Tras el robo de un celular joven vive con una bala dentro de su cuerpo

Los médicos dijeron a la familia que el joven tendría que aprender a vivir con la bala porque era imposible sacarla, está muy cerca de una arteria vital y corre el riesgo de quedar lesionado de por vida o morir en el proceso de extracción

Esta es la cicatriz que le quedó al joven. La bala está alojada en su muslo derecho. HOY/Foto: Francely Navarro

Managua

La noche del 28 de marzo es inolvidable para el joven J.N.M., de 16 años. No tenía planes de salir de casa. Había acordado estar con unos amigos, pero repentinamente el llamado de su novia, la joven de iniciales H.M.C., lo hizo cambiar de parecer.

“Vení un rato”, le dijo la muchacha. No lo dudó ni un segundo. Resolvió irse a pie, otras veces lo había hecho sin ningún problema.

Salió del barrio El Recreo y a los diez minutos ya se encontraba con ella, en el barrio Bertha Calderón. Conversaron un poco y luego se dirigieron hacia una venta.

“Fuimos a comprar una gaseosa. Teníamos sed”, recuerda el joven.

Luego de realizar la compra, la pareja caminó un poco más, eran las 8:35 p.m. y los pobladores aún tenían las puertas abiertas, uno que otro estaba sentado en las afueras de su vivienda. Todo parecía normal hasta que dos sujetos, a lo lejos, se hicieron señas extrañas.

“Los miré de largo. Uno andaba vestido con suéter negro, de gorra, el otro tenía puesta una camiseta. Se miraban chiva. Caminaron hacia nosotros”, relató J.N.M.

La certeza de que los desconocidos querían asaltarlos les embargó. Corrieron con el único deseo de regresar a casa. Pero quienes los acechaban también aceleraron la marcha.

“Miré para atrás y ahí estaban ellos”, señaló J.N.M., que a la fecha se exalta al recordar ese momento.

Por un celular

Bruscamente, uno de los malandrines le arrebató el celular a la joven H.M.C., esta quedó inmóvil, aterrada, pero su compañero reaccionó a la agresión.
“Ellos salieron corriendo. Yo no tuve miedo y también los perseguí”, precisó J.N.M.

A las 8:40. p.m. la carrera no llegó a su fin, pese a que uno de los asaltantes se volteó. Sacó un arma de entre las bolsas de su pantalón y disparó en el muslo derecho al joven.

“Rapidito se me entumió la pierna. Me ardió pero seguí corriendo. No sé cómo. Yo corría sí”, contó entre risas nerviosas.

Su valentía superó al dolor por unos minutos, pero luego cayó vencido y los ladrones huyeron con el celular.

J.N.M. fue trasladado de emergencias al Hospital Lenín Fonseca por sus suegros.

Llevado por suegros

“Ellos tienen un taxi en la casa. Se pusieron muy nerviosos cuando se enteraron de lo que me pasó. Yo iba sangrando. De inmediato me movieron”, recordó el joven.

En el hospital, los médicos le dijeron a la familia del menor que no era necesario extraer la bala y que el joven tendría que aprender a vivir con ese metal dentro.

También aseguraron que si la retiraban, era posible una lesión de por vida o hasta la muerte, porque precisamente en esa zona existe una arteria vital (vena femoral).

“Mi mama me llevó a otro hospital para ver si se podía. Los médicos también le dijeron lo mismo”, aseveró.

Aproximadamente 24 horas permaneció J.N.M. ingresado en el hospital. Hoy en día, con plena conciencia de que tiene una bala dentro y cerca de un lugar delicado, no se limita a vivir. “Salgo a jugar. Llevo segundo año de secundaria. Puedo correr. Tengo aspiraciones en la vida, quiero estudiar Banca y Finanzas. No me siento afectado, no tengo miedo”, expresó el joven.

Tras el agresor

Jasson Alexander Campos Picado, de 22 años. Presunto autor del disparo. Fue detenido el 12 de abril. Hoy/Foto: Alejandro Flores

Según J.N.M., su madre, posterior al ataque, puso la denuncia en el Distrito Tres de la Policía. Un grupo de agentes se dedicó a buscar a los malhechores. Lograron capturar a uno, presuntamente al autor del disparo, Jasson Alexander Campos Picado, de 22 años. Este fue detenido el 12 de abril.

Trascendió que el pasado 15 de abril, la Fiscalía lo acusó de robo agravado en perjuicio de la adolescente de iniciales H.M.C.B. y tentativa de homicidio en perjuicio del joven J.N.M.

El juez Sexto Distrito Penal de Audiencia, Félix Salmerón, dictó prisión preventiva y lo envió a juicio.

La Fiscalía ofreció cinco testigos para el juicio, más el dictamen de la médico forense.

La familia del joven afectado espera que el sujeto vaya a la cárcel.

“Mi mamá quiere que quede preso, tiene miedo, porque puede salir y buscarme. Yo también quiero que se haga justicia. Pude haber muerto”, dijo el adolescente.

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