¿Tiene niños con síndrome de hiperactividad?, ¿qué debe hacer?

Conozca el perfil de un pequeño hiperactivo y cómo se trata este trastorno infantil

¿Está más inquieto de lo normal, se muestra agresivo, tiene una conducta irrespetuosa o se distrae constantemente? Es posible que su hijo padezca trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

Todos los padres siempre aspiran a que sus hijos nazcan sanos y sean activos, pero cuando se convierten a medida que van creciendo en extremadamente inquietos, saltarines, impulsivos, distraídos, desordenados y descuidados, les hace perder la paciencia. Más aún cuando van a clases y no prestan atención al maestro.

Pero ¡alto! Usted no debe tomar una conducta de agresividad y castigo ante este comportamiento infantil. No olvide que solo es un niño. Es mejor que conozca de qué se trata esta conducta y ayude a su pequeño.

La hiperactividad es un trastorno de la conducta de los niños, que se ha estudiado desde tiempos remotos, fue descrita por primera vez en 1902.

De acuerdo con el psicólogo Roberto Cerna, esta conducta se apropia de la infancia y se desarrolla en los niños mediante una intensa actividad motora. “Los niños suelen moverse continuamente, sin que toda esta actividad tenga un propósito. Van de un lado para otro, comienzan alguna tarea, pero la abandonan rápidamente para comenzar otra, que a su vez, vuelven a dejar inacabada”, explica el especialista.

Tenga paciencia

No se asuste si esta conducta descontrolada aumenta cuando están en presencia de otras personas, especialmente con las que no mantienen relaciones frecuentes. Son muy impulsivos y desobedientes, no suelen hacer lo que sus padres o maestros les indican, o incluso hacen lo contrario de lo que se les dice.

Son niños difíciles de educar, ya que pocas veces pueden mantener durante mucho tiempo la atención puesta en algo, con lo que suelen tener problemas de rendimiento escolar, a pesar de tener un cociente intelectual normal. “En general, son niños incapaces de estarse quietos en los momentos que es necesario que lo estén. Un niño que se mueva mucho a la hora del recreo y en momentos de juego, es normal. A estos niños, lo que les ocurre es que no se están quietos en clase o en otras tareas concretas y por eso es que no logran avanzar en su aprendizaje escolar”, agrega Cerna.

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Detectar y tratar a tiempo el trastorno por déficit de atención e hiperactividad puede evitar que afecte el rendimiento escolar y las relaciones sociales de tu hijo. Los padres deberán estar pendientes de su conducta, buscar ayuda profesional y brindar apoyo a los menores.

Signos

1. Es difícil que el niño hiperactivo pueda concentrarse en una misma actividad durante un largo período de tiempo. Pasa de una tarea a otra con facilidad, casi siempre dejando inconclusa la actividad anterior.
2. Se distrae con facilidad ante estímulos que para otros niños resultan irrelevantes o apenas perceptibles, lo cual indica que su capacidad de concentración es muy limitada.
3. Inquietos, están siempre en movimiento. Incluso cuando están sentados es frecuente que muevan las manos o los pies.
4. Impulsivos, casi siempre se anticipan a los acontecimientos, interrumpen constantemente conversaciones y juegos, no paran de hablar y suelen resistirse a la disciplina, son contestones.

Tratamientos

Fármacos: Los más utilizados son los estimulantes, que sirven para ayudar a que el niño pueda concentrarse mejor y los sedantes si el médico lo recomienda.
Terapias: Están destinadas a mejorar el ambiente familiar y escolar, favoreciendo una mejor integración del niño a la vez que se le aplican técnicas de modificación de conducta.

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