CEN sugirió formar una comisión mixta de ambas partes

Durante la sesión de este miércoles, la mesa de diálogo sometió a votación dos propuestas y ninguna alcanzó consenso.

HOY

La Mesa de Diálogo Nacional suspendió ayer de forma indefinida sus sesiones plenarias ante la falta de consenso entre las partes que buscan superar la crisis que atraviesa Nicaragua y que se ha cobrado la vida de al menos 76 personas.

“Dado que hoy —ayer— no se ha logrado ningún consenso entre las partes, lamentamos vernos obligados, debido a esta falta de consenso, a suspender, por ahora, esta mesa plenaria de diálogo nacional”, dijo el cardenal Leopoldo Brenes, al levantar la tercera sesión de ese foro.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua, mediadora y testigo de ese proceso, sugirió al Gobierno y a su contraparte la creación de una comisión mixta de seis personas, tres de cada parte, a fin de que logren un consenso para superar este impasse. Por la sociedad civil serán Juan Sebastián Chamorro, Azahalea Solís y un universitario, este último aún no se ha elegido.

Brenes dijo a las partes que cuando hayan logrado este consenso, se los comuniquen para convocar y reiniciar el diálogo.
Asimismo, el Episcopado urgió al Gobierno, así como a los otros sectores, que la posibilidad de continuar ese diálogo “depende en gran parte la paz en nuestra patria y la vida de muchos nicaragüenses”.

Durante la sesión de este miércoles, la mesa de diálogo sometió a votación dos propuestas y ninguna alcanzó consenso.

Agenda

La agenda del cuarto encuentro del Diálogo Nacional propuso adelantar las elecciones generales y reformas constitucionales que eliminen la reelección presidencial, lo que para el canciller de Nicaragua, Denis Moncada, es una pretensión de golpe de Estado.

En este cuarto encuentro prevaleció la insistencia de los representantes del Gobierno de retirar los tranques vehiculares, mientras que la sociedad civil, estudiantes, empresarios, académicos, representantes de la Costa Caribe mantuvieron su demanda de que Daniel Ortega debe renunciar al poder e insistieron en que se debe hacer una investigación internacional de las 76 muertes por la represión policial a la protesta de los estudiantes en abril.

Los tranques vehiculares, ubicados en diferentes tramos de las carreteras en todo el país, son una iniciativa de presión ciudadana que demanda la salida de Ortega del poder, pero su origen fue como forma de rechazo a la represión policial a la protesta estudiantil.

En respuesta al canciller Denis Moncada, monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua y mediador en el Diálogo, negó que las propuesta de la agenda, que también plantea un cambio total de la estructura electoral, sea un golpe de Estado.

Monseñor recordó que en el país existe una crisis política y para solucionarla, la Comisión Mediadora integrada por los obispos, eligió la vía constitucional en sintonía con la Carta Democrática.

Posición de Almagro
La salida a la crisis en Nicaragua “debe ser electoral”, dijo ayer miércoles el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

“Cualquiera que piense que Nicaragua tiene una solución diferente a la electoral se equivoca gravemente. Cuando la sociedad está polarizada, la decisión debe volver en forma urgente al soberano: el pueblo”, afirmó.

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