La agresividad en los perros, la “estética”, los adornos y los nombres

Los perros no son agresivos, somos nosotros mismos los que los tornamos agresivos.

HOY/Istockphotos.com

Mucho se habla de la agresividad de los perros, o más bien, en un intento amarillista, aunque por demás efectivo de segregación o discriminación, de la agresividad de algunas razas de perros.

¿Público sediento de sangre? ¿Aumento en los tirajes y ventas? ¿Aumentos en los ratings? Simple explotación de la candidez humana frente a un espectáculo montado con toda la parafernalia.

Ya mucho hemos escrito acerca de la falacia al afirmar que determinadas razas son agresivas, que muerden sin ton ni son, que atacan en forma permanente, todas mentiras, pero, como dijo

Herman Goering, triste y nefasto asesor del también nefasto Adolf Hitler: “Una mentira dicha más de mil veces se transforma en verdad…” y así funciona la prensa amarillista.

Pero, hoy queremos encarar la agresividad desde otro ángulo, desde el ángulo del dueño, quien es después de todo el que vuelve agresivo a su perro. ¿Por qué afirmamos que los dueños vuelven agresivos a sus perros? Si ustedes se fijan, los dueños de Pittbull, American Bully, Dóberman, American Stanford, Gran Danés, Rottweiler y otras razas similares, adquieren un perro, y ¿qué es lo primero que hacen?

Antes de pensar en vacunarlo o desparasitarlo, piensan en un corte de orejas… ¿para qué? Para que se vea más agresivo, otros le cortan la cola (siempre me pregunté por qué la gente piensa que la cola corta es síntoma de agresividad, o es simplemente, para que el perro no pueda demostrar que está contento). Luego, buscan como acelerar su crecimiento y engorde de modo que se muestren bien musculosos y pompeados, lo que también es amenazante.

En su patología personal, muchos le compran collares de pinchos, más amenazantes se ven. Y por si fuera poco están los bautizos como es que llaman a sus perros y entre los nombres más usados están: Killer, Satán, Kaiser, Titán, Diablo, Tysson, Patton, etc. Ya el nombre solo indica una condición de agresividad…

Quiere decir, que es el dueño quien está condicionando desde el nacimiento a su mascota para que se vuelva agresivo.

Yo tengo un American Stafford… al que no le corte las orejas, que anda con un collar común, que juega con mi hijo de 5 años, y que se llama Tango, vaya diferencia el perro es un dulce, y nunca ataca a nadie ni ha mordido a nadie, respeta al ser humano.

Si usted quiere tener un perro guardián téngalo, pero no le corte las orejas ni la cola, no lo haga crecer más que lo que la raza le permite, no le ponga collares de pinchos, y busque un nombre afable, amable, que no llame a la agresividad y por supuesto, no lo mantenga atado, esto también los vuelve agresivos

Los perros no son agresivos, somos nosotros mismos los que los tornamos agresivos.

Decano de la Facultad de Ciencias Agrarias, UCC y presidente de la Fundación A.Mar.Te. Teléfono: 88521488, correo: enrique.rimbaud@ucc.edu.ni

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