Algunos siguen “posando”

Algunos comerciantes no se recuperan del incendio

Doña Isabel Velásquez junto con otros diez colegas que fueron afectados en ese incendio no han podido levantar sus tramos, unos alquilan y otros están en los tramos de otros compañeros. HOY/FOTO: Manuel esquivel

HOY

Las lágrimas de doña Isabel Velásquez Castillo caen sobre su rostro, cada vez que observa la ruina en que quedó el galerón de las artesanías después del incendio del pasado 27 de diciembre del 2017 en el mercado Oriental.

Doña Isabel, quien vende artículos de barro, lleva más de 30 años en el Oriental, siempre viaja desde La Paz Centro, León, hasta el mercado. Cuando se enteró que su tramo lo estaban consumiendo las llamas, se le hizo difícil viajar a Managua, así que no pudo salvar nada de la mercadería que tenía almacenada y en exposición.

“Me duele tanto esta situación, yo sé que ha pasado bastante tiempo desde que ocurrió esa tragedia, pero se me ha complicado volver a hacer mi tramito, los de Commema (Corporación Municipal de Mercados de Managua), me dieron mi espacio, pero no tengo ni para un techo, comerciantes amigos me han dado lugar, pero me siento mal, porque no quiero estar molestando”, señala la comerciante.

Dificultades

Después que pasó el siniestro que consumió 373 tramos, doña Isabel pensó en retirarse del mercado, pues no le quedó ni para los pasajes, pero la enfermedad de su marido no se lo permite.

“A mi marido le dio un derrame, perdió la vista, no me puede ayudar a trabajar, nuestros hijos nos apoyan, pero ellos también tienen sus problemas, además yo me siento con fuerza y le doy gracias a Dios porque todavía estoy completa, pero realmente deseo hacer mi tramo, es lo que le pido a Dios con lágrimas en mis ojos, quiero levantarme y así poder seguir”, puntualiza la comerciante.

A doña Nubia Velásquez, hermana de doña Isabel, también se le ha hecho difícil construir su tramo. Aseguran que vienen a Managua con la esperanza de por lo menos conseguir para la comida.

“A veces dejamos la mercadería fiada, porque la zona quedó muerta después del incendio, mi hermana Nubia Velásquez está en la misma situación, y así como nosotras hay otros que han detenido sus actividades porque les falta dinero, nadie nos ha apoyado, nos toca empezar desde cero, pero duele, duele ver solo el pedazo de terreno, pero no hay otra salida”, comenta doña Isabel.

Falsas promesas
Los comerciantes del sector de las artesanías que ya están trabajando alegan que tuvieron que buscar préstamos con diferentes bancos.

Otros dicen que no han arrancando porque confiaron en la promesa que hizo la Alcaldía de Managua de ayudarles con 20 láminas de zinc.

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