Portada_Super_Banner_P_Section_1

Juventud Sandinista ataca junto a barrios de mala fama a granadinos

El ataque dejó dos muertos y más de cincuenta heridos, además de la alcaldía de la ciudad quemada. Los granadinos están severamente afectados

Los enfrentamientos en Granada terminaron con la quema de la Alcaldía de la localidad. Se cuenta un muerto y varios heridos. HOY/Foto: Lucía Vargas

Granada se convirtió ayer en una zona de guerra, tras los enfrentamientos de grupos de la Juventud Sandinista (JS) apoyados por delincuentes del Barrio Maldito (BM) contra pobladores del barrio Arroyo Carita.

El ataque dejó dos muertos y más de cincuenta heridos, además de la alcaldía de la ciudad quemada.

Por la tarde, en Granada, hubo saqueos y un grupo de personas encapuchadas quemó la casa municipal del partido Frente Sandinista, mientras que en la calle El Comercio otro grupo saqueó la tienda El Gallo más Gallo y Radio Shack; este último ha sido saqueado dos veces.

Los negocios saqueados están dentro del perímetro del mercado municipal, por lo que la mayoría de los vecinos vieron que los saqueadores pasaban con lo robado hacia el Barrio Maldito, ubicado detrás del mercado.

Según la ciudadanía, los jóvenes del Barrio Maldito son protegidos por la Policía Nacional y reciben dinero, municiones y morteros para atacar al otro grupo del Arroyo Carita.

José Antonio Maltés vivía en el barrio que fue atacado por los JS. Según los pobladores, murió por un impacto de bala cerca de una de sus costillas.

Maltés no participaba de las protestas, pero se asomó al lugar del enfrentamiento. Su familia no quiso hablar con ningún medio de comunicación. Se dijo que era menor, aunque otros dicen que tenía 23 años de edad.

La otra víctima fue el comerciante Jaime Arana, quien era parte del equipo de primeros auxilios del mercado; compañeros de trabajo lamentaron su deceso y dijeron que recibió un disparo en la cabeza.

Irrespetaron acuerdo

El sacerdote Roberto Carlos Aragón, de la iglesia San Judas Tadeo, en Granada, relató que previo al enfrentamiento de ayer, no habían podido dormir debido a los ataques anteriores que se habían desarrollado. Para evitar una escalada mayor de violencia, este lunes sostuvieron una reunión con representantes del mercado de Granada, la calle La Concepción, el barrio Arroyo Carita, el secretario político Juan Francisco Rodríguez y el comisionado mayor Alejandro Ruiz; el acuerdo era que se evitaría cualquier tipo de enfrentamiento.

Contrario a lo dispuesto, la mañana del martes, según los jóvenes autoconvocados, la JS entró a atacar al barrio Arroyo Carita, el cual estaba atrincherado, ante el asedio, los manifestantes reaccionaron.

Campanas anuncian

Terror

El enfrentamiento empezó a las 5:45 de la mañana, momento en los que los JS lograron avanzar hasta una cuadra antes de llegar a la parroquia Xalteva, por lo que repicaron las campanas de la iglesia, alarma a la que se unió la Parroquia La Merced y la Catedral.

Ante el ataque que sufrían los autoconvocados de Granada, un grupo de Monimbó, pobladores de Diriá y Nindirí llegaron a apoyarlos y repelieron a los paramilitares hasta la zona del parque central, cerca de la Alcaldía de la Gran Sultana, la cual resultó quemada en medio del enfrentamiento.

La represión por parte de los paramilitares fue terrible. Mientras los autoconvocados solo tenían piedras y morteros para defenderse, los otros usaban armas hechizas y bombas de gran impacto.

Pese a que los manifestantes habían logrado replegar a los atacantes, estos volvieron a la carga y los hicieron retroceder cerca a la iglesia de Xalteva. Después de toda la mañana de resistencia ciudadana, los ataques finalizaron antes de la 1:00 de la tarde.

Piden que se vaya Ortega

Jóvenes quemaron una bandera del partido de Gobierno en señal de rechazo al presidente designado por el poder electoral, Daniel Ortega. expusieron que su demanda es que Ortega deje la presidencia. Los jóvenes mostraron los casquillos de balas que el grupo afín al Gobierno les lanzaba, sin ningún tipo de discriminación.

en horas de la tarde, la Policía Nacional de Granada hizo una barricada en la estación cercana al parque Sandino por temor a ser atacada. Los pobladores temían una noche como las de Masaya.

Saña con chavalos

Managua
Francely Navarro

Hay Varios adolescentes asesinados por las turbas y antimotines. HOY/foto: archivos

La Policía y los grupos paramilitares ya no pueden seguir matando a niños inocentes, demandaron ayer los parientes de los adolescentes asesinados por la represión de Daniel Ortega.

“Lo que está pasando duele”, dijo Álvaro Conrado Avendaño, padre de Álvaro Conrado, el adolescente asesinado el 19 de abril en el sector de Metrocentro, Managua.

Lamentó que ahora los nicaragüenses ni siquiera están seguros en sus propias casas. Para superar esta violencia, Conrado Avendaño recomendó unir fuerzas.

“Tenemos que unirnos… están matando a nuestros hijos, ya no respetan nada.

Es verdad; todos queremos la paz, pero, para alcanzarla se debe hacer justicia primero”, apuntó.

Conrado llamó a la empresa privada para que realicen cuanto antes un paro nacional.

“Miro que no quieren asumir el costo. Pero es la única manera de que se acaben los asesinatos de inocentes. Es una manera de presionar al Gobierno.

Así debemos estar hasta que se vayan”, señaló el dolido padre.

Daniel Córdoba, tío de Orlando Córdoba, el niño de 15 años asesinado el 30 de mayo cerca de las instalaciones de la UNI, opinó por su lado que es tiempo de que muchas personas se quiten la venda de los ojos.

“Aquí el único responsable de lo que está pasando es el Gobierno. Se está ensañando con los chavalos, esto no puede seguir así”, lamentó.

Dijo que su hermana espera justicia. “Es una mujer que no quiere venganza, pero sí cree en la justicia divina; a su hijo se lo mataron, como les ha pasado a otras mujeres en este país ”, finalizó.

Matan a comerciante cerca de tranques

Tipitapa
Roberto Collado

Las últimas palabras del comerciante Salvador de Jesús Arévalo, de 33 años, fueron dedicadas a las personas que más amaba: a su esposa y a sus hijos.

“Cuidá al niño”, le dijo a su esposa. A su hijo más grande, le recomendó que no anduviera en las calles. Esos minutos de agonía de Arévalo quedaron grabadas en un video que ayer publicó el noticiario Acción 10.

El comerciante se quejaba de dolor y decía que no podía respirar. Arévalo recibió dos disparos en el tórax la noche del lunes, cuando según sus familiares, se dirigía hacia una barricada ubicada en Ciudadela, Tipitapa.

Las camionetas de la muerte

Quienes vieron el ataque contra el comerciante, aseguran que sus asesinos son encapuchados que se movilizaban en una camioneta doble cabina, tipo Hilux, con las mismas señas de quienes han estado asesinando a civiles en todas las calles del país, desde que estallaron las protestas contra el Gobierno en abril pasado.

Los familiares de Arévalo, llegaron ayer a las instalaciones del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), para denunciar la muerte de su pariente.

Una hermana aseguró que el comerciante, ya había recibido amenazas de muerte en sus redes sociales tras declarar su apoyo a la lucha de los estudiantes contra el Gobierno.

“Él ya estaba en una lista. Sabemos quiénes hicieron esa lista, tenemos sus nombres”, dijo muy indignada la mujer.

El Cenidh acogió la denuncia y dijeron que la documentarán junto con las decenas de casos ocurridos de forma similar en los últimos días.

“Podemos ver cómo se sigue matando a los ciudadanos, es un asesinato que busca cómo castigar a quienes han protestado o se unen a las protestas”, dijo Salvador Marenco, asesor de la institución defensora de los derechos humanos.

La madre de Arévalo estaba inconsolable. “Era mi muchachito, cómo me lo mataron”, repetía junto a su ataúd, pidiendo justicia por el crimen.

El comerciante sería sepultado en el Cementerio Milagro de Dios, tras su vela en el barrio Ayapal, donde vivía su madre.

...

Notas Relacionadas