Joven madre solicita ayuda para sus 4 hijos quienes no tienen donde vivir

Jahoska vive de la caridad de sus vecinos, quienes a diario le regalan comida para ella y sus pequeños

Jahoska espera recibir una pronta respuesta y que alguien pueda regalarle el terreno que tanto necesita para vivir. Mariela González.

Su rostro luce triste y mientras sus pequeños le piden comida, ella sostiene al menor de ellos —de solo tres meses— entre sus brazos. La historia de Jahoska García está llena de carencias.

Esta joven de 30 años no tiene donde vivir, ella junto a sus cuatro hijos han pasado noches a la intemperie, ya que su mamá la corrió de la casa donde anteriormente habitaba.

“El 31 de diciembre hubo una discusión en la casa de mi mamá, que era donde yo vivía con mis pequeños, en horas de la madrugada fue que ella me corrió, me tiró las cosas a la calle y ella y mi hermana me golpearon, dejándome el ojo morado y con coágulos de sangre”, relata Jahoska.

Con lo único que esta joven cuenta es con un viejo colchón, y unas cuantas sábanas con las que envuelve a sus menores en la noche.

“Un muchacho me encontró durmiendo en una quebrada con los niños y él me dio posada en esta casa, pero solo por 15 días. Las horas pasan y tendré que irme de este lugar, pero no sé para dónde, porque no tengo una casa, ni terreno donde quedarme”, afirma con mucha nostalgia la joven madre.

Caridad

Jahoska vive de la caridad de sus vecinos, quienes a diario le regalan comida para ella y sus pequeños, pero lo que esta mujer desea es que le regalen un terreno donde vivir, ya que siente que vivir de manera ambulante pone en peligro la vida de sus pequeños.

“Los niños se me han enfermado, el más pequeño está con asma por los piquetes de zancudo”, dice.
Cuando Jahoska vivía donde su mamá, se dedicaba a lavar y planchar ajeno, pagaba 100 córdobas diarios para que le cuidaran a los niños, pero ahora no tiene quien se los cuide para salir a trabajar, ya que la niña mayor apenas tiene 7 años. “Iba al Oriental a vender agua helada, mi prioridad siempre han sido mis hijos, pero ahora no tengo de donde echar mano porque no quiero dejar solo a los niños”, reitera.

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Jahoska asegura que su mamá siempre la corrió de su casa. Además relató que sufrió violencia doméstica por parte del progenitor de sus hijos y por eso decidió separarse de él hace unos meses.

Aporte

Si usted desea ayudar a Jahoska y a sus pequeños, puede dirigirse a Ciudad Sandino: exactamente en Nueva Vida, de la iglesia El Shaddai 4 andenes abajo, última casa. También puede llamar al celular 84772169. Su aporte puede ser económico, en víveres, comida y leche para los menores.

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