Niño sueña con poder caminar para ir a la escuela

Solo logró terminar el preescolar a causa de una enfermedad en las piernas que le impide caminar

HOY / Boaco

Asistir a clases es el mayor deseo que tiene Elkin Samuel Rosales Granados, de 11 años, para aprender y jugar como los demás niños de la comunidad Cerro Largo, en Boaco. Sueño que ha visto frustrado a causa de una malformación de nacimiento que le impide caminar o mantenerse erguido por sí solo.

Su madre, Mirtha Granados es quien se ha ocupado de cargarlo de un lado a otro, mientras su marido trata de ganarse el sustento de la familia a punta de machete en las fincas cercanas, dinero que generalmente no logra solventar las necesidades básicas de la familia, entre ellas un colchón digno para la cama del menor o un mosquitero.

“Yo quisiera que me ayudaran con la alimentación, algún paquetito de comida, porque ya pedimos en el zonal —del partido sandinista—, pero nunca me dieron respuesta”, agregó la madre.

Mirtha Granados indicó que Elkin nació con un problema en los pies, “el doctor me dijo su fue a la hora de nacer que le dio punto de parálisis, por eso nació con los tendones cortos y eso no le ha dado la facilidad para caminar”.

Este año, Elkin podría caminar por primera vez en once años, puesto que será sometido a la segunda operación en sus tendones, pero la familia necesita apoyo para costear los viajes a Managua, puesto que se les dificulta cargar al niño o llevarlo en bus desde su comarca hasta la ciudad, a unos 11 kilómetros de distancia.

HOY/ Melvin Rodríguez

Operación

“Ya lo sometieron a una cirugía para estirarle los tendones y el nueve de abril le van a hacer otra operación, esperamos en Dios que con esa él pueda caminar, porque a su edad me da pesar que él nunca haya caminado (…) me gustaría que me ayudaran, porque la operación ya está, pero se nos hace difícil el traslado desde aquí hasta Managua”, dijo Granados.

Elkin tiene una actitud vivaz que le permitió aprender a leer y a escribir cuando logró cursar el preescolar, desde entonces su educación se vio detenida, puesto que sus padres no pueden cargarlo desde su vivienda hasta la escuela, a unos 700 metros.

“Él no ha vuelto a la escuela, porque se me dificulta llevarlo, porque pesa mucho, no lo puedo cargar hasta la escuela, pero es tan inteligente que aprendió a leer y escribir en preescolar”, agregó su mamá.

Inicialmente una maestra llegaba a impartirle lecciones hasta su hogar, pero dichas clases se fueron reduciendo hasta que el menor fue eliminado del sistema educativo, según relató su madre.
Si usted quiere apoyar a este menor en mejorar su calidad de vida puede contactarse con sus padres a los números telefónicos 8221-3464 y 8888-8777 y dar su granito de arena con paquetes alimenticios, un colchón y un mosquetero.

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