instalación de horror, aunque quien la construyó en 1931 fue el presidente José María Moncada, como un palacio presidencial. Ese mismo año, un sismo lo desplomó.

Cuando Somoza García la ocupó, en 1934, lo hacía en su calidad de residencia del jefe director de la Guardia Nacional. Poco antes de mudarse, el dictador mandó a construir los sótanos que más tarde sirvieron para la estancia del sufrimiento. Dicen los historiadores locales que los primeros en conocer el martirio en sus cárceles fueron los capturados en la fracasada rebelión del 4 de abril de 1954.

Son 60 años de una instalación que fue perversa, y que por lo que está pasando, sigue siéndolo.

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