El trauma de los parientes de los masacrados en las protestas

Psicóloga sugiere que los parientes de las víctimas masacradas en las protestas deben recibir atención de urgencia, debido a las secuelas que padecen

Los familiares de las víctimas de la masacre, sufren secuelas que deben ser atendidas de manera urgente. Archivo

HOY

Desde el punto de vista psicológico, los familiares de las personas masacradas desde el inicio de las protestas el 18 de abril de 2018, están viviendo inseguridad, zozobra, angustia y sobre todo temor a que ellos sean las siguientes víctimas y eso acarrea secuelas que perduran por siempre si no son tratados por especialistas, aseguró Keyla Largaespada, abogada y psicóloga clínica.

“Después de haber perdido a ese familiar ya no vuelven a ser iguales, porque siempre van a tener latente el peligro y por ello van a padecer el síndrome de estrés postraumático, que se da a raíz de una situación traumática que vivieron, como fue la pérdida del familiar, las circunstancias en las que se han dado las muertes han sido fuertes e impactantes, con saña, con disparos, que muchas veces los familiares han observado cuando sus parientes caen por esos disparos”, dijo la psicóloga Largaespada.

Manifestó que los familiares de la víctimas —a causa del estrés que padecen por la experiencia vivida— sufren de pesadillas, temor, no pueden escuchar un sonido fuerte porque piensan que te llegan a rafaguear la casa.

“Cualquier tipo de sonido te puede alterar el sistema nervioso; estas personas constantemente no quieren salir de casa, no quieren comer, tienen temor de relacionarse con otras personas e inclusive de dar cualquier tipo de opinión por el temor a que también ellos puedan ser víctimas de disparos y que puedan ser asesinados. Entonces viven con un constante nerviosismo: No salen de casa, dejan el empleo si es que lo tenían, los niños y adolescentes le dicen a sus papás que no quieren ir a clase por temor”, explicó la psicóloga.

Urgen de atención

Largaespada expresó que el Ministerio de la Familia debe jugar un papel importante en estas situaciones difíciles que están pasando los familiares de las víctimas y debe estar pendiente qué está pasando y cómo se sienten los niños y adolescentes.

“Un equipo interdisciplinario debe estar garantizando, viendo la armonía y la estabilidad emocional de la familia, ya sea con un grupo de ayuda y puede ser un trabajador social, un psicólogo, un sociólogo que van a estudiar el entorno y va a encontrar esa salida a los momentos difíciles que vive la familia de las personas que han perdido la vida”, sugirió Largaespada.

También recomendó que hay que buscar ayuda de Dios, orar y rezar, para sentirse con un poco de paz; deben buscar a un psicólogo o psiquiatra para que le ayuden a mejorar su estado emocional y poder entender esta situación, que no fue culpa de ellos lo sucedido a sus familiares.

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