Nica bebió sangre de sus víctimas después de matarlas

El atroz crimen ocurrió en Costa Rica, pero en 2003 el hombre ya había matado y hecho lo mismo con su madre de crianza y una niña en Chinandega

HOY/Costa Rica

El nicaragüense sospechoso de asesinar en Costa Rica a una familia, también nicaragüense, abusó sexualmente de la menor de edad y de su madre antes de proceder a darles muerte a todos con ayuda de dos desconocidos y luego realizar un ritual con la sangre de las víctimas, según la acusación de la Fiscalía.

El juicio contra Delvin José Sevilla Bonilla, también conocido como Jairo Díaz Aragón, Roger García Borge y hasta William Hernández Díaz, inició ayer en el Tribunal Penal de Cartago.

Él es el único sospechoso acusado de dar muerte a Ramón Suárez Espinoza, de 50 años; su pareja, María Haydeé Miranda Salmerón, de 32; y sus hijos, Abraham y Elena María, de 11 y 9 años; hechos ocurridos a finales de mayo de 2015 en una finca cafetalera en Santa María de Dota, al sur de Costa Rica.

Los delitos por los cuales se le acusa son cuatro homicidios calificados, dos violaciones calificadas y un hurto agravado; pero las razones que llevaron a Sevilla Bonilla a cometerlos aún no están claras.

Según la acusación, leída por la fiscal Karen Mora, el procesado ató a la niña, con una toalla le tapó los ojos, le introdujo unos trapos en la boca y la acostó en una cama para violarla.

La fiscal añadió que en la cama el sospechoso “la desvistió y procedió a penetrar con su pene en la vagina y en el ano en varias ocasiones, eyaculando sobre ella; mientras sus padres (de la niña), su hermano, su compañera (sentimental del sospechoso) y los sujetos no identificados (que colaboraron) escuchaban lo que le hacía (a) la menor ofendida, suplicando don Ramón que no le hiciera eso a su hija”.

La pareja del sospechoso, Hannia Muñoz Picado, “le dijo a él que no hiciera eso y este le ordenó que (ella) tenía que vigilar a los padres y hermano (de la niña), porque si no ella era la que seguía y le daría muerte”, añadió la fiscal Mora, según reproducción de Telenoticias de Canal 7.

Luego, el ahora acusado con aparente ayuda de las dos personas más no identificadas violó y asesinó a la madre de familia.

El acusado se tomó la sangre de las víctimas como un tipo de ritual.

También en Nicaragua

Sevilla Bonilla ingresó de manera ilegal a Costa Rica en 2003, luego de escapar de Nicaragua por haber asesinado a su madre de crianza en Chinandega y a otra menor de 8 años, según las autoridades ticas.

En la apertura del juicio dijo ser originario de Santo Tomás, Chontales, además de tener problemas de memoria, porque no recuerda la fecha de su nacimiento. “Ando por casi 40-50 años”, indicó el sospechoso al tribunal, quien además no quiso declarar sobre la matanza en Dota.

El juicio contra el nicaragüense (de espalda) inició ayer. Las autoridades ticas por primera vez dieron a conocer detalles dantescos de la matanza de Dota. HOY/Cortesía Grupo Nación

En Chinandega, Delvin Sevilla era conocido como Róger García Borge. Él asesinó a doña Socorro Borge y su nieta.

El espeluznante crimen ocurrió en el reparto Rubén Darío. Tras el crimen toda la familia de la fallecida y su nieta viajaron a Costa Rica. Doña Socorro Borge era la mamá de crianza de Delvin.

En un detalle que no se conocía hasta el momento en Nicaragua, la fiscal Karen Mora, de Costa Rica, ayer en el juicio leyó la acusación contra el nicaragüense y allí se describe cómo había asesinado a su madre de crianza y la nieta de la señora.

“Jairo Díaz tomó parte de la sangre, tanto de su madre, como de la niña, como si realizara un ritual”, agregó la fiscal.

Este crimen, ocurrido en octubre de 2003, conmocionó Chinandega.

Doña Socorro Borge hasta le había dado los apellidos de su hijo a Delvin Sevilla, por esto también es conocido como Róger García Borge.

La matanza

El asesinato de la familia nicaragüense empezó a ser descubierto la tarde del 29 de mayo de 2015, cuando un vecino que vendía ropa visitó la humilde vivienda ubicada en una montaña de Santa María de Dota y encontró sin vida a la niña de 9 años.

La menor estaba con una herida en el estómago, boca abajo y amordazada sobre su cama. Al día siguiente la Policía y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizaron un operativo en el lugar. Hallaron muerto al hermanito de esta, Abraham; y a sus padres Suárez Espinoza y Miranda Salmerón. Todos fueron asesinados con arma blanca.

Rosario de delitos
En Costa Rica no solo era buscado por la matanza de Dota, sino también por dos abusos sexuales a menores, el homicidio de una niña de 10 años (2011), la muerte de un nicaragüense de 45 años, también en Santa María de Dota (2014) y el asesinato de su cuñada (cuando huyó hacia Costa Rica se hizo pareja de una tica).

En Costa Rica todos esos casos siguen abiertos. En Nicaragua nunca se le juzgó por el atroz crimen de su madre de crianza y la nieta de esta.

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