Tribunal impone máxima pena al Carnicero de Liberia

El reo al escuchar la sentencia insultó a los representantes de la Fiscalía

Por unanimidad, los tres jueces del Tribunal Penal de Liberia, norte de Costa Rica, condenaron a pena máxima de cárcel al albañil costarricense Gerardo Alonso Ríos Mairena por cinco delitos de homicidio calificado, una tentativa de homicidio y una violación en perjuicio de una mayor de edad.

Ríos Mairena, de 34 años de edad y conocido como “El Carnicero de Liberia”, fue condenado a 35 años de cárcel por cada uno de los 5 homicidios calificados, 35 años más por una tentativa de homicidio calificado y a 6 años por violación en perjuicio de una víctima mayor de edad; para un total de 216 años de prisión.

No obstante, el presidente del Tribunal, el juez Guillermo Arias Arce, explicó que de acuerdo con el código penal costarricense, el condenado solo deberá descontar una pena máxima de 50 años de prisión.

El hecho ocurrió la madrugada del 19 de enero de 2017, en barrio La Victoria, Liberia, en un apartamento ubicado en la misma propiedad de la madre y padrastro del acusado, donde él también vivía.

Las víctimas mortales son: Joseph Briones Solís, de 22 años; Dayana Vanessa Martínez Romero, de 24 años; Ingrid Masiel Méndez Serrano, de 24 años; Stephanie Hernández García, de 25 años; y el nicaragüense Ariel Antonio Vargas Condega, de 24 años. Además, sobrevivió una menor de edad que en ese momento tenía 14 años.

Según la fiscalía, el ahora condenado actuó por una obsesión sexual contra Ingrid Méndez Serrano, a quien violó antes de asesinarla. A todos los asesinó con un chuchillo de cocina.

Según la Fiscalía,el reo actuó por una obsesión sexual contra una de las víctimas. HOY/Cortesía José Cordero/La Nación

Debe indemnizar a madre de víctima

El Tribunal también condenó a Ríos Mairena al pago de 20 millones de colones (unos 40 mil dólares) por daños morales ocasionados a la nicaragüense Francisca Mayela Condega García, madre de la víctima Ariel Antonio; así como los costos procesales que ella incurrió en el juicio valorado en 3,825 mil colones (6,692 dólares).

Mientras la sentencia queda en firme, el juzgado le dictó seis meses de prisión preventiva.

Abogado lo considera inocente

La defensa de Ríos Mairena, el abogado José Francisco Herrera, emocionalmente afectado y con los ojos llorosos, dijo respetar la sentencia del Tribunal pero que no la comparte, porque hasta hoy el cree que su defendido es inocente.

“Los que el tribunal acepta como acreditado son hechos muy graves (…). Estoy dolido porque a nadie le gusta perder y hoy he perdido, pero esta es una batalla de tres rounds y este es el primero, nos quedan dos recursos: el de apelación y de casación”, dijo Herrera a Radio La Pampa, de Liberia.

El abogado insiste en la contaminación inicial de la prueba que generó la acusación, porque vecinos entraron a la escena del crimen antes que las autoridades, alarmados por mensajes de Whatsapp recibidos por una de las víctimas como súplica de ayuda.

Además, porque uno de los vecinos que ingresaron al lugar la mañana de los crímenes, usó celulares de las víctimas para llamar a uno de sus padres e informar sobre la tragedia, según el abogado.

“Si la prueba principal está totalmente contaminada, el resto tiene que estar contaminado. Yo sigo pensando que él es inocente de esos hechos. Me duele mucho porque le tengo gran afecto a don Alonso Ríos, hoy me han golpeado fuertemente, a mí no me gusta perder. Necesito tener el documento integral para ver en qué se basa la sentencia”, añadió el abogado.

Jueces rebaten alegados de defensa

El Tribunal descartó los alegatos de la defensa, al explicar que los vecinos ingresaron para ayudar a la menor sobreviviente, porque habían escuchado un audio de previo y además, porque la ley se lo permite al momento de prestar auxilio.

“Era una escena cerrada sin posibilidad de contaminación”, dijo Arias.

El mismo juez explicó que el Tribunal ha impuesto la condena no de manera arbitraria, sino por plena seguridad de que el acusado es responsable de los hechos.

Además, dijo el juez, debieron analizar el testimonio de 27 testigos y peritos, casi 70 pruebas documentales de las cuales la mayoría eran informes policiales, fotografías, videos y audios del escenario.

“Por la prueba que se evacuó, llegamos al convencimiento que la persona que había cometido el hecho debía ser alguien que viviera cerca del apartamento donde se llevaron a cabo los homicidios”, dijo el juez Arias.

“No le queda duda a este Tribunal de que era usted la persona que estaba ahí y la única persona que realizó el hecho”, dijo el Tribunal.

Familiares de los fallecidos ayer en el Tribunal de Liberia. HOY/Cortesía José Cordero/La Nación

“Gato casero”

“No solo tenía que ser una persona que vivía cerca, sino que conociera el apartamento por dentro, porque la persona que cometió los hechos se guió perfectamente de noche, a oscuras, sabía adónde llegar, sabía dónde forzar, sabía dónde estaban las puertas, sabía dónde estaban los apagadores, sabía cómo llegar y como salir del mismo sin forzar los portones de ingreso”, añadió.

El juez Arias insistió en que “usted – el condenado – era el único de su vivienda que sabía que podía brincar el muro hacia esos apartamentos y que había una mesa de trabajo que le sirvió de ayuda”.

A todas las víctimas las atacó con el mismo cuchillo una a una, luego de garantizarse de que estuvieran maniatadas, según los argumentos de la fiscalía acogidas por el Tribunal.

Tatuaje y denuncia anónima lo delató

La menor sobreviviente reconoció el tatuaje en la espalda de una letra china del hechor; además, el Tribunal mencionó que un desconocido llegó a la casa del sacerdote de Liberia, a quien entregó una fotografía del entonces sospechoso y carta señalando que el responsable vivía a la par del apartamento. Eso se convirtió en una pista de investigación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

El rastreo de llamadas solicitados por el OIJ a la empresa estatal de telefonía, ubicaron a Ríos Mairena en el lugar de los hechos, entre las 2:10 y 2:49 de la madrugada, hora de la tragedia. Él hizo varias llamadas desde el mismo lugar, posterior a los hechos.

Otros indicios recolectados por el OIJ durante el allanamiento en la vivienda del sospechoso fue el cuchillo, una pantaloneta y unos zapatos, todos con rastros de sangre; además de una huella dactilar suya también con sangre encontrada en una pared del cuarto donde cometió el ataque.

Condenado insulta a fiscales

Al abandonar la sala de juicio, luego de escuchar la sentencia, Ríos Mairena insultó a las fiscalas Aymee Caravaca y Ligia Lacayo, responsables de elaborar la pieza acusatoria.

Caravaca mencionó que no tienen ninguna reacción, ya que sabe que hicieron su trabajo con el fin de “obtener justicia para las familias de cada una de las víctimas”. “Se hizo justicia, eso es lo más importante”, añadió.

Por su parte, Guillermo Hernández, tío de una de las víctimas, dijo que por una parte se “siente satisfecho, porque ya se salió de todo esto, pero un poco triste porque nuestros jóvenes ya no están y dejaron un vacío que no se puede llenar. Es algo que no se lo deseo a nadie”.

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