Estudiantes y periodista mueren a manos de la Policía y antimotines

Las protestas de ayer elevaron al menos 30 los fallecidos, según las organizaciones de derechos humanos.

El estudiante del Instituto Loyola, Alvaro Conrado, llorado por sus compañeros de clases. HOY/Foto: Manuel Esquivel

Las protestas de ayer elevaron a al menos 30 los fallecidos, según las organizaciones de derechos humanos, más de 60 lesionados y serios daños en diferentes puntos del país, en el cuarto día de protesta contra las reformas a la seguridad social.

Ellos fueron reprimidos, golpeados y asesinados por oficiales de la Policía Nacional, antimotines y miembros de la Juventud Sandinista, quienes han sido enviados a las calles por el Gobierno para callar a los ciudadanos y medios de comunicación, gritaban los protestantes.

Ángel Gahona junto a su esposa, la periodista Migueliuth Sandoval. HOY/Foto: Tomado de Facebook.

En Bluefields, el director del noticiero El Meridiano, Ángel Eduardo Gahona, murió de un disparo en la cabeza cuando transmitía a las 6:22 p.m., en vivo desde Facebook, la destrucción que hicieron en un cajero automático, ubicado en la alcaldía de este municipio. Testigos señalan que la bala que lo mató fue disparada por policías que reprimían la rebelión en esa ciudad.

Ángel llevaba doce años de matrimonio junto a la periodista y corresponsal de Canal 10, Migueliuth Sandoval. Ellos procrearon una hija, la cual queda en la orfandad.

Ortega es el culpable
Luis Carrion, exmiembro de la Dirección Nacional del Frente Sandinista. HOY/Foto: M. Esquivel

El excomandante sandinista Luis Carrión, fue contundente y responsabiliza a Daniel Ortega de las muertes que ha dejado estos días las protestas por las reformas INSS.

“Tienen que parar la agresión, la matanza, y eso lo puede hacer Ortega. No puede haber diálogo cuando están matando a la gente en la calle. Aquí solo hay guerra de un lado, y es por parte del Gobierno”, dijo.

Rosa Cruz, madre de Michael Cruz. HOY/Foto: Manuel Esquivel.

En Managua, muchas madres lloran amargamente a sus hijos, tal es el caso de la señora Rosa Cruz, quien vivía en el exterior y regresó al enterarse de la muerte de su hijo Michael Humberto Cruz, de 30 años, quien fue herido dentro de la Universidad Politécnica (Upoli).

“A mi hijo le dispararon con una AK-47 en su corazón. Él no se merecía morir así, porque era una buena persona y le truncaron sus sueños de salir adelante con su propio trabajo, porque aquí no hay progreso, los únicos que progresan son las escorias del Gobierno que no se conforman con robar”, expresó Rosa Cruz, quien tenía 18 años de vivir en California.

Michael deja en la orfandad a un bebé de 8 meses de nacido. Su entierro se realizará hoy en Santa Teresa, Carazo.

El quinceañero Álvaro Conrado, estudiante de quinto año del Instituto Loyola. HOY/Foto: Cortesía.

Álvaro Conrado Dávila, un joven de 15 años, es otra víctima que deja las protestas. Él junto a sus compañeros de clases del Instituto Loyola se dirigía hacia la Catedral de Managua a dejar víveres, cuando fue interceptado por la Policía, que le disparó en la garganta.

Ayer, se realizó la misa de cuerpo presente en la Iglesia Santo Domingo. Ahí familiares, amigos y docentes se colmaron para despedir al joven estudiante que cursaba el quinto año.

Su entierro se llevará a cabo en el cementerio Jardines de la Sabana.

Comunidad estudiantil del Instituto Loyola, acompañaron a familiares del adolescente Álvaro Conrado en su misa exequial. HOY/Foto: Manuel Esquivel.

En Batahola Norte, la noche de este viernes cuando transitaba pacíficamente Alvis Molina fue acorralado por la Juventud Sandinista, quienes le dispararon en la tetilla, matándolo sin piedad.

Alvis era jugador de baloncesto y deja a dos niños en la orfandad.

Otra víctima de la Policía Nacional es el joven Marlon Manases Ramírez, de 24 años, asesinado de un disparo en la cabeza la tarde del viernes, cuando protestaba en el sector de la Universidad Nacional de Ingeniería.

El ferétro donde se encontraba el cuerpo de Alvis Molina. HOY/Foto: Manuel Esquivel.

Masaya

José Abraham Amador, de 17 años de edad, falleció al llegar al Hospital Humberto Alvarado, como consecuencia de un balazo que le perforó los pulmones cuando participaba de las protestas en ese municipio.

“Cuando él cayó fue de forma fulminante. Estudiaba el cuarto año de secundaria en el Centro Rafaela Herrera, soñaba con ser médico”, dijo Yahosca Gaitán, cuñada de la víctima, quien además agregó que la Policía quiso hacerlos firmar un documento donde desligaban responsabilidad, pero la familia se negó rotundamente.

Los otros fallecidos en Masaya fueron identificados como Jairo Hernández, de 24 años, y Álvaro Gómez. Este último fue asesinado en horas de la madrugada de este sábado.

Estelí

El universitario Orlando Pérez Corrales. HOY/Foto: Cortesía

Orlando Pérez Corrales, de 24 años, cursaba el quinto año de Ingeniería ambiental en la Facultad Regional Multidisciplinaria (Farem) y fue alcanzado por una bala en su pecho cuando llevaba algunos víveres a sus compañeros en las cercanías del parque central de Estelí.

El joven formaba parte de la pastoral juvenil y era hijo del exguerrillero sandinista Macario Pérez y de la maestra Socorro Corrales.

La familia quiso interponer la denuncia, pero la Policía se negó a recepcionarla.

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