“Los comerciantes no trabajamos, disfrutamos”

Bernardino, vende carbón y llegó hace 18 años al Mayoreo. Este comerciante es originario de Matagalpa, llegó a Managua desde muy temprana edad

Mercado Mayoreo
“Trabajar para vivir tranquilo”, es el lema que caracteriza a don Bernardino Vanegas, comerciante desde hace 18 años en el mercado Mayoreo.

Bernardino, originario de Matagalpa, llegó a Managua cuando tenía 16 años. Cuenta que su vida en la capital al principio fue bastante dura porque no contaba con ningún familiar; sin embargo, buscó la forma de salir adelante.

“Recuerdo que me tocó pedir albergue, hasta que por propósitos de Dios me metí al oficio de la construcción y como los planes de Dios son perfectos, ahí me salió un viaje a Arabia Saudita para trabajar y aprender sobre la carpintería, estuve un buen tiempo, al venir aquí a la capital, lo implementé, me convertí en maestro de obra, y lo ejercí hasta hace 18 años…”, relata.

“El Mayoreo es mi segundo hogar, he vivido los mejores 18 años, vivo, trabajo, estoy para mi familia, soy mi propio jefe, aprendí a administrar dinero, tengo tiempo para mí mismo, que es esencial; los comerciantes no trabajamos, los comerciantes disfrutamos”.
Bernardino Vanegas, comerciante

Un nuevo comienzo
Don Bernardino empezó a trabajar en el mercado Mayoreo por la necesidad de estar más cerca de sus hijos y esposa, pues su trabajo como maestro de obra no le daba mucho tiempo.

“Los tenía un poco descuidados, mis dos chavalos tenían problemas entre ellos, necesitaban su figura paterna, que los orientara y los guiara por el camino del bien, entonces vine a Commema (Corporación Municipal de Mercados de Managua) para solicitar un espacio, que me fue cedido, y que he tratado de administrar bien hasta el momento”, refiere.

El comerciante empezó ofreciendo distintos perecederos y carbón, pero después de valorar la competencia, optó por ofrecer un solo producto.

“Entre más me conocía la gente, más carbón me venían a comprar, más que las verduras, el problema de estos es que necesitás muchos clientes, si no va perdiendo valor, en cambio con mi otra mercadería podía pasar ahí y yo sabía que mi ganancia estaba intacta, esas cosas uno las va detectando entre más apego se le toma al comercio, saber invertir y conocer bien el producto que se vende es la principal característica para no fracasar en un negocio”, puntualiza.

Vanegas comenta que hace algunos años almacenaba en su tramo más de mil sacos de carbón, pero actualmente trabaja con menos de 200 sacos.

“Las ventas no son altas como al principio, pero jamás me he desanimado, me importa ganar para mi día a día, para mantener a mi familia, he tenido días que me vendo hasta 5 mil pesos, pero también he tenido días que no he vendido ni uno, pero no hay que desesperarse, las bendiciones llegan en el tiempo de Dios y Él sabe lo que es mejor para cada comerciante, para cada persona”, señala.

Don Bernardino cuenta que sus días han sido felices en el centro de compras, pese a todas las dificultades que le ha tocado enfrentar; sin embargo, hace algunos años vivió una experiencia que no se la desea a nadie.

“En el mercado se trabaja con prestamistas, el peor error que puede cometer un comerciante es no saber administrar su dinero y endeudarse con más de dos, llegó un tiempo en que debía todo, mis ganancias eran para pagar, no comía, no dormía, pagaba un lado, pero me enjaranaba en otro, no era vida, y sé que muchos así viven, así se torturan, sé por la experiencia que uno trabaja con préstamos, pero saber limitarse es muy importante, conocer los límites de pago también, así seremos comerciantes todo lo que nos resta de vida”, subraya Vanegas.

Todos los días

Don Bernardino cuenta que se encuentra bastante afectado de salud; sin embargo, todos los días le ruega a Dios que le dé las fuerzas para llegar a trabajar al mercado. Relata que le han hecho tres operaciones en sus ojos por catarata, pero cuando se siente muy bien de salud aprovecha para leer la Biblia, donde encuentra fuerzas. Aconseja a los comerciantes tener confianza siempre en Dios, “es el único que puede hacernos prosperar, sin importar en qué circunstancia estemos”, puntualiza.

...

Notas Relacionadas