El nuevo campeón ya está en casa y piensa hacer dos defensas del título

“No me lo creo todavía (ser campeón), lo único que me tenía sofocado eran las ganas de comer gallopinto”, dijo Cristofer Rosales a su arribo.

Cristofer Rosales es el campeón número trece en la historia de Nicaragua. HOY/ Uriel Molina.

Se fue de su tierra en silencio, solo despedido por su familia, y a su regreso fue recibido por muchos. El campeón Cristofer Rosales, después de fabricar su hazaña noqueando a Daigo Higa en Japón, llegó a Nicaragua en el atardecer de este lunes, tras un viaje de más de veinte horas que fue la prueba final.

Sin rastros de la dura batalla en su rostro, “El Látigo” comienza a vivir sus días de fama, su vida está dando un vuelco, ya no se le dirá prospecto, se le llamará campeón, y eso fue lo que precisamente les gritaron los miembros de la Juventud Sandinista que se apoderaron del Salón VIP del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, en Managua.

“No me lo creo todavía (ser campeón), lo único que me tenía sofocado eran las ganas de comer gallopinto”, dijo Rosales con un tono jovial, haciendo que la concurrencia se soltara en risas.

El nuevo y único monarca de nuestro país brindó detalles a la prensa sentado en un sillón crema, alargado, donde el tetracampeón Román “Chocolatito” González lo escuchaba, lo veía, y cerca de ellos, en clara señal de apoyo, estuvieron el ex campeón Byron “El Gallito” Rojas y el dos veces retador Félix “El Gemelo” Alvarado.

“Higa no era tan fuerte como lo pensé, es un gran peleador, le pude soportar los golpes, sofocarlo y lo que más me llamó la atención fue verlo ir hacia atrás cuando lo presioné, ya después sentí que lo tenía y lo rematé”, recordó Rosales.

Cristofer Rosales hizo la pelea de su vida ante el nipón Daigo Higa y se apoderó del cetro mosca del Consejo Mundial de Boxeo. HOY/ Cortesía Naoki Fukuda.

Una de las noticias más importantes a su llegada, fue que el promotor internacional Akihiko Honda, de Teiken Promotions, se mostró complacido con la actuación del peleador nicaragüense y entre los planes está que regrese a pelear a suelo nipón.

“El señor Honda me dijo que me quería tener de nuevo allá, peleando. Espero que las cosas siguen por buen camino”, comentó, vislumbrando que su futuro, el de su familia y la concreción de sus sueños están a 12 mil 500 kilómetros de casa.

“Yo quiero felicitarlo, decirle que estuve pendiente de la pelea y que trabaje fuerte en el gimnasio para que retenga la corona que tanto le ha costado”, mencionó por su parte “Chocolatito”, quien aprovechó para remojar que piensa volver al ring el 5 de mayo en Los Ángeles, en Estados Unidos.

Rosales ya está en casa, con los suyos, con su sueño cumplido, pero este es solo el inicio de su recorrido.

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