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Testigos vieron la detención violenta y oyeron el disparo que mató a joven comerciante

Se desconoce la identidad de quien le disparó al joven comerciante, pero la familia señala a miembro de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía

Demesia Aburto llora junto a una amiga la muerte de su hijo Gerardo Antonio Aburto. J.Tijerino

Demesia Aburto llora junto a una amiga la muerte de su hijo Gerardo Antonio Aburto. J.Tijerino

El disparo fue letal, justo en el pecho. El proyectil en su recorrido, perforó un pulmón y rasgó una arteria.

No había manera que el joven comerciante Gerardo Antonio Aburto sobreviviera, a menos que ocurriera un milagro, pero el milagro no llegó.

Se desconoce la identidad de quien le disparó, pero la familia doliente sabe que es miembro activo de la Dirección de Operaciones Especiales, DOEP, de la Policía.

Y lo saben porque tienen dos testigos, quienes habrían observado cuando el occiso de 26 años, caminaba en las cercanías a la laguna de Tiscapa.

La víctima cargaba sobre sus hombros un bolso, y unos oficiales que supuestamente se movilizaban por el sector a bordo de una camioneta negra, doble cabina, lo retuvieron.

“Dicen que la camioneta se detuvo de pronto y los antimotines se bajaron. Lo tiraron al piso y empezaron a pegarle. Mi cuñado se levantó, quiso correrse, pero tenía de frente a un antimotín que le disparó. Dicen los bomberos que ellos trataron de verle la cara al policía —que disparó— pero tenía puesto un casco”, explicó José Serrano Aragón, cuñado del occiso.

Afectado al punto de tener los ojos llorosos, Serrano mencionó que sospecha que los agentes lo atacaron al confundirlo con un manifestante antigubernamental.

“Lo agarraron porque le vieron la mochila. Seguramente pensaron que era estudiante o que andaba morteros, pero no andaba nada de eso”, precisó Serrano.

Se conoció que tras efectuar el disparo, los agentes se retiraron del sitio. La víctima fue trasladada en un vehículo al Hospital Bautista, donde falleció.

El ataque ocurrió a eso de las 04:00 de la tarde. Falleció a las 06:55.

El dictamen emitido por el Bautista, detalla que falleció por herida de arma de fuego. La causa de muerte: un shock hipovulémico.

Vendía en el Oriental

La familia de Aburto insistió en aclarar que el occiso no participaba de las protestas y que se dedicaba a trabajar.

Su trabajo consistía en vender ambulante o por encargo camisas y otras prendas de vestir.
Según explicaron sus parientes a Aburto le entregaban a un precio y él las comercializaba en otro. Al finalizar el día, entregaba el producto que no “lograba colocar”.

La rutina de venta de Gerardo Aburto era de 11:00 de la mañana a 04:00 de la tarde. Sus familiares deducen que lo atacaron por el sector de Tiscapa, porque seguramente regresaba a casa, y no alcanzó a tomar un bus.

Retienen el cuerpo

Se conoció que al hospital Bautista se presentaron forenses del Instituto de Medicina Legal, IML, para retirar el cuerpo.

No obstante, la familia optó por no permitirlo.

“No lo permitimos porque después podrían salir con que murió de un infarto. Un abogado y un funcionario del hospital les dijeron que respetaran nuestro dolor. Yo les firmé el documento”, manifestó José Serrano Aragón.

El occiso no tenía hijos y habitaba con su madre en las inmediaciones de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua).

José Serrano muestra cómo quedó ensangrentada la camisa que vestía su cuñado Gerardo Aburto. J.Tijerino
José Serrano muestra cómo quedó ensangrentada la camisa que vestía su cuñado Gerardo Aburto.
J.Tijerino
Vecinos informaron

La familia doliente se enteró de la tragedia por un vecino. Lo que ocurrió es que un señor en el Hospital Bautista, al observar a la víctima sin el cuidado de un familiar, le tomó una fotografía y la subió al internet.

UN Vecino observó la imagen de Gerardo Aburto en las redes sociales y corrió a informar a sus familiares.

Un poblador al enterarse de la situación de emergencia, los llevó al hospital, y ahí confirmaron el fallecimiento de su pariente. Los pobladores hicieron una colecta y ayudaron con los gastos funerarios del occiso.

Las barricadas en el sector de la UNAN Managua. Cerca, en la Colonia Miguel Bonilla, vivía una de las víctimas de los enfrentamientos del lunes. Archivo
Las barricadas en el sector de la UNAN Managua. Cerca, en la Colonia Miguel Bonilla, vivía una de las víctimas de los enfrentamientos del lunes.
Archivo

Vecinos de fallecido tienen miedo

El velorio de Gerardo Antonio Aburto fue discreto y los vecinos que llegaron a solidarizarse con la familia lo hicieron tímidamente. “Hay temor”, dijeron.

Estas familias viven cerca de una de las zonas de mayor conflicto, que son las barricadas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), cuyas instalaciones se encuentran tomadas por estudiantes que rechazan al gobierno de Daniel Ortega y que piden la renuncia de la dirigencia estudiantil de UNEN, por ser su principal aliada en las universidades estatales.

Igual que ocurre en otras zonas de la capital, en la colonia Miguel Bonilla —donde vivía Aburto—, ubicada al sur de la UNAN-Managua, hay un toque de queda no declarado.

En este sitio, sus pobladores no salen de sus viviendas a determinadas horas del día, principalmente durante la noche.

“Aquí uno está tranquilo y de repente escuchamos sonidos de morteros y balazos. No se sabe qué día nos tocará a algunos de nosotros ser la próxima víctima”, explicó Manuel Contreras, habitante del lugar.

“Zona de guerra”

Contreras tiene 12 años de habitar en este sector y precisó que es la primera vez que teme por la seguridad de sus hijos.

“Los estudiantes están adentro, pero están pasando camionetas y les disparan . Se aparecen grupos de personas y comienza el enfrentamiento, eso dura horas”, indicó Contreras. “Es como una zona de guerra”, añadió.

Luis Martínez, otro poblador, dijo que los primeros días no había tanto problemas de inseguridad.
Pero ahora debido a las barricadas en los alrededores de la UNAN-Managua y el hostigamiento de la Juventud Sandinista por desalojarlos, el ambiente que se percibe es de miedo.

“Aquí hay miembros del Consejo del Poder Ciudadano que andan viendo quienes apoyan a los universitarios. Vivir así con esta tensión no es fácil”, señaló Martínez.

Denuncian a policías

Los habitantes de varios barrios de Managua y resto del país resienten la transformación de la Policía que, según perciben, se ha desviado de sus funciones.

Lamentan que se esté dejando “arrastrar” por las malas acciones del gobierno Ortega-Murillo y que esté viendo a los ciudadanos como enemigos. Martínez es uno de los que cree eso.

El poblador denunció que algunos oficiales están siendo cómplices de asesinatos contra los mismos nicaragüenses. “Aquí hay oficiales que también habitan en la colonia y toman partido. No debería ser así”, criticó.

“Se comenta que de una casa en particular están proporcionando armas. Las personas que las prestan son oficiales de policía. En los enfrentamientos andan jóvenes con armas, estamos encerrados en las casas”, denunció Martínez.

 El suboficial José Mendiola Viales. Hoy/Cortesía
El suboficial José Mendiola Viales. Hoy/Cortesía

Policía reporta tercer oficial caído

El suboficial José Mendiola Viales, de 26 años, se unió ayer a la lista de fallecidos durante los enfrentamientos entre policías y civiles.

Con el fallecimiento de Mendiola Viales, la institución ya suma tres, desde que inició la crisis en abril pasado, mientras que los civiles muertos ya superan los 80.

Según información de la Oficina de Relaciones Públicas de la Policía, el suboficial fallecido era originario de León y cumplía cuatro años y cinco meses de servicio.

Mendiola Viales estaba asignado a la Dirección de Operaciones Especiales (DOEP) y, según informó la institución, murió tras los enfrentamientos del lunes en la Avenida Universitaria, en la capital.

Un disparo, dicen

La reyerta inició cuando un grupo de simpatizantes del Gobierno llegó a atacar las instalaciones de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), minutos después que estudiantes anunciaron la toma del recinto y su atrincheramiento en rechazo al gobierno de Ortega-Murillo.

De acuerdo con la comunicación de la Policía, Mendiola Viales recibió un balazo, por lo que había sido trasladado al hospital de la institución, pero algunas horas después se conoció de su deceso.

Antes del suboficial Mendiola Viales, la oficial Juana Aguilar y el subinspector Hilton Manzanares también cayeron en días pasados tras iniciar las protestas callejeras el 18 de abril.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) aseguró que ese último enfrentamiento violento dejó más de 27 heridos, 22 personas habían sido detenidas y ayer mismo fueron liberadas debido a la presión de las familias y la mediación de la Iglesia católica.

La Policía también reportó más de seis heridos, los que estaban estables en su centro hospitalario.

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