“Yo no sé nada de eso”, alega acusado de femicidio de Jesbelin

Mientras madre de la víctima pide justicia

Rommel Jimémez, acusado del femicidio de Jesbelin. HOY/Wilmer López

Momentos después de concluida la audiencia preliminar contra Rommel Jiménez Ponce o Jiménez Castellón, Flor Adelina Espinoza Calero, madre de la niña Jesbelin María Espinoza Calero, de 12 años, demandó justicia.

La menor fue asesinada el 24 de noviembre de 2017 en una comunidad de Pueblo Nuevo, y como principal sospechoso está Jiménez y su sobrino Yorbin García.

“Si es posible que se pudran en la cárcel esos malditos, porque lo que le hicieron a mi hija no es justo, la mataron peor que un animal, me le hicieron peor que un animal a mi hija”, demandó la madre de la víctima.

Mientras el sospechoso siguió alegando ante los periodistas su inocencia, contrario a lo que refiere la madre de la niña que asegura que el hombre acosaba a su hija desde que tenía 10 años y según la fiscal Maricela Pichardo, al tener Jiménez 15 años más que la niña, logró que esta lo aceptara como novio y la controló para que esto lo mantuviera oculto a su familia.

El hombre solo aceptó conocer a la víctima y afirmó que durante estos meses él estuvo al cuidado de su esposa. “Pero yo no sé nada de eso”, insistió Jiménez a la pregunta de los periodistas una vez concluida la audiencia preliminar, durante la cual la juez Especializada en Violencia de Estelí, Lesbia Malena Tinoco, ordenó como medida cautelar prisión preventiva en su contra.

Sin embargo, con voz baja el hombre respondió a los periodistas: “Yo me siento limpio, no sé él (el otro acusado, Yorbin García), ¿por qué me embarra en eso?”, dijo Jiménez.

Flor Adelina Castellón, madre de la víctima. HOY/Wilmer López

A pozo

Rommel Jiménez fue acusado de femicidio. La acusación señala que el sujeto se enfureció porque la niña no quiso tener relaciones sexuales con él y con el apoyo del otro sospechoso Yorbin García, utilizando un objeto contundente con saña le causaron fracturas en el rostro.

“Para desaparecer el cuerpo de la víctima y evadir la acción de la justicia y garantizar su impunidad, agarraron una piedra rectangular con un peso de 92 libras y se la colocaron en el abdomen a la víctima y la amarraron con un alambre de púas, junto con una sondaleza, para luego lanzarla al pozo con el objetivo que hundiera el cuerpo y no flotara”, dijo la fiscal.

...

Notas Relacionadas