Apasionada por las ventas

Rosaura Santamaría una comerciante de carne llena vitalidad que quiere crecer más

La señora Santamaria trata de darle un buen aspecto a su tramo para poder conseguir cada día más clientes. HOY/Foto: Manuel Esquivel

Doña Rosaura del Carmen Santamaría ha logrado mantener a sus clientes por más de 30 años en el mercado Roberto Huembes, por el ánimo que les transmite cada vez que le llegan a comprar carne.

La experiencia de la señora Santamaría en el mundo de los negocios comenzó desde que ella era una niña, en el mercado Oriental.

Junto a su mamá llegaba a vender gallina pelada y carne de cerdo.

“Crecí en el Oriental, mi mamá me brindó todas las técnicas de trabajo, yo me encargué de ejecutarlas de la mejor forma posible, por eso cuando me trasladé al Huembes, me puse todas las pilas, ya conocía cómo se manejaba un tramo”, refiere.

La señora Rosaura cuenta que cuando su mamá falleció ella tenía 14 años, a su cargo quedaron cuatro hermanos.

“Ellos tenían dos, cuatro, siete y once años, salieron adelante con mi esfuerzo, nunca los dejé solos, me sacrifiqué por darles lo mejor, yo los crié, les di el mejor ejemplo para que fueran personas de bien, hasta la vez seguimos trabajando juntos, ellos también se hicieron comerciantes, a todos nos gusta el trabajo activo”, manifiesta.
generosa

Santamaría es una de las fundadoras del mercado Roberto Huembes, sus clientes la buscan directamente a ella, porque se caracteriza por ser generosa.

Doña Rosaura trabaja junto a los cuatro hermanos que ella crió, todos permanecen unidos y se ayudan mutuamente. HOY/Foto: Manuel Esquivel

“Ellos siempre quieren que yo les despache, preguntan directamente por mí, yo platico con ellos, les pregunto lo que necesitan, a mis clientes de muchos años les doy un pedazo extra, trato que la buena relación se mantenga, eso me ha permitido seguir ganar mucho”, indica la comerciante.

Pocos creen que la señora Santamaría tiene 70 años de edad. Sus ganas sentirse bien y llena de vida la hacen permanecer arreglada, ese es su principal antídoto ante la tristeza, siempre lucir radiante todos los días.

“Creer y confiar en Dios me ha llenado el espíritu de regocijo, eso es lo que necesitamos todos para sentirnos bonitos, yo tengo muchos deseos de continuar, me doy mucho ánimo, y después eso se lo transmito a la gente que se encuentra a mi alrededor, uno siembra para cosechar, no podemos vivir llenos de amargura”, señala la marchanta.

HOY/Foto: Manuel Esquivel

Rosaura cuenta que una de las experiencias más tristes por las que ha atravesado, después de la muerte de su mamá, fue cuando la asaltaron hace más de seis años entrado a su casa de habitación en el barrio La Fuente, Distrito Cinco de Managua.

“Antes era muy amante de las prendas, compraba bastante oro, me confiaba quizás porque jamás me habían hecho algo, y no había tanta delincuencia como se ve ahora, pero ni modo, entrando a mi casa unos hombres me golpearon, me quitaron todo lo que andaba, esa escena fue muy triste, pero me toco levantarme y aprender de ella, así tenemos que ser todos los seres humanos, nada puede aplacar nuestro carácter y anhelo de sobrevivir en este mundo lleno de maldad”, puntualiza.

El Roberto Huembes, es el segundo hogar de esta comerciante, su meta todos los días es permanecer positiva.

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