Sáquele el jugo a su aguinaldo, ese dinerito tan esperado

Aprenda a distribuir bien el aguinaldo por el que tanto luchó todo este año con estos interesantes consejos que nos comparten los expertos.

Distribuya bien su aguinaldo, ese billetito muy esperado por los nicaragüenses. HOY/Thinkstockphotos.com

 

HOY

Llega el momento más esperado del año por todos los trabajadores, ese instante de satisfacción al recibir el pago del aguinaldo… pero espere un momento, antes que lo empiece a gastar y que todos los billetitos rojos y verdes se vuelvan agua entre sus dedos, dos economistas y una asesora financiera nos comparten cómo distribuir ese pago según sus prioridades y no las necesidades.

Gisella Canales Ewest, asesora en educación financiera, puntualiza que independientemente que el aguinaldo sea grande o pequeño, siempre la premisa debe ser enfocarse en las prioridades. Y para que entienda mejor, no es lo mismo hablar de prioridades que de necesidades.

Usted, por ejemplo, tiene la necesidad de comprar un comedor para su hogar, pero quizás su prioridad es adquirir una cocina, o en cualquier caso guardar dinero para los gastos de colegio de sus hijos. ¿Entiende la diferencia? ¿En qué debe invertir?

“Necesidades tenemos muchas, pero dentro de ellas, están las prioridades, por ejemplo mandar a los hijos a la escuela y necesitan uniforme nuevo porque el que tienen ya esta viejito, los zapatos gastados, entonces comprar uno nuevo eso es una necesidad realmente, pero entre comprarle uniforme nuevo y comprar los útiles escolares, ¿cuál es la prioridad? Los útiles”, expresa Canales.

El aguinaldo es fruto de su esforzado trabajo. HOY/Thinkstockphotos.com

Para la asesora ese mismo ejercicio de diferenciar entre las prioridades y necesidades lo debemos aplicar todos en cada una de las actividades en las que se vea envuelto nuestro dinero.

Para el economista Luis Murillo, el aguinaldo es de suma importancia para las familias, porque es un ingreso extra. A nivel más general en la economía del país, el experto señala que generan más fuentes de trabajo formales y no formales pues en este período la economía se dinamiza.

“La familia tiene ese ingreso al final del año, al menos los miembros que tienen trabajos formales, porque los que no, pues no reciben ese ingreso. Pero al menos los 120 mil trabajadores del Estado y los que estamos en empresas privadas sí recibimos el aguinaldo”, expresa el economista.

El economista Leonardo Labarca coincide con la idea de ver el aguinaldo como un dinero extra que aporta a las familias variedad de posibilidades, entre ellas pagos, ahorros y compras.

No es un regalo

Sin embargo Canales explica que ella siempre hace énfasis en un punto importante, y es que el pago del aguinaldo no se debe ver como un dinero regalado por la empresa o centros de labores, por lo tanto no se debe gastar desmesuradamente. Según ella debe apreciarse como el resultado de un año completo de trabajo, de sacrificios, de levantadas temprano, de regaños de los jefes, de apuros, de salidas tardes… entonces todo trabajador debe usarlo a conciencia.

“¿Cómo usarlo? Dependerá mucho de cada caso, yo planteo tres escenarios. El primero es cuando estás sobrendeudado, cuando estás usando demasiada parte de tus ingresos para pagar deudas. Entonces debería la persona priorizar el aguinaldo para salir de las deudas. Tal vez no alcanzará para cubrirlas todas, pero al menos te va a dar chance de enfocarte en una. O al menos podrías saldar la deuda más peligrosa, por ejemplo las tarjetas de crédito, por la tentación de estarlas utilizando, y aunque no la utilicés siempre debés estar pagando el mantenimiento de intereses”, refiere la experta financiera.

Aprenda a usar ese dinero extra. HOY/Thinkstockphotos.com

A la vez aconseja que se valore cuál de las deudas está apretando más el bolsillo familiar, enfóquese en ella y páguela.

Deudas… ¡fuera!

En el caso de las tarjetas, el economista Murillo apoya la idea de pagar o cancelarlas, pues para quien no sabe manejar la economía personal es un arma de doble filo.

“Respecto a las deudas, es necesario ver si la deuda está controlada en el tiempo y la prioridad que tenga la familia, es decir, si queda poco saldo, pagarla de un solo, si no, solamente abonar a la deuda”, estima el economista Labarca.

Pero, en este particular la asesora financiera estima que no es pagar solo por salir del agobio de la deuda, lo importante es que dicha entrega de dinero vaya de la mano con una revisión personal y a conciencia de los malos hábitos de consumo. Una de esas malas actitudes es gastar el aguinaldo antes incluso de tenerlo en las manos.

“Compran cosas al crédito y luego dicen, con el aguinaldo lo pago. Si siguen en lo mismo nunca van a poder decidir por sí mismos. Nunca van a tener control de sus finanzas y su dinero”, puntualiza Canales.
Otras de las recomendaciones es empezar a ahorrar con el aguinaldo, construir un saldo extra para emergencias, fijar una meta económica para comprar a largo plazo algo que desea.

“Pensá en el mañana. Insisto, no solo es guardar el dinero. Por ejemplo, quien tiene hijos, debe guardar dinero del aguinaldo para el regreso a clases. Incluso se puede comprar los útiles escolares en diciembre, porque resulta que en la temporada escolar, los útiles se ponen un poco más caros. Porque el mercado se mueve así, oferta-demanda”, insiste Canales.

Igual se pueden cubrir otro tipo de gastos importantes con ese dinero, por ejemplo el pago de seguros obligatorios o full cover de vehículos o motocicletas. O bien invertirlo en mejoras en el hogar.

La otra alternativa es hacer un balance de prioridades, aún cuando el aguinaldo sea pequeño. Es decir destinar equitativamente porciones a cada una de las prioridades, con el aguinaldo.

Por ejemplo, una parte para pagar deudas y otra para ahorro, hacer compras prioritarias del hogar, etc.

En este caso, el economista Murillo considera pertinente destinar del aguinaldo de un 30 hasta un 50 por ciento para pago de deudas; de un 25 a 30 por ciento para gastos de diciembre y lo demás ahorrarlo para el siguiente año.

“Es necesario ser responsable con los gastos, y no gastar más de los ingresos ya que de lo contrario se seguirá endeudando la familia; la mejor forma de controlar los gastos es haciendo un presupuesto para poder priorizar los pagos con base en los ingresos. De esta manera se puede ser más responsable con las finanzas personales y familiares”, finaliza Leonardo Labarca, economista.

Consejos básicos

Hay que quitarnos la costumbre de que si ganamos mil córdobas, gastamos esa cantidad a totalidad. Ahorre.

No empiece a gastar el dinero de su aguinaldo de un solo, sino que debe sentarse, tomar lápiz y papel, y pensar bien cómo va a distribuir todo ese dinero.

Ajuste los gastos al presupuesto que tiene, porque si no nunca le sacará provecho al dinero que gana. Hay que planificar siempre la distribución del dinero y sus gastos.

Las personas que tienen menos ingresos, son las que mejor deberían distribuir el dinero. Deben estar más pendientes de cómo cuidar lo que ganan mensualmente. Antes de empezar el próximo año, deben sentarse a pensar cómo quieren empezar el 2018, qué cosas ya no deben hacer en la parte financiera.

Cena navideña

Ahora hay familias que destinan parte del aguinaldo a los gastos de las fiestas de diciembre, pero Canales asegura que si hay endeudamientos, no hay que pensar que la prioridad son las fiestas, ni los estrenos, ni los regalos, hay que ser consecuente con nuestras realidades financieras, y si no se puede celebrar nada, se evita hasta lo más mínimo.

”Hay que ser realistas y hay que ser inteligentes en este sentido, hay que aprender a darle importancia al saneamiento financiero, y decirle no a los gastos innecesarios. Para la cena navideña, lo ideal que se puede gastar del aguinaldo es solo un 20 por ciento, no más. Hay que poner límites hasta en las mismas celebraciones y en la cantidad de dinero que gastará en regalos. Definir siempre una cantidad”, analiza Gisella Canales, asesora en educación financiera.

 

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