Richard Hodgson pese a que un accidente lo dejó en silla de ruedas, sigue cultivando su pasión por el baloncesto

“Tengo mucho respeto por mis compañeros que están en condiciones más difíciles y luchan por salir adelante”, dice Richard Hodgson.

Richard Hodgson

Foto HOY / Manuel Esquivel

HOY

El basquetbolista nicaragüense Richard Antonio Hodgson Arrieta asegura que no vive peleado con Dios ni con la vida por el accidente que lo obligó a usar una prótesis en su pie izquierdo, al contrario, como todo un guerrero ha sabido salir victorioso en los retos que se le presentan en su nueva vida.

Recientemente, Hodgson se destacó en los Juegos Paracentroamericanos cuando Nicaragua retuvo su medalla de oro en baloncesto sobre sillas de ruedas de manera invicta.

En ese evento Hodgson casi anotó 100 puntos.

Fue en el 2008 cuando la desgracia tocó la puerta de este deportista, pero previo a ese infortunado día, jugaba con el equipo Sammy Lamberth en una liga de maxibaloncesto en el parque Luis Alfonso Velásquez Flores, en donde vio por vez primera a jugadores de baloncesto sobre sillas de ruedas, sin imaginar que posteriormente ellos serían sus compañeros de equipo.

Hodgson cuenta que vendía enchiladas, tacos, repocheta y que a diario iba al mercado a comprar productos para su negocio. Un día, camino al mercado, no quiso que nadie de su familia lo acompañara en su moto, como presintiendo la desgracia, y fue en la pista del Mayoreo en donde sucedió el accidente.

“Recuerdo haber mirado un bus y yo me paré para darle vía, pero el conductor del bus también reaccionó igual, ninguno de los dos se decidió a pasar por unos minutos y cuando lo hicimos fue al mismo tiempo, impactamos y es así como se me desprende el tobillo de mi pie izquierdo, cuando me quise levantar me doy cuenta que no tengo mi pie y que estaba como a dos metros”, relató Hodgson.

Y luego tras ser llevado al hospital, casi muere.

“Me llevaron al Hospital Manolo Morales, pero ahí me estafaron, me cobraron mucho dinero, me estaba desangrando, y un paciente que estaba al lado mío alertó a los doctores que me estaba desangrando y me operaron”, confesó el basquetbolista, quien por 28 años vivió en Los Ángeles, Estados Unidos.

Recuerda que el proceso de rehabilitación fue duro. Hodgson cuenta que los seis meses siguientes fueron complicados.

“No quería ver a mi esposa y mis hijos. Mi esposa fue fuerte porque le decía que buscara a otro, que yo ya no le servía, pero ella me amaba y trataba de darme fuerzas. Mi hijo brincaba en un pie, porque quería ser como yo”, dijo Hodgson con un nudo en la garganta.

Richard Hodgson
Foto HOY / Rosa Membreño

Vio la luz

Fue Francisco Palacios, jugador de baloncesto sobre sillas de ruedas, quien lo invitó a jugar con ellos en el 2010 y en el 2013 representó a Nicaragua en los I Juegos Paracentroamericanos en Costa Rica.

“En realidad no fue tan difícil aprender a jugar en silla de ruedas, me caí muchas veces”, explicó Hodgson, de 50 años de edad.
Recientemente Hogdson ayudó a Nicaragua a retener su medalla de oro en los Paracentroamericanos Managua 2018.

“Gracias a Dios tuve esa fortaleza para ayudar a darle el oro a mi país. Tengo mucho respeto por mis compañeros que están en condiciones más difíciles y luchan por salir adelante. Ellos me dan fuerza, me siento bendecido”, dice Hodgson.

A fondo
Richard Antonio Hodgson Arrieta ha pasado gran parte de su vida con su mamá Sara Arrieta. Sus padres (Sara Arrieta y Richard Hodgson) se separaron cuando Hodgson era un niño. Su esposa se llama Karla Chávez, de 34 años de edad. Hodgson y Chávez procrearon a Charly (17), Britnie (13), Jonathan (11) y Richard (5).

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