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¿Quién es Carlos Barberena, el Danto Mayor del Oriental?

Nació en Niquinohomo, Masaya. Llegó al mercado a los 7 años, vendió pan y agua helada.

Carlos Barberena. HOY/Foto: Archivo

El hombre sin rasurar que tiene minutos de haber ingresado a la Sala Ocho en el Complejo Judicial Central, en Managua, es Carlos Barberena: tiene la cara de pocos amigos y la mirada intimidante de siempre.

Es miércoles por la mañana y se desconoce si el semblante de hombre peligroso que proyecta al estar sentado al centro de la Sala es un mecanismo de defensa para ocultar su miedo o simplemente salió a relucir su casta ante las adversidades.

Antes que el custodio con poco más de 90 kilos, tez blanca y cuerpo encorvado le retirara las esposas, efectuó un viaje a bordo de una patrulla; situación que seguramente le hizo recordar esos tiempos en los que él era quien llevaba a los presos en una patrulla a los distritos.

Fue comerciante

Pero antes de este momento; de esposas, trasladado en patrulla y con una cita judicial ante la juez Indiana Gallardo, del Jugado Noveno Distrito Penal de Audiencia, Carlos José Barberena Pérez de 59 años, era el Danto mayor, el líder de una brigada de vigilancia que opera en el Mercado Oriental.

Para unos, este mercado es el principal centro de compras del país. Otros, mucho más entusiastas, consideran que hasta de Centroamérica.

Carlos Barberena junto a miembros de Los Dantos. HOY/Foto: Archivo

La relación de Barberena con el Oriental comenzó en una fecha no precisa de 1967. Su mamá, Sonia Pérez, quien ahora tiene 78 años, llegó al mercado a vender pan.

Este lo hacían en una panadería que emprendieron en el barrio Jorge Dimitrov, luego de abandonar sus raíces en Niquinohomo, Masaya.

Los Barberena Pérez emprendieron el viaje a la capital en busca de nuevos horizontes y en esa travesía fijaron sus ojos en el mercado. Con poco más de siete años, Barberena acompañaba a su mamá en esa labor.

Tiempo después, este ya recorría los callejones de ese lugar ofreciendo otro producto, que no quitaba el hambre, pero sí la sed: agua helada.

Como los tiempos cambian, al igual que las necesidades y las ambiciones, Barberena probó con otro tipo de mercadería, una mucho más variada. Y esta iba desde bisuterías, calzado de cuero hasta ropa interior.

Terminada la Revolución encabezada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional, en julio de 1979, cambió la mercadería variada por las rifas. Pasó de buhonero a “rifero”.

En español esto quiere decir, que se recorría el mercado ofreciendo boletos numerados. Esto era por las mañanas. Al atardecer, una vez que el boleto numerado era elegido al azar en una tómbola, él entregaba personalmente el premio.

Para en ese entonces, el protagonista de esta historia, era un personaje más de lo que existen en el mercado.

El Danto mayor

HOY/Foto: Archivo

Pero el 6 de mayo del 2006, su suerte o su desgracia, según se le vea, comenzó.

A raíz de la impunidad con que operaba la delincuencia en el Oriental, la Asociación de Mercados Ernesto Che Guevara, junto con el comisionado en retiro, Carlos Bendaña, decidieron crear una solución al problema y la llamaron Brigada Los Dantos.

Al frente quedó Carlos José Barberena y desde entonces la vida de este hombre cambió: de vender ambulante, a conceder entrevistas a medios de comunicación.

No había plan de seguridad que la Policía no ejecutara en el que su nombre, y su brigada no figuraran. Los alcances eran tales, que ya no bastaba con el mercado, sino que hasta apoyaban en el tradicional recorrido de Santo Domingo de Guzmán, realizado anualmente en la capital.

Integrantes de la brigada Los Dantos, del Mercado Oriental. HOY/Foto: Archivo.

Pero no todo es color de rosa, su trabajo le granjeó enemigos. Hay comerciantes que consideran se extralimitó en sus funciones, al permitir que sus vigilantes actuaran como oficiales de Policía.

Al Danto mayor y sus vigilantes le atribuyen retenciones y golpizas injustificadas. El 26 de este mes se registró un hecho por el cual Carlos Barberena tendrá que permanecer encarcelado.

Cuando hacía su recorrido con varios de sus compañeros, interceptaron el paso de Wilber Francisco Moreira Rodríguez, de 29 años.

Al intentar retenerlo, se suscitó un incidente en el que Moreira Rodríguez recibió una puñalada en el pecho. Falleció en un hospital.

El Ministerio Público acusó a siete miembros de los Dantos por este hecho. El Danto mayor es uno de ellos y el delito que le imputan es cooperador necesario de homicidio.

El féretro de Wilber Francisco Moreira Rodríguez, de 29 años. HOY/Foto: Archivo

No es la primera vez que Barberena acude ante la justicia. El sistema informático de gestión jurídica del poder judicial registra que este en varias ocasiones ha sido requerido como testigo.

Ha sido también víctima y acusado en Juzgados locales, donde ha sido sobreseído.

Pero esta vez pende sobre él una acusación penal y aunque la última vez que lo vimos en la Sala Ocho del complejo judicial lucía una camiseta gris, en la que puede leerse la frase “tiempos victoriosos”, alusivos a la campaña sandinista recién pasada, Barberena sabe que no está pasando por tiempos victoriosos.

El próximo mes, en juicio, se decidirá si purga o no una condena en el Sistema Penitenciario Nacional.

HOY/Foto: Archivo

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