Baila al ritmo matancero

Héctor llegó al Huembes con todas las ganas de salir adelante

Sus clientes lo buscan todo el tiempo por la forma amable en la que él los atiende, trata de sonreír aunque esté pasando problemas. HOY/FOTO: Manuel Esquivel

HOY

Héctor Adán Alvir empezó a vender zapatos en el mercado Roberto Huembes de forma ambulante hace aproximadamente 30 años. El capital con el que contaba en ese momento, apenas le dio para comprar cinco pares.  Con la esperanza de venderlos rápido, se puso en la entrada principal al centro de compras, pues quería ver sus ganancias para hacer crecer su negocio.

“Sí estaba un poco apresurado, emocionado creo. Yo confiaba que al día siguiente ya no iba a ofrecer cinco pares, sino seis, y al otro diez, era bastante positivo, recuerdo que después ya no me quedaba en la entrada al centro de compras, me iba para otros lados; fue así que pude conocer más a la gente, hice muchos amigos, que al tiempo me dieron la mano para crecer mucho más como comerciante”, cuenta Alvir.

Apasionado

Héctor Adán refiere que sus dos pasiones principales son: el comercio y el baile. La segunda le llevó a participar en todos los eventos especiales que se realizaban en el Roberto Huembes, como una forma de darse a conocer mucho más.

“Yo bailo de todo, pero el ritmo matancero es mi especialidad, lo traigo en la sangre, mis padres también lo bailan, ellos son originarios de Corn Island, y la gente de ahí somos bullangueros, alegres, extrovertidos, bailando me he ganado muchas cosas, sobre todo el cariño de la gente, saben que soy sincero y que si puedo ayudar lo hago sin pensarla dos veces”, comenta.

Todo el sacrificio de Alvir dio frutos, cuando Dios le dio la oportunidad de obtener un espacio para tener su tramo.

“Lo compré con algunos ahorros que me habían costado sudor, la gente que me conocía me repetía constantemente que no me diera por vencido, que algún día iba a dejar de andar por todo el mercado, y que me llegaría el tiempo en que tendría un gran surtido de zapatos, y lo creí, me apropiaba de esas palabras, hasta que se pudo”, señala.

Don Héctor Adán cuenta que su vida en la actualidad es bastante diferente a la de antes. Su confianza en los sueños cada vez es más fuerte, dice que trata de cumplir todo lo que se propone en la vida, de lo contrario no duerme tranquilo.

“Yo valoro lo que Dios me ha dado, me pongo metas reales, que sé que las podría llevar a cabo, siempre humilde y con los pies sobre la tierra, cuido mi tramo, invierto siempre con base en mis posibilidades, trato de ser amable, y transmitir buena energía a mis clientes, no me deprimo, he pasado situaciones duras, y si sigo aquí es con un propósito, eso es lo más importante, la vida está demasiado difícil para perderla en cosas que no valen la pena”, subraya.

Un comerciante de experiencia
Antes de llegar al mercado Roberto Huembes, Alvir tuvo una ferretería en el Oriental.

Cuenta que ese negocio no lo supo administrar, por lo que al tiempo decidió empezar nuevamente, pero con una nueva mentalidad.

Alvir asegura que uno debe aprender de las experiencias, por lo que trata de no cometer los mismos errores en su nuevo negocio.

“Mi éxito está en confiar en Dios y todo hacerlo bajo su voluntad, algo que antes no implementaba”, comenta.

 

...

Notas Relacionadas