Paramilitares y antimotines no hicieron caso a tregua de alcalde de Jinotega

Se presume que hay dos personas heridas de gravedad.

HOY/Foto: Cortesía.

Desde la madrugada de este viernes, turbas de la Juventud Sandinista iniciaron ataques en diferentes puntos del municipio de Jinotega, entre ellos el sector de la calle ocho, que era el limite impuesto por el alcalde Leonidas Centeno para mantener una tregua que él habría solicitado con pobladores de barrios aledaños al mercado municipal, como el barrio Sandino.

Sin embargo fue hasta las 5:00 am que antimotines y paramilitares iniciaron sus ataques desde el perímetro de la iglesia Nuestra Señora de Los Ángeles y Los Pipitos, donde estuvieron abriendo fuego en contra de los jóvenes que están protegiendo las barricadas ubicadas en ese lugar.

La iglesia Nuestra Señora de Los Ángeles sonó las campanas en llamado a la paz mientras orteguistas atacaban con morteros el templo.

Hasta el momento se presume que hay dos personas heridas de gravedad, mientras que las fuerzas antimotines y las turbas tratan de abrirse paso hasta el mercado.

“El alcalde incumplió su promesa de no atacar, nosotros nos vamos a actuar en legítima defensa, nos están matando como perros”, denunciaron jóvenes del barrio Sandino.

Según los habitantes, los antimotines disparan balas y lanzan gases lacrimógenos.

Por su lado, el comisionado general de la Policía en Jinotega, Marvin Castro, aseguró que los pobladores llegaron hasta la delegación policial y los atacaron. “Mire fueron a atacar hasta la Policía. Vamonos hasta el barrio, vayamos a ver cómo está el barrio cercano a la Policía”, le dijo al obispo de la Diócesis de Jinotega, Monseñor Carlos Enrique Herrera, quien llegó hasta uno de los barrios donde se producía un enfrentamiento para tratar de mediar con Castro.

Una tregua incumplida

El alcalde de Jinotega había solicitado este jueves a la Diócesis de Jinotega, representada por Monseñor Carlos Enrique Herrera, que fuese mediadora en una tregua entre simpatizantes sandinistas y pobladores de barrios aledaños al mercado municipal.

La diócesis decidió acceder a esta petición haciendo un llamado a la paz en la ciudad de Jinotega, que ha sido asediada por enfrentamientos nocturnos entre turbas orteguistas y pobladores de barrios populares que se han desbordado en solidaridad con los comerciantes ante las amenazas de posibles saqueos e incendios.

“De parte del alcalde se acordó que iban a limitar la cantidad de personas que estuvieran en el zonal y la alcaldía, él me aseguró que ya estaba limitado el número de personas y que las iba a mantener dentro de estos los lugares mencionados”, notificó el diácono Juan Carlos Rivera, enviado por Monseñor Herrera a la reunión.

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