¿Son exhibicionistas las parejas que se besan y acarician en público?

Los juegos sexuales deben realizarse en lugares discretos no en sitios públicos.

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El amor y el deseo sexual a veces suele ser incontenibles. Muchas personas se ven rendidas por esta fuerza y se dejan llevar por los vaivenes del placer.

No es raro ver a las parejas que a plena luz del día, en un parque, una plaza, o cualquier calle, se detienen y arrinconan para expresarse sin pudores el afecto.

Este comportamiento aparentemente descontrolado en ocasiones causa perturbación e inconformidad en los espectadores que califican el acto como inmoral.

Pero ¿qué hay de malo en las demostraciones de apasionamiento en los sitios públicos?

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El psicólogo Julio César Jiménez asegura que besarse y acariciarse frente a los demás no indica ningún trastorno de comportamiento sexual. Sin embargo, refiere que las líneas entre lo normal y lo anormal en torno al afecto conyugal son muy delgadas.

“Cada persona tiene una forma distinta de dar cariño y amor en la intimidad, también, hay variaciones en lo concerniente a las expresiones de deseo que se exteriorizan en público”, aclara el experto.

Asimismo, advierte que cuando una persona rebasa los límites de la normalidad afectiva y se expone deliberadamente puede meterse en problemas.

Exhibicionistas

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El psicólogo explica que las personas que padecen el trastorno ya no disfrutan de una relación sexual normal. En sus búsquedas por conseguir los más altos peldaños del placer, se inclinan por visitar parques, paradas de autobuses y todo tipo de camino concurrido.

“Cuando la intimidad deja de ser satisfactoria en la cama, la casa o el cuarto de una posada esto ya es de alarmarse, significa que hay una desviación que puede atentar contra el bienestar físico y psicológico del individuo”, apunta.

De igual forma, sugiere que en estos casos se busque ayuda profesional.

“Un especialista podrá direccionar a la persona o la pareja que esté pasando por dicha situación, hay que estar claros en que si el exhibicionismo no se trata, puede llevar a problemas con otras personas y con la justicia”.

Inherente

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El afán del exhibicionismo no solo se atañe a las parejas que se muestran en público. Jiménez manifiesta que todos los seres humanos guardan esa tendencia.

“Es normal, son deseos y pulsiones… hay casos de parejas que buscan cumplir sus fantasías sexuales al aire libre. Muchos se van a los miradores, los mares, etc. Es cuestión de gustos y claro… debe ser un acto tolerado y aprobado por ambas partes”, señala.

Con respecto al tema del consenso entre la pareja, el experto subraya que si uno de los cónyuges no acepta el estilo de vida exhibicionista no puede obligársele.

“Es aquí donde aparecen los problemas entre amantes, cuando surge la exigencia de complacer pese a los principios y valores”, razona el psicólogo.
Por tanto, recomienda buscar la unidad y la comprensión en la pareja.

“Hay que respetarse y respetar los espacios donde transitan otras personas, si se van a demostrar el afecto, háganlo con ternura, saludablemente, no recurran a actos que atenten con su integridad”, propone.

Finalmente, expresa que si durante el camino, la emoción es intensa y de repente surgen las ganas de poseer al ser amado sexualmente, busquen un lugar adecuado para el acto.

“Busquen un sitio donde no haya concurrencia de personas, menos de niños”, concluye el especialista.

EL CEREBRO DE UN EXHIBICIONISTA

En el peor de los casos, el trastorno de los exhibicionistas se desprende del ciclo conyugal y el individuo enfermo tiende a mostrar su desviaciones individualmente. A algunos les gusta enseñar sus genitales a la gente desconocida.

Según la Psicología: se trata de un problema casi exclusivo de los varones. Ellos no quieren abusar sexualmente de la víctima, simplemente les produce placer mostrar sus testículos.

La emoción del exhibicionista es sorprender a la víctima y causarle miedo, asco o curiosidad, es probable que cuando una víctima reaccione con curiosidad o acepte mirar o intimar con el exhibicionista, este huya.

Fuente

Julio César Jiménez, psicólogo, 8812-9481, atiende a domicilio y en Clínica San Juan

https://www.enpareja.com/tabu/Asi-funciona-el-cerebro-de-un-exhibicionista-20151224-0001.html

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