Homenaje en plastilina al niño mártir Álvaro Conrado

Helmuth Bustos, un capitalino que lleva el arte en las venas, desde que tiene uso de razón

Helmuth Bustos y la escultura en plastilina que hizo a Alvarito Conrado. HOY/Cortesía

Sus primeros “pinitos” en el mundo artístico recuerda que los hizo a los 6 años en la panadería de su abuelita Mercedes, donde jugaba a dibujar a la familia con masa. Hoy Helmuth Busto es toda una referencia en el barrio Camilo Ortega, de Managua.

“Mi mamá Esther Guadamuz, quien es decoradora de pasteles y quien ha sido mi gran pilar en esta vida, hacía pan y yo agarraba la masita y me ponía a hacer a la mamá sin pies, al papá y a tres niños que somos nosotros, y así comenzó mi mundo jugando con masa”, cuenta el joven, quien los últimos días se ha viralizado en las redes sociales con la escultura que elaboró del niño Alvarito Conrado, quien murió mientras apoyaba a los estudiantes de la UNI durante las protestas de abril.

La obra

Para diseñarla el joven artista se llevó dos días y medio; y necesitó 70 libras de plastilina, en la que combinó todos los colores de la cajita, desde rojo, amarillo, verde, celeste, rosado, naranja, café, blanco, negro y azul.

Bustos empezó a moldearla el 5 de junio y el jueves ya daba los últimos detalles. “Al mezclar todos los colores me dio el tono grisáceo”, dice el joven, que utilizó una base de maniquí y sus pinceles para dar vida a la obra del pequeño mártir.

HOY/Cortesía

Homenaje

“Lo hice como un homenaje póstumo por la entrega que hizo de ayudar a una noble causa, me conmovió las imágenes del niño cuando estaba agonizando y vi que tenía que hacer algo sin ningún fin, solo quería mostrar al niño”, revela el joven capitalino.

Pero… ¿Qué lo motivó? “Me motivó el noble gesto que hizo, hace poquito se me murió de leucemia un sobrinito mío (1 de mayo) tenía 16 añitos y se llamaba Darwin Bustos, para ese tiempo ya había muerto Conradito y miré en mi sobrinito a él, niños con un futuro brillante, personas que tenían un porvenir y se les truncó sus vidas…”, añade.

El joven comenta que nunca se imaginó que a la gente le iba a gustar tanto, que la iban a compartir y que sería un revuelo la escultura. “Después que pase esta situación tengo pensado mostrarle tributo a otras personas. En las redes sociales muchos me están pidiendo que realice a los otros mártires, están depositando su confianza en mí; un señor quiere un monumento para un hijo de los que murieron, otros quieren que hagamos a Conradito en Monseñor Lezcano, en el Loyola… es un gran honor que confíen en mí para recordar a sus seres amados que han perdido en esta cruenta batalla, en estas represiones que ha habido contra el pueblo”, manifiesta el artista plástico escultor monumental.

Aunque esta profesión la ejerce desde niño fue hasta ya grandecito que se empezó a pulir. “Tengo 10 años de trabajar profesionalmente, comencé en el 2008 con una escultura que hizo mi maestro Sócrates Martínez en honor a José Santos Zelaya, que está en el parque San Antonio, ahí colaboré, pero desde el 2012 trabajo independiente y gracias a Dios he tenido aceptación de la gente. Tuve el honor de hacer a Sandino, también a nuestro poeta Rubén Darío, lo hice en fibra de vidrio, cemento y comestible (pastillaje) para el cumpleaños 150 del poeta”, cuenta el joven de 37 años y quien se define multifácetico, pues para poder sobrevivir ha trabajado como guarda de seguridad, en la zona franca, ha sido panadero y ayudante de albañil.

 Ninfa Pérez, Luis Rivas, Rafael Guevara y el maestro de obra estructural Daniel Pérez forman parte de su equipo de trabajo. HOY/Cortesía

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