¡Nuevo campeón del mundo! Cristofer Rosales destruyó a Daigo Higa en Japón

Rosales no solo rompió el invicto de Higa, y su racha de quince noqueados de forma consecutiva, sino que se convierte en el monarca 13 de Nicaragua.

Cristofer Rosales (derecha) conecta al japonés Daigo Higa, en Yokohama, Japón, donde se coronó esta madrugada. HOY/ AFP PHOTO / Kazuhiro NOGI

La señal de “no más” que salió de la esquina del japonés Daigo Higa puso fin a nueve asaltos de guerra en Yokohama, Japón, donde, sin ser el favorito de nadie, el nicaragüense Cristofer Rosales se abrazó con la gloria la madrugada de este domingo, provocando el asombro de todos para tomar posesión del cinturón de las 112 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).

La pelea había subido de tono, la verdad es que siempre fue como mar agitado, con las emociones al límite de uno y otro lado, porque Rosales se mostraba empecinado en borrar de Higa la imagen del destructor, de peligroso como solo él podía ser, y del lado del ex campeón, superado en empuje por el pinolero, la bandera del orgullo se mantenía levantada ante los de casa, hasta que sus entrenadores pensaron que no tenía sentido continuar.

Ese final tan inesperado marca la carrera de un Rosales que no solo rompió el invicto de Higa, y su racha de quince noqueados de forma consecutiva, sino que sustenta su currículum para reclamar un capítulo en la historia del boxeo nicaragüense, al convertirse en el monarca número trece salido de esta tierra.

Justo cuando el panorama general de este deporte en nuestro país parecía irse irremediablemente por un caño, luego de la caída del tetracampeón Román “Chocolatito” González y de las dudas en su regreso, surge el primo de este, Cristofer, para resituar a Nicaragua en el mapa, haciéndolo de gran manera ante un boxeador sólido, completo, temido a priori, pero que elegantemente fue frenado por un Rosales que ha cumplido su sueño.

Higa había perdido la corona un día antes en el pesaje al marcar dos libras por encima de la categoría, y las huellas del desgaste al que se sometió, a lo que se sumó la labor punzante de Rosales, poco temerosa y decidida, terminaron por llevar al japonés a un punto de degradación, a ser laborioso pero no contundente, y eso lo leyó bien su esquina para detener las acciones.

La Arena Yokohama fue testigo de la presentación de dos guerreros, con alma, determinados a ir hasta la última consecuencia. Esa fue la herencia de este combate. Desde el principio, el plan del equipo del nicaragüense de hacer una radiografía del golpeo de Higa en los primeros dos asaltos, fue puesto en juicio por un Rosales que dio un pie al frente para arriesgar.

Round por round

  1. Armado con un alcance de brazos de más de 18 centímetros de diferencia sobre el japonés, Rosales no tardó en marcar la distancia, puso sus propios cercos, fue hacia al frente, haciendo que Higa, por primera vez en su carrera, optara por la reversa mayormente, y este buscaba los resquicios para entrar en corto, donde le iría mejor por su menor estatura, con un físico acorazado. Rosales 10-9 Higa.
  2. Con el jab al frente, Rosales mantuvo a raya a Higa. La teoría de la potente pegada del japonés era un asunto de extremo cuidado. Sin embargo, Rosales se hizo del control de las acciones, sin temor y hubo intercambio. Higa le depositó una derecha sólida al rostro, pero el nicaragüense soltó más golpes y cerró mejor el asalto. Rosales 10-9 Higa.
  3. Higa gana el round. Conectó golpes contundentes a Rosales a la cabeza y a la zona media. El nipón dio un paso al frente en términos de confianza. Por su parte, el pinolero presionó al final, pero no lo necesario como para acreditarse el asalto. Higa 10-9 Rosales.
  4. Queriendo continuar Higa con el mismo ritmo, Rosales ajustó la presión, se movía en el centro del ring, su rival a su alrededor, e incluso fue abucheado el boxeador local porque correteó unos segundos. Rosales 10-9 Higa.
  5. Este round se terminó con una demostración de coraje de Rosales y Higa en los últimos cuarenta segundos, cuerpo a cuerpo, donde el nipón aprovechó para colocar sus potentes ganchos al cuerpo que bien los absorbió el capitalino. La pelea se tornó más caliente. Higa 10-9 Rosales.
  6. Asentado en el centro del ring, Rosales conectó golpes contundentes que sacudieron la cabeza del pelador japonés. El intercambio fue la tónica y el nicaragüense, con confianza de sobra, se abalanzó sobre Higa con intenciones de buscar un nocuat. Rosales 10-9 Higa.
  7. Un buen arranque de Rosales, ejerciendo presión, sin inmutarse ante el golpeo del japonés, lo llevó a soltarse, a asentarse, y tal como lo hizo en Italia frente a Mohammed Obaddi, lo repitió en esta ocasión, luciendo claramente superior, castigando seriamente a Higa, sobre todo en el intercambio feroz del último minuto. Rosales 10-9 Higa.
  8. Higa seguía presentando oposición, pero no tan clara ni tan contundente. Rosales, envuelto en su propio ritmo a la distancia, convencido de que la línea del miedo estaba rota, empujaba la pelea hacia el frente, respondiendo a una pelea dura. Rosales 10-9 Higa.
  9. Rosales atacó temprano y con poder, haciendo ver a Higa como un leoncito desgastado, sin capacidad de respuesta. La pelea fue detenida al 1:15 segundos.

Tarjeta del Periódico HOY: 79-73

Las tarjetas de los jueces hasta el octavo round: 75-73 / 79-73 / 76-76

...

Notas Relacionadas